+ 4

José Ortega Cano


El pasado día 4 de marzo se produjo en Olivenza la reaparición de José Ortega Cano. Si bien es cierto que últimamente está de moda ridiculizar y poner a la altura del barro a este hombre, yo quiero recordar a todos aquellos que han conocido a este personaje a través de los ridículos programas del corazón, que por encima de todo, para los aficionados taurinos, está el maestro Ortega Cano, un gran torero digno de admirar.

Estamos hablando de una figura del toreo, hecha a sí misma a base de una lucha sin cuartel. Durante muchos años vagó por el mundo del toro sin apenas oportunidades, sin contratos, pero nunca cejó en el empeño, hasta que por fin, tuvo oportunidad de mostrar a la afición su enorme clase, triunfar a lo grande y convertirse en un figurón del toreo durante los 80 y hasta la mitad de la década de los 90.

Fue en enero del 95, en Cartagena de Indias, cuando recibió una cornada que a punto estuvo de costarle la vida. Había sido un torero muy castigado por los toros, y esta era ya la gota que colmaba el vaso. A partir de esa cornada se ve en Ortega un hombre que ha perdido muchas facultades físicas y gran parte del valor que poseía (que nunca fue su mejor cualidad). Durante 3 temporadas, y cada vez de manera más lastimosa, comienza a deambular por las plazas. Donde antes provocaba admiración ahora es lástima, cuando no vergüenza.

Afortunadamente, Ortega se da cuenta de que está dilapidando su buen nombre y en la temporada 98 decide poner fin a una trayectoria modélica. Durante aquel año recibe el cariño y el homenaje de toda la afición, En su despedida de Bilbao (Con Gepetto y Rocco en los tendidos), se le dedica un aurresku, y aunque torea con el mando a distancia y con más miedo que vergüenza a un gran toro de El Pilar, que se le va al desolladero con las dos orejas puestas, se le tributa una atronadora ovación mientras, emocionado, da una emotiva vuelta al ruedo (“Dios bendiga al País Vasco” decía emocionado).

Pensábamos que era el final, y yo me quedé con la imagen del gran torero de principios de los 90 que rivalizaba con César Rincón. Pero no, tras dos temporadas en blanco decidió volver. Un Ortega Cano todavía más avejentado, con menos valor y con cada vez menos vergüenza. Fueron 4 temporadas bochornosas, con sonoros y lamentables fracasos en Madrid y otras plazas de importancia y con alguna que otra orejita en pueblos donde lidiaba pequeñas reses desmochadas, toreando eso sí, en todo momento, a 8 metros del toro.

Cuando ya parecía que estaba definitivamente retirado desde el 2003, anuncia su vuelta para el 2007. Comprendo la depresión que debe estar pasando y, quizás, no lo se, su apurada situación económica. Pero volver en estas condiciones puede ser catastrófico, para su leyenda de figura del toreo (bastante ha dilapidado ya) y para su vida. La gente que de verdad le quiere se lo debería hacer ver. Que mate el gusanillo toreando festivales y con la ganadería, pero por favor José, Don José, no vuelvas a vestirte de luces, por tu propio bien, por tu leyenda de figura y por el bien de la fiesta.

Lo de Olivenza del otro día debió ser lastimoso, poco bien le hace el público engañándole y concediéndole una oreja por lástima. Los morbosos y carroñeros del corazón y quienes no respetan a este hombre porque no conocen su leyenda, están disfrutando esta vuelta, los verdaderos aficionados la lamentamos.

Manuel Rodríguez, Manolete, 10-03-07
Si te ha gustado o te ha parecido de interés esta entrada, cómpartela y ayuda a difundirla. Eskerrik asko.

4 comentarios

  1. ¿Pero la última vez no lo dejó por la Jurado? Ahora q ha muerto me parece normal q vuelva si fue así, otra cosa es q tenga q volver o no... Ahí si q no me meto...

    ResponderEliminar
  2. Este sujeto, al que no puedo juzgar como torero por mis ignorancia en materia taurina, hace tiempo que cambió ese mundo por el de la prensa del colorín, los tomates, salsarosas, tómbolas etc. Ahora, económicamente tocado, vuelve a los ruedos a buscar el dinero fácil. El respeto a los aficionados es lo de menos. Acabará toreando sin bajarse del microbús de la cuadrilla, pero metiéndose la talegada en la buchaca.

    Yo le perdí el respeto a raiz de su borrachera en su boda con la Jurado. Y estamos tan agustito...

    ResponderEliminar
  3. Si se nos filmara a cada uno de nosotros cada vez que nos emborrachamos...que sería de nuestra reputación!! Personas con señales dirigiendo el tráfico, pantalones bajados mostrando los genitales, vomitonas variadas, etc...

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar

Este blog lo hacemos entre todos, por lo que no sólo se agradece tu opinión, sino que es necesaria para enriquecerlo. Los comentarios, una vez enviados, se publican automáticamente, no están moderados y aunque en cinco años no ha sido necesario, nos reservamos el derecho de eliminar y/o modificar los comentarios que contengan lenguaje inapropiado, spam o resulten ofensivos.

Aldez aurretik, eskerrik asko. Gracias por anticipado.