+ 6

24 urte eta gero... hau


Ni en los pronósticos de los más optimistas, que en Bizkaia son legión, se plasmaba ayer un 3-0 y menos antes de finalizar la primera parte. En un partido electrizante, con un equipo enfurecido, lanzado, el Athletic consigue dar un premio a una afición que lo esperaba desde hace 24 años. Definir el ambiente con adjetivos se me hace imposible.

Sólo puedo decir que quienes avanzados en la treintena y tenemos la suerte de contar con más de 25 años de antigüedad de carné, volvimos a la época en la que contábamos con entre 7 y 9 años de edad. Esos coches llenos de banderas y pitando por todas las esquinas, ese San Mamés de bufandas al viento, banderas e Ikurriñas, retrotraían a los 80. El juego, también. Equipo desmelenado, jugando a un ritmo acompasado con la música de las 40.000 voces de los que se desgañitaban en las gradas. Y lágrimas de emoción, en el terreno de juego y entre los que abonaron por ser parte del espectáculo.

La grandeza del Athletic, de su modelo, de su tradición, se pudo ver ayer en La Catedral. Algunos, privilegiados, tuvimos la suerte de vivir y contagiarnos de ese ambiente hace un cuarto de siglo. Otros, más fríos, menos afortunados, quizá tuvieron la suerte de ser inoculados ayer.

Han sido demasiados años y siempre queda la duda de si no se hubiese podido producir el mismo fenómeno antes de haberse tomado en serio. Pero no es día para eso.

El equipo rayó a gran nivel. En partidos como ese, se dificulta destacar a nadie. Amorebieta, colosal. Ocio serio, Koikili, jugador que no me convencía, debo reconocer que está a un nivel altísimo. Martínez y Orbaiz ya no sorprenden. Y Llorente es una realidad. Una grata realidad. Pero debo destacar a dos jugadores. El primero, Yeste. El bueno de Fran. Ese jugador condenado a ser titular o portada por sus grandezas y sus miserias. Futbolista denostado injustamente, demostró que es Athletic como el que más y aprovechó un día de exaltación zurigorri para poner en el escaparate el fútbol por el que algunos le defendemos y que pocas veces muestra al 100%. Su salida a hombros, en plan torero, como corresponde a un vizcaino (así, sin tilde, se ponga como se ponga la RAE) de sangre jienense, lo dice todo.

El otro es Toquero. Demostró que Caparrós había visto algo más de lo que todos creíamos y dio la razón a su mayor defensor, Somo, -que no tuvo la suerte de verle en directo por aquello de tener que currelar- de que puede ser un jugador que aporte en esta plantilla. Si bien me extrañó su presencia en la alineación, su trabajo, el gol, su desgaste y ciertos toques de calidad me sorprendieron y mucho. Como quizá nos hayamos excedido en la crítica no cabe ahora, tampoco, sobredimensionarle. Eso sí, en lo que respecta a los gritos de ari, ari, ari, Toquero Lehendakari, suscribo la propuesta. Antes que López, cualquiera.

Me lo decía Iñakiayer por la mañana, había que entonar al son del When the saints go marching in aquello de vamos a ir a la final. Y para esta, como para tantas otras, ya tenemos himno. Ya se sabe, ese que ofrece rabo a Del Nido, de la misma forma que hubo, según cuentan en mi casa, sones tan curiosos, entre otros, como el del Pam Pam Orejut contra el Castellón.

Por fin vamos a vivir una final. Contra todo un Barça. A lo grande. Se pierda o se gane. Y con la UEFA casi conseguida. Ahora sí, agur al bienio o trienio negro.

Una mención para Mejuto. Creo que es un árbitro de lo mejorcito de primera pero me indignó ayer su arbitraje. Quiso demostrar que el ambiente de San Mamés no le condiciona y fue injusto con el reparto de tarjetas, el criterio de señalización de faltas y ciego en las áreas. Para que nos digan luego de las ayudas de Villar. Primera final de copa bajo su presidencia, por cierto.

Faltan 69 días, hasta el número es bonito, para que esta Bizkaia en crisis repita las hazañas de los ochenta. Recordaba ayer Juan Carlos, que tuvo la suerte de vivirlo en primer plano como bien ha dejado plasmado en su libro, que hasta en lo climatológico nos favorecía el día de ayer. Y a un partido contra el Barça, todo es posible como lo fue contra aquel de los Quini, Schuster o Maradona. Con Toquero haciendo de Endika, zergaitik ez?
Si te ha gustado o te ha parecido de interés esta entrada, cómpartela y ayuda a difundirla. Eskerrik asko.

6 comentarios

  1. El Athletic es un club grande. Grandioso diría yo. Pero en el último cuarto de siglo nos habíamos acostumbrado a ser un equipo del montón, un equipo que si tenía un año bueno era capaz de rozar puestos europeos o pasar unas cuantas eliminatorias de copa, pero que a nada que las cosas fallasen se quedaba en la atonía, en lo gris, décimo para abajo. Somos un club grande pero no lo parecíamos desde hace demasiado tiempo.

    Yo era muy crío cuando ocurrieron las viejas glorias del Athletic, pero por muy lejanas que fuesen al menos me llegó su eco, fuí consciente de su grandeza. Es por ello que aún no gustándome demasiado el fútbol siempre he estado orgulloso de ser del Athletic y siempre he alimentado la llama de la pasión hasta el punto de hacerme socio. Otras personas no han tenido la suerte que tuve yo, los más jóvenes, los que ayer no abandonaron el campo para que los jugadores pudiesen dar la vuelta al ruedo, esos desgraciados niñatos, no vieron nada de gloria hasta ayer. Mediocridad presente e historias de glorias pasadas, leyendas que te cuentan y que valen menos que el brillo actual de los Barça, Madrid, Milan o Manchester Utd. Y eso en la sociedad de éxito y consumo rápido actual pesaba demasido. No se puede vivir siempre del pasado y se notaba, observar impotente a críos de 10 años con camisetas del Madrid o del Barça, aquí donde el Athletic es religión, no era sino un claro signo de los nuevos tiempos y de la sequía recalcitrante.

    Hasta ayer los aficionados del Athletic nos podíamos dividir en 2 grandes grupos: Los desencantados y los que en los más hondo de su ser aún guardaban una pizca de ilusión. Pero al final todos vivíamos del pasado. De decirle a los demás que siempre hemos estado en primera o que tenemos 24 copas. Teníamos que aferrarnos a eso, a la historia, porque en realidad ya no dabamos miedo a nadie.

    Ayer por fin, fue como abrir una ventana a la historia del Athletic. Ayer pude atisbar asombrado cómo debían ser las mágicas tardes de hace medio siglo. Ayer pude catar la gloria del Athletic. Ayer volvió el Athletic con mayúsculas, el de siempre. El que lucha y no da un balón por perdido, el de la casta, el de la garra. El del San Mamés imbatible y atemorizante. Ayer ví en persona porqué me apasiona el Athletic, lo vimos todos. Nos ilusionamos todos. Nos asombramos todos. Son los de siempre. Estos son aquellos 11 aldeanos que le ganaron la final al Madrid de Di Stéfano que reinaba en Europa. Son 11 aldeanos, 11 leones. Es difícil destacar a nadie, todos cumplieron con su trabajo a la perfección, con sus limitaciones pero con la virtud de siempre. Garra. La de siempre, la de mi Athletic, la que ha vuelto a prender la llama en la afición. Ya no somos pasado. Somos presente, y tal y como siempre. Bien harían en el Barça en no menospreciar lo que la fé, la ilusión y la pasión puede lograr. ¡Temblad malditos!

    Zorionak a todos y perdonad por la txapa, pero es lo que sale ahora de mis orgullosas entrañas. Somos muy grandes. Aurten bai, eta hurrengoan be bai!!

    ResponderEliminar
  2. Gontzal, pero en la FINAL si estaré, libró en el currelo ya que me toca fiesta. Además libró toda la semana.

    Ahora estoy escuchando a Baranda en O.C. y van a dar el canto de los goles al final del programa repetidos. El que canta los goles de O.C. impresionante. De enmarcar, los he escuchado al principio y un lujo.

    Gaizka-Yeste mágicos, todos, un 10.
    Zorionak a todos los zurigorris. Todavía me dura la emoción. Y la mujer trajo tres bufandas, un chubasquero y una ración de cordero bastante grande que se metio.

    Somo

    ResponderEliminar
  3. Enhorabuena a todos, los jugadores, el cuerpo técnico y la afición, que estuvo enorme, con el único lunar de la ridícula invasión de campo, que impidió que todos disfrutáramos de la que habría sido una preciosa celbración de los jugadores en el campo.

    la Federación española pensando con el culo, 2 meses desde que se saben los finalistas, dos equipos que pueden llevar 50 mil personas cada uno y ponen la final, de antemano, en Valencia, grandioso Villar y toda su gente, sí señor. Y conociéndoes, no lo cambian ni locos.

    Manu

    ResponderEliminar
  4. Hipnos, lo de perdonad por la chapa sobra, lo acabo de leer ya que ayer no tuve tiempo, pues ando ultimamente escaso de él. Me ha encantado tus líneas emotivas, que han salido de tu corazon zurigorri exultante por la hazaña. Preciosas palabras y muy emocionante tu texto. Te felicito.

    Un saludo de Somo.

    ResponderEliminar
  5. Eskerrik asko Somo, me juzgas con mucha más benevolencia que algunos otros de mis lectores. Exultante, efectivamente, así es como me siento, siempre guardas esperanzas pero esto supera todas mis expectativas.

    Un saludo del hijo de uno de Laudio (de Olarte concretamente).

    ResponderEliminar
  6. Hipnos, Olarte barrio de caserios que hace frontera con Luyando/Luxaondo y que tenía una presa que suministraba agua antiguamente al valle de Llodio.

    Conozco personas que provienen de ese barrio y que no digo los nombres por confidencialidad, y seguro que tu seras familiar de alguno de ellos. Por cierto, personas muy inteligentes.

    Me alegra sobremanera que me hagas ese comentario sobre tu provenencia y decirte que yo provengo de un poco mas río Nervión abajo, concretamente del barrio de Gardea, barrio del cual el gran compositor llodiano Ruperto Urquijo hizo una canción además de ir a jugar a la bolera ubicada en el caserio del Txakoli de Gardea.

    Un abrazo Somo

    ResponderEliminar

Este blog lo hacemos entre todos, por lo que no sólo se agradece tu opinión, sino que es necesaria para enriquecerlo. Los comentarios, una vez enviados, se publican automáticamente, no están moderados y aunque en cinco años no ha sido necesario, nos reservamos el derecho de eliminar y/o modificar los comentarios que contengan lenguaje inapropiado, spam o resulten ofensivos.

Aldez aurretik, eskerrik asko. Gracias por anticipado.