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Descuento hasta que marquemos


El domingo pasado el derby de Manchester estuvo sensacional, si bien el City fue pelín conservador. Con el United en pleno asedio Fletcher hizo el 3-2 de cabeza en el minuto 81. Pero cuando Old Trafford estaba en pleno jolgorio con toda la grada gozándola Rio Ferdinand cometía un fallo catastrófico, intentando pasar a su lateral un balón cómodo por encima de Craig Bellamy. El balón no superó la altura del galés, que lo cogió y ganándole en velocidad al defensa del United se imponía al portero en el mano a mano y marcaba el 3-3 en el minuto 90. El jarro de agua fría para la grada de Old Trafford fue absoluto, pero entonces el árbitro se excedió en la prolongación y en el minuto 95 vino el gol de Owen a pase de Ryan Giggs, el partido duró injustificadamente hasta el 96.

Hubo algunas invasiones de campo y de hecho Bellamy fue multado y denunciado por agredir a un hincha de los que bajó al campo. Este galés tiene un extenso currículum de mamporrero y de hecho él y Pennant, ahora en el Zaragoza, debieron líar una pelea tremenda tras borrachera, cuando ambos jugaban en el Liverpool y el equipo estaba concentrado en la costa española. A partir de ese incidente no duraron mucho ninguno de los dos en Anfield.

Además señalar que los que vimos el partido estamos a la espera de recibir la factura del bueno de Ryan Giggs, por la lección de futbol que nos dío, el galés ya no tiene la velocidad de antaño pero su visión de juego es espectacular y a la hora de centrar pone el balón donde le da la gana.

El caso es que el descuento del partido fue bastante escandaloso y surgieron de nuevo las voces que denuncian un favoritismo de los árbitros hacia el United, con el Daily Mirror a la cabeza que presentaba el ingenioso montaje que aparece en la fotografía. Por si fuera poco ayer en el campo del City, en el minuto 90 del partido Manchester City 3- West Ham 1 el speaker de megafonía anunció con sorna a los espectadores que debían estar tranquilos, ya que en ese partido la prolongación del partido no iba a ser de seis minutos sino únicamente de tres, lo cual fue acogido con una sonora carcajada colectiva.

Sin más saludos del Tigre.

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Sin término medio

El Athletic es, desde hace años, una entidad sin término medio. Ni en lo deportivo, donde se combinan partidos de alto nivel con frecuentes bodrios, ni en lo social, donde la afición pasa del blanco al negro a velocidades propias del mismísimo Dragon Khan. En seis días, los que han separado los encuentros contra Villarreal, Tenerife y Sevilla se ha pinchado el globo de la euforia, según el manual del gure estiloa. El pasado lunes los aficionados hablaban, tirando de bilbainismo, de lideratos, UEFAs y Champions y el sábado todo era un desastre absoluto. Lo sucedido nos sitúa, de nuevo, en la cruda realidad. La de un equipo llamado a ocupar la zona media de la tabla si las cosas se hacen decentemente.

Se llegaba al partido con serias dudas, tras el fiasco de Tenerife, donde se demostró que aplicar el tacticismo con esta plantilla es sinónimo de muerte agónica, y con la incertidumbre de saber si el equipo daría la talla ante un Sevilla al que se le suponía un nivel similar al del Villarreal. Craso error. El equipo de Valverde sigue sin ganar partidos de liga y, parece, está a años luz del equipo que se paseó militarmente por el césped de La Catedral antes de ayer.

Alineó Caparrós un equipo al que pocos peros se le pueden poner. Reservó a la base del equipo que desarboló al Villarreal y apostó por un planteamiento parecido. El problema vino, como siempre, por esos detalles que desequilibran los encuentros y en los que el Athletic se ha especializado de siempre. En ocho minutos de competición, los que separan el 86 del miércoles y el 4 del sábado, el conjunto rojiblanco encajó dos goles imperdonables. Iraizoz, en el primer puñal del Sevilla, en versión balompédica del chiste del torero, entonó el dejamme zolo interponiendo una barrera digna del gol encajado. A partir de ahí, y con el partido cuesta arriba, se intentó remediar el pequeño desastre con mucho corazón, ante un equipo que sabe adaptarse a todo tipo de encuentros. Domina el juego, la circulación de balón, la velocidad, tiene grandes dosis de calidad y no rehúye el cuerpo a cuerpo. Mal rival para un equipo como el nuestro. Para el minuto 20, cuando parecía que el Athletic podía sobreponerse en alguna jugada, llegó otro momento de comedia. El despeje de Amorebieta, poniendo en entredicho la contundencia que se le supone. Aún así, el público esperaba que se recortase la distancia en el marcador para vivir una segunda parte con ciertas esperanzas. Cuando finalizaba el primer tiempo, con un banquillo del Sevilla que indicaba a sus jugadores que se tranquilizaran, que el minuto 45 estaba cumplido, Iraizoz redondeó la tarde con otro error. Amorebieta, empeñado en hacer sombra al portero en cuanto a peor jugador del encuentro, tampoco acertaba a despejar. Ver para creer. Las ilusiones por tierra ante un Sevilla que se limitaba a recoger los frutos del despropósito rival.

Aplicó el entrenador de Utrera las variantes habituales, pero la presencia de Yeste y Muniain poco podían aportar ante el desatino generalizado. Para redondear la jugada, Manolo Jiménez, alumno más aventajado del inquilino del banquillo local, le ganaba la partida al maestro dando con la clave para ganar el partido. A por Amorebieta, les dijo a sus pupilos. Y a fe que lo intentaron y, por desgracia, consiguieron. Está muy lejos el de Iurreta de la solvencia que demostrara hace dos años y, por supuesto, a un nivel muy pobre como para reverdecer internacionalidades. Da la sensación de que el paupérrimo juego de Ocio y Amorebieta son claves en el catastrófico entramado defensivo del equipo. Veremos si al único central zurdo le llegan las consecuencias de la política de rotaciones instaurada, aunque complicado, toda vez que la confianza en San José es inexistente -confío en que alguien aclare qué sucede-.

En cuanto a la actuación de los nuestros, y sin poder destacar nada positivo de los catorce jugadores empleados, me vuelvo a quedar con Muniain. Sigo pensando que se le debe corregir para que en bastantes situaciones suelte antes el balón. Abusa de la conducción y busca en exceso el uno contra uno.

Tiene por delante la troupe de Macua un calendario liguero ad-hoc para demostrar su verdadero nivel. Valladolid, Sporting y Getafe. Con UEFA de por medio será difícil mantener la frescura necesaria, pero deberían ser enfrentamientos para calibrar si la mejoría demostrada en el juego ha sido tan puntual como parece, fruto de la superioridad física e, incluso, de la suerte a favor en ciertos encuentros. De ahí dependerá, también, consolidar una posición tranquila en la tabla o tener que volver a echar cuentas cada jornada.

Parece claro que el experimento de jugar un sábado a las seis de la tarde, hora a la que habitualmente los nuestros sestean, no sentó nada bien. Esperemos no se salga Don Pérez, el señor Florentino, con la suya, esa opción de jugar a las tres de la tarde que persigue, porque quizá los nuestros se nos sienten a comer en el césped, que ya sabemos que a los futbolistas no les agrada que les cambien sus costumbres. Tampoco esa, tan nuestra, de combinar una de cal y, al menos, tres de arena.

Y hablando de costumbres, la de los cánticos de San Mamés. Pobreza la nuestra, la de recurrir de forma reiterada a la Marcha Triunfal de Verdi cada vez que los nuestros son vapuleados en el césped. Pasó contra el Madrí la pasada temporada y sucedió contra el Sevilla. También la triste imagen de ver como muchos socios abandonaban su localidad con el cero a cuatro o los gritos de esos intelectuales que ocupan la parte baja de la tribuna de Misericordia y que respondían al éxodo de socios con los originales gritos de tribuneros hijos de puta. Tampoco entendí los aplausos al finalizar el encuentro. No hubiese deseado un abucheo ni silbidos, pero el esfuerzo de los nuestros no fue merecedor de agradecimiento.

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No hubo record

Y tampoco juego. El planteamiento, en busca del empate, dio lugar al peor partido de la temporada, sin ninguna de las virtudes que se ha podido apreciar al equipo hasta la fecha y con todos los defectos a que suele acostumbrar. Apostó Caparrós, de nuevo, por las rotaciones, algo que no voy a criticar ahora porque lo vengo defendiendo hace tiempo, pero quizá se equivocó en la elección de algunos jugadores para el tipo de juego que se decidió desplegar.

Así la apuesta exclusiva por la materia gris frente a la combinación de ésta con el músculo, como el día del Villarreal, resultó fallida. El Athletic no dominó el centro del campo, lo que le costó dejar la iniciativa del juego al Tenerife desde entorno a la media hora de juego, quizá unos minutos antes. A partir de ese momento, los chicharreros decidieron poner precio a la cabeza de Iraizoz, con más voluntad que acierto. Lo intentaron de distintas formas, hasta protagonizar sólo en la primera parte una docena de tiros a puerta frente a la recanería rojiblanca, en la que sus delanteros, en dupla compuesta por el más joven y el más veterano, y muy alejados del centro del campo, de pocas opciones dispusieron. Muniain no es infalible.

Intentó rectificar Caparrós en la segunda, buscando el equilibrio al que había renunciado de inicio, contanto con Gurpegui y Toquero, grandes artífices de la victoria del pasado domingo por el ritmo que impusieron al juego. Sin embargo fue tarde, porque el equipo no consiguió ya carburar. El voluntarioso Tenerife decidió seguir apostando por lo que venía haciendo, con cierta impotencia por su ineficacia goleadora, pero con un Nino omnipresente. Tuvo que ser, una vez más cuando se trata de los rojiblancos, el elemento morboso el que diera la puntilla. Mikel Alonso, hijo de Periko, hermano de Xabi y ex juvenil rojiblanco, en un remate de cabeza a placer y prácticamente en el área pequeña, toda vez que para cubrir a los dos jugadores tinerfeños que había en el segundo palo se consideró suficiente la presencia de un único defensor rojiblanco.

Analizando la jugada, el delito es mayor, porque la desconcentración tiene su aquel. Primero porque previamente el Tenerife ya había enviado el balón a la red, si bien el arbitró invalidó el tiro. Después de dar tiempo a colocar la barrera, a definir marcas y a colocar los elementos defensivos como supuestamente es debido, resulta hiriente ver que en el minuto 85 un fallo de marcaje dentro del área pueda costar no obtener ese empate para el que se había estado trabajando durante tantos minutos.

Debiera el amigo Joaquín Jesús detenerse a observar la razón de la desconcentración. Instantes antes de la señalización de la mano de Xabi Castillo que dio lugar al lanzamiento de falta que acabó en gol, Gabilondo fue presuntamente derribado en las inmediaciones del área del tinerfeña, pero la jugada fue pasada por alto por Álvarez Izquierdo, nefasto colegiado, y muy protestada por los jugadores rojiblancos. Dio la sensación de que enfurruñados, se fueron del encuentro.

A partir del gol, llegaron en bota de Toquero, como no, las ocasiones zurigorris más claras, pero la suerte no estuvo de cara. Seguramente porque en esto del fútbol la justicia aparece de vez en cuando y que el Athletic puntuara con su rácano planteamiento hubiese podido ser fruto de juicio en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Resulta poco defendible intentar ir a por el partido sólo cuando el marcador te es desfavorable. De siempre jugar a empatar ha tenido escasos beneficios.

En el análisis concreto de jugadores sigue sin convencer Xabi Castillo, que debiera demostrar bastante más para la justificación de su fichaje, la escasa solvencia de Ocio como central o la presencia de Yeste en el mediocentro sin el acompañamiento de Javi Martínez o Gurpegui. La apuesta por Etxebe para un partido fuera de casa parece, también, inadecuada.

Seguramente haya dejado pasar el Athletic una buena oportunidad de seguir sumando, pues el partido contra el Sevilla el próximo sábado parece, a priori, más complicado para obtener puntos. Esperemos que en horario tan poco futbolero, y sin siesta para los parroquianos, el nivel físico y el juego del equipo se asemeje al de la anterior jornada. Sólo así se antoja posible derrotar a los hispalenses, empatados ahora con nosotros en la tabla.

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Sonidos del fútbol

Comentaba la semana con un amigo mientras veíamos el partido Xérez-Athletic -que por aburrido dio para conversar un buen rato- la cantidad de canciones que existen que relacionas automáticamente con el fútbol, por lo que se me ocurrió crear una serie de post para que podamos recordar algunas de esas canciones.


De la misma me vino a la memoria This Time, we'll get it right, que grabó la selección inglesa como propósito de enmienda tras no participar en el del 78. Los 22 jugadores de Ron Greenwood se presentaban en tierras vizcainas y se alojaban en el Hotel Los Tamarises, en la playa de Ereaga de Algorta. Recuerdo perfectamente bajar a ver a aquella selección capitaneada por Kevin Keegan cuando abandonaban el hotel rumbo a Lezama, donde entrenaban, o al remozado San Mamés, donde jugaban. Fruto de aquella remodelación y del aumento de localidades pude ser socio en 1981.

Esta canción, que recordaba no sé por qué, volví a escucharla en Radio Euskadi, cuando allá por 1998 o 1999 Florencio Torrelledó hizo un programa deportivo -nada que ver con cuatro en el área- las noches de los domingos, en el que repasaba la actuación de los equipos vascos de primera y que tuvo esta música como sintonía.

La letra, sencilla, como casi todas las que suelen interpretar los futbolistas. Vamos, como en Harrobiaz Harro, que tan bien conoce Iñaki Murua.

We're on our way,
We are Ron's twenty-two
Hear the roar,
Of the red, white and blue

This time, more than any other time, this time,
We're going to find a way,
Find a way to get away,
This time, getting it all together

To win them all,
It's what we'll set out to do
We have a dream,
We know you're sharing it too

This time, more than any other time, this time,
We're going to find a way,
Find a way to get away,
This time, getting it all together

We'll get it right
This time, get it right,
This time

It makes you wonder,
It makes you proud
To play for England,
And hear the crowd

As we're marching
On towards victory

This time,
This time

We're on our way,
We are Ron's twenty-two
Hear the roar,
Of the red, white and blue

This time, more than any other time, this time,
We're going to find a way,
Find a way to get away,
This time, getting it all together

We'll get it right
This time, we'll get it right


Inglaterra, después de una gran primera fase, no pudo avanzar más allá de segunda ronda tras empatar con Alemania y España, por lo que lo prometido en esta cancioncilla quedó en nada. Cuando la escucho, al menos no siento el bochorno de ver a Luis Aragonés en chándal y berreando el a por ellos.

Era el mundial de Naranjito y del Adidas Tango España.






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Un equipo físico para hacer futbol vistoso

EL VERDADERO PODERÍO DEL ATHLETIC ESTÁ EN LA RAPIDEZ DE SUS TRANSICIONES
El Athletic es uno de esos equipos que paradójicamente hace un juego mejor y mucho más vistoso cuando saca un equipo físico que técnico. Tal y como se pudo comprobar el domingo una vez más, cuando sacamos un equipo físico, más allá de presionar bien, hacemos muy rápido las transiciones ataque-defensa-ataque con lo que pillamos al rival descolocado y se la liamos.

Si cogemos un resumen del partido, muchas de las ocasiones de peligro fueron así: el Athletic pierde el balón, pero al segundo de perderlo los jugadores ya están mordiendo al rival para recuperarlo, con lo que sorprenden al contrario y lo recuperan, y al segundo siguiente lo dan rápido para jugar en ataque, el rival que no ha sido tan rápido como los rojiblancos asimilando las transacciones queda descolocado, ocasión de peligro al canto.

Se pueden poner bastantes ejemplos, entre ellos el del segundo gol, el poderío de nuestro equipo reside en esa mayor rapidez de transición, que le otorga una gran capacidad para pillar a los rivales desordenados.

Si tomamos el otro gran partido del Athletic hasta ahora, concretamente el de la ida de la Supercopa ocurre lo mismo, el rato bueno que tuvimos fue gracias a que jugamos de esa manera, de hecho el gol vino así, por si alguien no se acuerda aquí adjunto un link, la jugada no se ve entera pero se aprecia que es así:
http://www.youtube.com/watch?v=O-6lcJfmQn8

Cuando sacamos un equipo más técnico en cambio, con los Muniain, Yeste, De Marcos y compañía no tenemos esta capacidad, con lo que la mayoría de las jugadas las tenemos que elaborar contra un rival organizado y bien posicionado, creamos mucho menos peligro y el juego es bastante más pobre. Además no tenemos equipo para defendernos decentemente, somos un equipo bastante más flojo en todas las facetas del juego.

Más allá de lo que digan rapsodas como Valdano, Cappa y compañía nuestro peligro y nuestras posibilidades de hacer un juego vistoso pasan por sacar un equipo físico. Personalmente el once titular de ayer me parece el mejor que puede sacar el Athletic con la duda de poner a Yeste en la media punta. Por supuesto no digo que siempre tengamos que jugar con el mismo once, ni mucho menos, porque esto es imposible con tantos partidos, lo que opino simplemente es que tenemos que ser conscientes del juego que nos conviene y a los jugadores técnicos los tenemos que meter con mesura, y no a tres de golpe como hemos hecho en algunas ocasiones.

Creo que nuestras posibilidades de éxito pasan por ahí.

Sin más desde Tetuán saludos del Tigre.

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Y con buen fútbol

Por encima, incluso, de lo que pueda indicar el marcador, el Athletic disputó uno de los mejores partidos que hace tiempo se recuerdan. Con un fútbol, por fin, entretenido, de los que gustan en San Mamés, imprimiendo un ritmo altísimo durante una hora de partido, los rojiblancos demostraron que este equipo ni es tan malo como algunos indicaban y, por tanto, la sola meta de la salvación es insuficiente, ni sus futbolistas son tan primarios en el trato al balón como para tener que soportar durante semanas consecutivas auténticos bodrios.

Hemos debatido aquí en alguna ocasión lo que significa jugar bien al fútbol. Cada uno tiene su opinión, aunque los últimos años ciertos líderes mediáticos hayan puesto de moda un concepto tan curso como el del tiki-taka, que entroniza cierto fútbol de toque y desprecia otros. No será el Athletic nunca un equipo que pueda encajar fácil en ese concepto que algunos defienden, pero sí puede, en cambio, proponer su variante, su alternativa, que no es otra que la de ayer o el partido de semifinal de copa contra el Sevilla. Un fútbol rápido, agresivo, de ataque constante, con un ritmo enrabietado, de presión, de constantes robos de balón. De centros desde las bandas a la olla. Y si, además, el campo está rápido como lo estaba ayer, pocas personas podrán decir que ese fútbol no es bueno.

La primera hora de partido que los rojiblancos se marcaron ayer fue sobresaliente. El equipo funcionó a bloque, con jugadores que salieron a reivindicarse, demostrando que la gestión de una plantilla pasa por dar oportunidades a todos de manera racional y justa, con un David López que puso balones sensacionales y centros como hacía tiempo que no se veían. Debiera Yeste tomar nota. Gabilondo, que además luchó, quiso ganar papeletas para su renovación, ahora que los puestos de banda se están poniendo caros. Fernando Llorente, con un punto de forma más alto que el demostrado contra el Espanyol, fue el protagonista del partido para lo que quede en las hemerotecas. Dos goles, buenos goles, en una semana que ha transformado cuatro. Y pudieron ser más, a nada que ese instinto matador que aún debe desarrollar hubiese aparecido.

Pero lo que sobresalió ayer, y fue reconocido por un caballeroso Valverde, fue el ritmo. El ritmo y la moral que ha cogido este grupo. Tienen los rojiblancos ciertos jugadores que son un lujo para un entrenador. La intensidad que le dan al centro del campo Gurpegui o Javi Martínez es gasolina pura. Alegra ver al de Andosilla recuperado para esto, después de tanto atropello y de que alguien no lo aprevechase la pasada campaña. Y luego está Toquero, ese futbolista por el que Txingurri se mostraba tan extrañado. Es cierto que pocos creímos en él, que incluso hemos dudado de que más allá de su trabajo incansable hubiese algo más. Justo es reconocer que en este blog hubo quien lo avisó. Sin embargo el rendimiento y el crecimiento como futbolista de Gaizka de Valdegobía sorprende cada semana. Contra el Villareal fue, sin duda, no ya sólo el motor del equipo, el que marcó el ritmo, parte activa en las jugadas de los goles. Además, pudo marcar tras remates de buen delantero. De hecho, cuando se vació, el equipo se resintió.

Y es que los cambios, motivados ayer por las lesiones de Llorente y Javi Martínez, trastocaron los planes y no consiguieron refrescar el once. Toquero, exhausto, fue destinado a cubrir el hueco de David López, pero la asfixia de Gaizka hicieron que volviera al puesto de delantero. Cierto es que los últimos minutos el Villarreal apretó y se sufrió, más motivado por no haber rentabilizado en goles las ocasiones que se crearon por el gran juego. Volvió Muniain, que poco pudo hacer ya con el equipo centrado en no dar metros al Villarreal y debutó Isaac Aketxe, en lo que tiene pinta de ser otro de esos debuts preventivos del de Utrera. Por si algún día destaca, que sea conmigo, debió de pensar Don Joaquín.

Desconozco lo que le durará al equipo esta gran racha, pero comenzar con nueve puntos de nueve es una renta que anima a pensar que se romperá, definitivamente, con la dinámica de los últimos años, esa que había hecho que todo el entorno interiorizase que este Club estaba condenado per secula a eso. De la misma forma, sobran ahora esos brotes de euforia que ya se aprecian en la calle y en los medios. Lo correcto es dejar al equipo que siga adelante, exigiéndole que juegue mínimamente al fútbol y aprovechando el 100% de la plantilla.

Porque no deja de ser paradójico que gran parte de los proscritos ayer diesen la talla. Un Ustaritz que estuvo a punto de salir en junio o un Gurpegui que llegó a plantearse no continuar, son jugadores que no sobran en este Club.

Así pues, fiesta redonda ayer en San Mamés, buen fútbol, mejor resultado y unas perspectivas que ilusionan. Por no cumplirse ni se cumplió esa máxima de que el Athletic, siempre que se celebra algún homenaje en la previa del partido, pierde. Los chicos de un rojiblanco de pro como Korta nos dieron suerte. Por cierto, a todos esos que ahora se suman al triunfo de Kaiku diciendo que es la trainera de Bizkaia, recordarles lo injusto que se es con, por ejemplo, Urdaibai, que ha mantenido los últimos años la dignidad del remo vizcaino, o con todos esos otros clubes han tenido triunfos igual de grandes e igual de históricos.

Y el miércoles Tenerife. Esperemos que el mini jet lag no rompa una racha que ilusiona y que hace ciertos malos tragos sean más llevaderos.

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Fácil

Esa era, fácil, la palabra que se podía escuchar cuando abandonábamos La Catedral la mayoría de espectadores. Lo cierto es que antes del partido todo era una incógnita, merced a las dudas que el equipo había dejado las primeras dos jornadas. Ayer, sin embargo, todo fue cuesta abajo ante un equipo que se recuerda como aquel que nos sacara de la carretera europea hace ya cuatro años -por momentos han parecido cuarenta- y que dio lugar al inicio de la mayor convulsión que se recuerda en el entorno del Athletic.

Venían los austriacos con bastantes bajas -y acompañados de los mismos impresentables que en 2005- y el resultado del partido fue rotundo aunque extraño, porque pudieron ser más los goles que el Athletic hiciese a una defensa peor -incluso- que la nuestra, pero también y sin buscarlo, sorprender en un par de manos a mano con un Iraizoz -disfrazado ayer, nuevamente, de lagarto- que está al nivel que justificó su contratación. La defensa, a pesar de no haber encajado goles en tres partidos oficiales sigue desajustada, algo que contra el Villarreal puede ser bastante peligroso.

Enchufó Susaeta al Athletic, con bastante empuje, forzando un penalti de esos que, digamos, huelen raro, que cuando lo señalan a favor se dice que son de listo y que cuando es en contra se debate profusamente sobre la ética del jugador que lo ha provocado. Lo vio el colegiado holandés, pero no su linier, que estaba muy cerca, ni el ciudadano pelirrojo vestido de asistente que pasó la noche tras la portería de Misericordia. Daban ganas de bajarle una silla. Noticia es, también, que lo trasformase Llorente, tal y como está el asunto de las penas máximas. Clave fue Markel, otra vez, en el segundo gol, con un buen centro que Llorente enganchó de volea. A partir de ahí el partido parecía bastante sentenciado, toda vez que el Austria mostraba una indolencia y pasividad poco presentable. Renunciando -incluso con un 2-0 en contra- al balón, parapetado en su campo y sin hacer prácticamente presión, facilitó que los rojiblancos moviesen el balón con un Yeste más cómodo que nunca en el medio centro, al que Gurpegui hacía un trabajo de recuperación y de presión digno de todo elogio, demostrando que por qué algunos no entendíamos los pocos minutos de que disfrutó la temporada pasada.

Otro al que se vio cómodo fue a Joseba Etxeberria, participativo durante todo el partido. Y apareció, de nuevo, el fenómeno Muniain, que centra todas las conversaciones entorno al equipo, hasta en la prensa madrileña, que ha puesto foco en este juvenil. Combinó aciertos y errores, aunque algunos no los quieran ver, y sigue demostrando que es un jugador diferente y que puede llegar a ser un crack. Esperemos que no exista precipitación y que se tenga la cabeza fría en todos los sentidos. De momento ya ha marcado dos goles en UEFA y expulsado a dos futbolistas en otros tantos partidos. Una motivación para ver al equipo, aunque desde mi escaso conocimiento sigo dudando de la conveniencia de que juegue partidos completos.

Escuchaba esta semana a ciertos especialistas indicar que el Athletic debiera pasar de ronda en competición europea por tener mayor potencial dentro del grupo que austriacos y portugueses. El paso dado parece importante. Con mejor juego ayer, encadenando varias victorias, hace que hasta un escéptico como yo se ilusione poco a poco. Cierto que el juego no me convence, que por fases ver al equipo es aburrido, pero con un trescero plantearlo parece un intento de provocar.

Reconoceré algo a Caparrós, para alegría de los defensores que tiene en esta taberna on-line. Me gusta que esté realizando rotaciones parciales utilizando a más jugadores. Es la forma de refrescar la plantilla, de motivarla y, sobre todo, de aprovecharla, algo que no hizo las temporadas anteriores. El domingo, el Villarreal se presenta como una piedra de toque perfecta para conocer si el Athletic está construido en la línea que algunos indican o de si lo conseguido hasta la fecha se ha debido más a la debilidad de los rivales. En cualquier caso, que no se desate la euforia.

Por último manifestar mi desacuerdo con la actuación de la Ertzaintza en el día de ayer. A uno, de naturaleza crédula, los medios de comunicación afines al actual Gobierno Vasco (el 90%) le habían convencido de que la policía autónoma se dedica a velar por la ausencia de símbolos que ofenden la memoria y la dignidad de las víctimas. Los gestos que se pudieron ver a gran parte de los aficionados del Austria de Viena que ocupaban la Preferencia Sur ofendieron a gran parte de los que acudimos a San Mamés sin que motivase el desalojo de esos indeseables. Quizá sea que sólo son ofensivas las pancartas y las fotos. O ciertas pancartas y ciertas fotos.

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Vade retro, López

Comienzan ya los socialistas a plegar velas en el asunto del nuevo campo. A las declaraciones del Consejero de Economía y Hacienda, Carlos Aguirre, afirmando que se dotaría de una pequeña cantidad en los presupuestos de 2010 para financiar la construcción del mismo, siguieron ayer unas declaraciones de Franciso Javier López en Telebilbao. Parece que la presión de Antoñito -no confundir con el jugador del Xérez al que por aquello de su avanzada edad debiera empezar a llamársele Don Antonio, tal y como sugiere Juan Carlos Latxaga - ha surtido efecto y ante el riesgo de que lo de Basagoiti fuese algo más que la amenaza de un demagogo, llega el reposicionamiento con una retahila de obviedades que retratan la improvisación constante y el desconocimiento del proyecto por parte del melómano gobernante.

Dice ahora que "igual sí es una buena inversión, porque genera empleo, porque desarrolla la ciudad y porque ayuda a la Universidad. Eso quiere decir que San Mamés no puede ser de titularidad exclusivamente privada."

Alucinante. Este caballero acaba de descubrir y hacer suya la esencia de la motivación que existe detrás de la operación, al margen de los interes particulares del Athletic Club y que ha llevado al resto de instituciones a involucrarse en el proyecto, constituir una sociedad que será la propietaria del campo y garante de la gestión. No está mal, aunque haya tardado años en conocer lo que cualquier vizcaino que lea los medios de comunicación -aquellos que existen además de la revista Rolling Stone- sabía ya del proyecto. Pero que ahora quiera erigirse en el ideólogo de la necesidad de que no se regale un campo a la entidad de Ibaigane es para echarse a llorar. Todos los argumentos que utiliza para considerar positiva la participación han sido puestas encima de la mesa previamente por los participantes en San Mamés Barria y aceptados por el Athletic Club. Y que la construcción del mausoleo zurigorri generará 7.000 empleos era un dato ya conocido cuando Idoia Mendia o José Antonio Pastor han dado la espalda a la iniciativa.

Afirma, además, que "me parece bien que sea gestionado por el Aleti de Bilbau (sic), pero que cuando no hay liga, que en San Mamés se puedan hacer Conciertos, atletismo, rugby o lo que buenamente se decida." De esta parte destacar, primero, que llame al Club de la misma forma que lo hace, por ejemplo, José Ramón de la Morena, algo que suena raro en alguien que dice ser socio. En segundo, que lo primero que se le pase por la cabeza sea utilizar el campo para celebrar conciertos -única materia, la música, en la que se le atribuyen conocimientos- o que pretenda celebrar pruebas de atletismo en un campo que no estará preparado para ello, pues debiera saber Don Francisco que éste no tendrá pista ni de atletismo ni, para su desgracia, de baile. Y entre las actividades que buenamente se decidan se me ocurre que quizá debiera el ciudadano García, en su visita a Ajuria Enea del próximo viernes, proponerle celebrar la Fiesta de la Rosa, lo que seguro ilusiona al poseedor de estudios de Ingeniería. Que si Rajoy ha estado en el viejo, a ver quien le niega a él la presencia con ZP en el nuevo.

Queda claro, por tanto, la importancia de este proyecto en términos electorales, hasta el punto de hacer cambiar el discurso de muchos políticos y la posición del PSE en pocos días. En el siguiente vídeo de EiTB se puede ver claro el paulatino cambio de postura del partido gobernante tras la presión del partido que le sustenta en el poder.


Tengo curiosidad por ver qué dice ahora la portavoz Mendia tras la salida de tono aludiendo a qué pensarán guipuzcoanos y alaveses sobre la construcción del campo. Como si los vizcainos hubiésemos sido consultados sobre la idoneidad de financiar Anoeta, el Buesa Arena o Mendizorrotza. ¿Consultar he dicho? ¡Lagarto, lagarto! ¡Ni que fuésemos habitantes de Arenys de Munt!.

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Dominando las áreas se ganan los partidos


Dos victorias en dos partidos, seis puntos de seis y con la portería a cero, plenazo. Las esperanzas que teníamos algunos de empezar bien este año comienzan a plasmarse y el miedo a bajar a segunda ha sido sustituido por el miedo a aburrirnos viendo jugar al equipo, es un gran avance. No obstante Gontzal plantea una pregunta interesante: ¿Es posible seguir sumando puntos con el juego que desplegan actualmente los zurigorris? Mi respuesta es clara: Rotundamente SI.

Está claro que hay aspectos a mejorar, sobre todo cuando tenemos el balón en los pies, que lo regalamos en exceso, hay que mantener más la posesión y dar tiempo a los jugadores a incorporarse al ataque. En cualquier caso a estas alturas salvo el Barça todos los equipos tienen cosas que mejorar y muchos de ellos bastantes más que nosotros.

Hace muchos años en una de las contadísimas debacles del Milan de Capello le oí a Costacurta decir que en el futbol a veces es mejor perder por cuatro a cero que por uno a cero. En ese sentido la eliminatoria contra el Tromso fue un auténtico regalo divino y en el partido de vuelta, mientras las pasaba canutas viendo a nuestros jugadores correr como auténticos cobardes, en pleno polo norte y en un campo sin fondos, pensé que de ese suplicio íbamos a sacar todos lecciónes muy importantes y así ha sido. Y sobre todo la más importante, cuando sales a un campo tienes que saber a lo que sales, no puedes salir a verlas venir porque sino ocurre lo que ocurrió aquel día en Noruega, que de la misma te entran las dudas y los jugadores no saben si atacar o defender, si adelantar la presión o recular y todo termina siendo un desastre, con una parte del equipo presionando arriba y otros haciendo lo contrario.

Ayer el Athletic sabía en todo momento a lo que salía, a jugar como un bloque y a dominar las áreas. Del concepto de dominar las áreas ya hemos hablado otras veces y a más de uno tal vez no le guste, pero es una forma tan válida para jugar al futbol como cualquier otra. El Jerez podía haber estado dos días jugando al futbol y no nos hubiera marcado un gol, mientras que nosotros tuvimos algunas ocasiones claras. Nuestra defensa jugó a la italiana, con los cuatro de atrás muy juntos y los laterales muy cerca de los centrales. La zaga tapaba muy bien el área y la zona central, no había espacio para meter pases a los delanteros y cuando el balón iba a una banda, el interior de turno acudía en la ayuda y la defensa entera basculaba hacia ese costado, todos como un reloj. Defendiendo así es muy difícil que le creen peligro a uno, sobre todo equipos de escasa técnica, y de hecho muchas veces el Jerez hacía buenas jugadas, con combinaciones, pero al llegar al área su rematador casi siempre se encontraba rodeado de al menos dos defensas zurigorris, con lo cual no terminaban de crear peligro. Y en el área contraria creamos ocasiones, no fueron muchas pero fueron bastante claras, lo raro hubiera sido no haber metido ninguna.

El día que juguemos contra rivales más técnicos, que muevan el balón con rapidez y hagan cambios de juego en diagonal veremos lo que pasa, pero contra este tipo de equipos, que en la liga hay montones de ellos, podemos sumar muchos puntos jugando así.

¿Qué a algunos les parece aburrido? Bueno… lo entiendo pero yo creo que jugando así sumaremos muchos más puntos que de cualquier otra manera y lo prefiero sin duda.

¿Qué tuvimos fortuna en el partido de ayer? NO, eso sí que no, rotundamente no. Admito que se diga que no jugamos bien pero a la hora de crear peligro en las áreas fuimos bastante superiores a ellos, con lo cual merecimos la victoria y ganaremos bastantes partidos así, aunque nuestro juego no sea vistoso.

Puestos a destacar jugadores el primer tiempo de Llorente fue superior, si bien a partir de ahí se le acabó la gasolina. Yeste jugó un gran partido, trabajó a destajo y de paso reivindicó lo que hemos dicho otras veces, que tiene que jugar de media punta, cerca del área. En la única jugada que estuvo ahí le metió un pase a Llorente mal anulado por el juez de línea, digno del mismisio Kaka, o de Xabi e Iniesta. Para mí este sigue siendo el mayor error del Utrerano, con Yeste cerca de Llorente bajando balones de espaldas este equipo mejoraría una barbaridad, no entiendo que no le pongan ahí pero en todo caso es que este “error” lo han cometido todos los entrenadores que hemos tenido, incluido el vanagloriado Valverde que optaba por Ezquerro en esa posición.

Y a Gorka Iraizoz el año pasado le metí bastante caña pero es un gran portero. El problema es que su rendimiento viene muy determinado por su enorme tamaño y los disparos que van rasos no los para. En el resto de las facetas es muy bueno: Domina el juego aéreo, bloca muy bien el balón y los disparos por alto o a media altura los para, el problema son las que van por abajo. Esto puede crear confusión y debates innecesarios en la afición, porque si en media docena de partidos no le mandan balones rasos sus partidarios dirán que “Gorka selección”, mientras que si en esa media docena de partidos le tiran tres disparos rasos y se los cuelan sus detractores protestarán enérgicamente que hay que cambiar de portero. Personalmente creo que es un portero lo suficientemente bueno y que cuando le metan por bajo goles que otros pararían hay que pasárselos por alto. Con este tío es lo que hay.

Los próximos partidos son muy complicados pero a la vez son ilusionantes. En casa contra Sevilla y Villarreal y fuera contra el Tenerife que ojo, juega bastante bien al futbol y en su campo va a ser duro de roer, y todo esto con UEFA de por medio. No son partidos proclives para sumar puntos pero independientemente de los que sumenos, si conseguimos jugar contra estos rivales de tú a tú podemos crecer mucho, moralmente y como equipo. Evidentemente es complicado, pero si salimos bien parados de esta puede ser el espaldarazo definitivo, sobre todo teniendo en cuenta que a diferencia de otros años vemos que hay cierta profundidad de banquillo, con jugadores que pueden entrar y rendir en cualquier momento.
Veremos.
Saludos del Tigre de Tetuan

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Resultadismo, seis puntos y a callar

Probablemente parezca inoportuno hablar de formas ahora que -por primera vez en catorce años, y después de lo vivido el último lustro- el Athletic encadena dos victorias en otros tantos partidos nada más comenzar la Liga. Por ahí poco se les puede reprochar al equipo y al entrenador, sobre todo a éste, defensor a ultranza de los resultados frente a todo lo demás. El problema que surge es el aburrimiento soberano que uno padece al presenciar los partidos del equipo. Podrá discutirse el concepto de fútbol de cada uno, de si priman o no los resultados sobre cualquier otro aspecto, de qué es jugar bien. Por primera vez en tres años a Caparrós, resultadista, le están avalando los números. En liga y en Europa. ¿Hasta cuándo durará? O dicho de otra forma, ¿es posible seguir sumando puntos con el juego que actualmente despliegan los zurigorris?

Porque lo deparado por el Athletic contra el Xerez -equipo que no se había cruzado con nosotros desde aquella aciaga noche en la que un cantamañanas de pelo blanco (otro), de apellidos Casajuana Rifá, hiciera lo posible porque un equipo de segunda be nos eliminase de la Copa, para escarnio público y enfado del humilde Heynckes- fue francamente pobre para el botín obtenido. Pocos disparos a puerta, escasas jugadas de mérito por bandas, mínimos balones dignos de ser jugados por Toquero o Llorente, escasa elaboración en un centro de campo compuesto por Yeste, Martínez, Susaeta y de Marcos, a priori dotados todos ellos para poder hacer con el balón algo más de lo que se pudo apreciar en Chapín.

La diferencia primordial con otros encuentros fue que enfrente se encontraba un equipo bien plantado pero inocente, que tuvo sus opciones y no supo aprovechar, algo que sí hizo el Athletic a la segunda, con un autogolazo de David Prieto tras un pase envenenado de Susaeta desde la banda, de esos que en cuanto alguien lo toca coge dirección al butrino. Porque el primer regalo, en este caso del árbitro en forma de penalti, tras señalar como mano un contacto que -para mí-, fue a todas luces involuntario, lo marró Javi Martínez demostrando, una vez más, que lo de este equipo y las penas máximas es como para que alguien se plantee, de una vez por todas, si es normal que el nivel acierto no sea ni del 50% desde que Larrazabal y su chupete dejaran de lanzarlos. ¿No se puede encontrar un especialista? ¿No se puede trabajar para mejorar este aspecto?

Con estas, recibiendo el viento fortuna de popa como a lo largo de la pretemporada, con un juego machacón, pegajoso y constante, pues capacidad de trabajo no se le puede negar al equipo, al Athletic le valía para birlarle los puntos al bueno de Ziganda. Tuvo que ser, otra vez, la salida de Muniain la que le diese un nuevo aire al partido o, al menos, lo que sirviera para que el aburrido espectador se entretuviese esperando algún detalle del pequeño navarro mientras los minutos avanzaban hasta el 90. Llegado ese momento, cuando Ayza Gámez -caracterizado de García de Loza ayer con su pelo rizado- pitaba el final, los jugadores rojiblancos se abrazaban mientras los que abandonaban el bar camino a casa bostezaban a la vez que sonreían por el hurto. Como robar a una borracha. Comienza, pues, el maratón con buen resultado y sensaciones de ni frío ni calor.

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El campo en manos de mediocres

Demasiado está empezando a posicionarse la política en el asunto del nuevo campo, algo que pone los pelos de punta. El retraso en la fecha de la puesta de la famosa primera piedra es proporcional a la merma en aforo y, lógicamente, en la reducción del presupuesto necesario para su construcción, dadas las dificultades que existen para reunir la cantidad de los 175 millones de euros que, a priori, costará el nuevo campo. El balón está, en este caso, en el arco de la tribuna de Ajuria Enea, ese caserón gasteiztarra que ahora mora un personaje al que preocupa bastante más salir en Vanity Fair escuchando su iPod que el Club del que dice ser socio.

En noticia destacada de la sección de deportes, el diario que defiende a ultranza al actual gobierno despacha el asunto indicando que el parón es responsabilidad, como no, del anterior gabinete Ibarretxe. Los 55 millones demandados a Lakua no aparecen. La Consejera responsable del ramo dice no tener presupuesto y el portavoz parlamentario del partido gobernante defiende la no aportación de dinero a un equipamiento de una entidad privada, como si lo que en su día se hiciese con Anoeta o Medizorrotza no hubiera existido. Al margen de buscar agravios comparativos, que los hay, parece complicado defender la postura del Gobierno Vasco. Si en época de crisis el socialimo gobernante está inyectando dinero a espuertas en el sector de la construcción, vía Plan e o Plan + Euskadi, parece complicado indicar que no es un buen momento para una infraestructura que impulsará ese sector que se quiere mantener vivo a base de respiración artificial. Tenemos las calles de todos los municipios levantadas por encima de lo razonable, pero pretenden dificultar hacer lo mismo en la calle Rafael Moreno "Pichichi" de Bilbao.

Además, la nueva sociedad que será propietaria del campo, San Mamés Barria, la controlarán Athletic, BBK, Diputación, Ayuntamiento y, si decide apostar dinero, el Gobierno Vasco. Queda claro, por tanto, que los accionistas mayoritarios de la infraestructura serán instituciones públicas y una entidad controlada por las instituciones, como es la caja de ahorros. Por lo tanto, las inversiones en ningún caso se regalarán a un Club privado como el Athletic, según esgrimen algunos demagogos.

Otro elemento que debe tenerse en cuenta es la deuda que la política tiene en materia de inversión en infraestructuras deportivas con Bizkaia. El territorio más poblado y que más contribuye económicamente a sustentar este País es, con diferencia, el que posee peores infraestructuras deportivas. La Casilla es una cuadra y San Mamés, componentes sentimentales al margen, un campo desfasado. Si Ilunbe, Buesa Arena o Atano III se hicieron con dinero público, en Bizkaia se debe apostar por una infraestructura a la altura de lo que el Athletic representa, disguste a quien disguste, en el deporte vasco.

Utilizar el momento como escusa parece, asimismo, ridículo. Si se hubiese comprometido el dinero hace dos años y la obra hubiese comenzado ya, la inversión habría que realizarla en momento de crisis igualmente sin posibilidad de dar marcha atrás porque, adicionalmente, la desaparición del viejo San Mamés está enmarcado en un proyecto de regeneración urbanística.

Lo peor que podía pasarle al Athletic está sucediendo. El futuro estadio, sin las curiosas luces rojas y con menor volumen para ahorrar costes, se ha convertido en elemento de discusión política, en intento de torpedear por parte socialista un proyecto impulsado por el Diputado General de Bizkaia. En época de negociación de presupuestos, a cara de perro, los políticos se empeñan en ponerse zancadillas. Y ahí ha terciado Antoñito Basagoiti, encantado de haberse conocido, de encontrarse en una situación de fortaleza mayor de la que su representación electoral acredita y, aprovechando que tiene al de Coscojales trincado, utilizar una vez más el Athletic -ya lo hizo con la visita de Rajoy- para ganarse las simpatías y aparecer como el catalizador de este operación, amenaza marca de la casa mediante.

Tengo claro que el campo se hará y que el Gobierno aportará ese dinero que se le reclama. Asistiremos mientras tanto, durante meses, a una pelea de los partidos en los medios de comunicación, que sólo redundará en un retraso en la construcción de un campo del que se lleva hablando desde 1995, cuando Arrate, para horror de Ortuondo, quiso situarlo donde hoy se levanta algo tan importante para Bilbao como es el centro comercial Zubiarte.



Y hablando del Athletic y de política, dejo la mención más importante para el final, para Javier Caño, un ilustre socio, que falleció ayer a la injusta edad de 65 años, escalón a partir del cual se suele empezar a disfrutar de la vida tras años de plena dedicación y esfuerzo. A su trabajo, muchísimo en la sombra, le deben tanto nuestro derecho foral, el Gobierno Vasco, el Parlamento, aquel Consejo General, la Universidad de Deusto, PNV y, sobre todo, EA, del que ha sido gran ideólogo. Un Goian Bego en mayúsculas y negrita para él, persona preparadísima, político de primera, intelectual, empresario y, sobre todo ello, un señor. Frente a tanto cantamañanas que nos toca padecer ahora, un lujo para este País.

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Fernández que tú eras el amo

Bonita la foto que el diario bilbaino de Vocento nos presenta esta mañana. En ella se puede observar, en alegre comanda, a los tres mosqueteros de los clubes deportivos que el adinerado empresario de nombre Jabyer apoyó para convertir en referencia en sus respectivos ámbitos.

En Kaiku, con objeto de reverdecer laureles, consiguió colocar al entonces periodista de Onda Cero José Manuel Monje como Presidente. Ficharon a una leyenda del remo, José Luis Korta, como responsable deportivo e inyectaron mucho dinero con objeto de hacer un proyecto que intentase disputar la Regata de la Concha, algo que pueden tener al alcance el próximo domingo.

Del Athletic y la relación de Fernández con Macua poco vamos a aportar que no haya contado ya el periódico que hizo de trampolín mediático a toda esta operación.

En cuanto al Bilbao Basket, del que sus rectores están dando sobradas muestras de buena gestión en lo económico y de buen hacer en lo deportivo -apostando por un técnico no lo suficientemente valorado-, parece que esta temporada lucirá el nombre y los colores de nuestra provincia en su camiseta, merced a que al patrocinador estrella de las últimas temporadas parece que se le acabó la posibilidad de gastar su inexistente dinero apoyando al baloncesto de élite vizcaino. Al rescate acudió en verano, raudo y veloz, el Diputado General de Bizkaia, al que al igual que a Fernández, se echa de menos en la foto.

Visto lo visto, basándonos en aquello de que una imagen vale más que mil palabras, parece más que claro que las alianzas en el clan que tomó al asalto nuestro deporte están más que redefinidas. La relación entre García, Arrinda y Korta parece buena, y, al menos, los dos primeros aparecen alineados con José Luis Bilbao y alejados de aquel que les ayudó a impulsar y consolidar sus proyectos.

Parece injusto, pero el oscuro mundo de la política-economía-alta sociedad es así. Hoy eres el que paga la cuenta de los caprichos de algunos, creyendo que de ello te podrás beneficiar, y mañana no sólo se olvidan de ti. Además, te denuncian, te apartan y no te dejan salir en la foto. Seguro que esto último es lo único accesorio, pero también lo que más duele.