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¿Gastando desde ya el dinero por el traspaso de Llorente?

La información que ayer publicaba el diario de cabecera de García Macua sólo se puede interpretar en un único sentido: el nerviosismo del presidente y de su entorno mediático por lo que pueda ocurrir en seis meses.

Macua vigila, con nerviosismo, de reojo, a izquierda y derecha. Por babor le inquieta que el movimiento opositor termine encontrando ese mirlo blanco que pueda encabezar con posibilidades una candidatura que aglutine a todos los que en estos cuatro años no ha convencido, que son muchos, y a todos los que con su actitud y cuestionable gestión ha defraudado, que también son bastantes.

Por la banda de estribor, observa las puertas de los juzgados, pues le preocupan las consecuencias que pueda tener haber participado en la lapidación pública de Jabyer Fernández. Las aventuras profesionales de García poco debieran importar si no fuera porque él mismo se encargó de mezclar Athletic, negocios, socios, avales y financiación de campañas. Ahora deberá atenerse a las consecuencias. Y es que quien a hierro mata, a hierro muere.

Dado que los problemas se multiplican, por la mar revuelta anda un tiburón de tamaño considerable, un tal Florentino, que lo mismo amarga las navidades al salmantino Galán que condiciona la reelección del actual presidente rojiblanco en función de cuándo decida atender los caprichos de su consentido Mourinho. En clave zurigorri léase fichaje de Llorente.

Y en estas, JOL, que está volcado con la causa macuísta, publica ya, para intentar subir la moral de la tropa, la posibilidad de fichar a Ander Herrera, ese objeto de deseo de un Caparrós que no se sabe si continuará.

La maniobra es sencilla: gastar, como hace cuatro años, lo que sea necesario para reforzar el equipo, pues los fichajes y los entrenadores son lo que condicionan el voto del socio; vender la idea de que gracias a la gran gestión económica, el club se puede permitir realizar fichajes; e ir sembrando la idea de que la marcha de Llorente no debilitará deportivamente al equipo, que el dinero se empleará en reforzar la primera plantilla.

Sólo falta por saber si hay atado un cabo: si la fecha de las elecciones está ya fijada y de si Florentino ha dado su palabra de no mover ficha antes de ese día. Seguro que sí. Pero eso no nos lo contará JOL.

Lo veremos en 2011. Como la victoria ante el Barça en Copa. Por si acaso, zorionak eta urte barri on danori.

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San Mamés tendrá regalo de reyes

Pocas veces un planteamiento exclusivamente defensivo y con una posesión de balón que ronde el veinte por ciento recibirá tantos parabienes. Se trataba de frenar a un equipo que ha centrado todos los halagos y del que se afirma que es el mejor de la historia del fútbol. Exageración o no, tras el último mes de campeonato, después de hacer polvo al Madrí de Floro & Mou y pasar por encima de todos los rivales, existía una lógica preocupación en el entorno rojiblanco.

Por el Barça y por la escasa solvencia defensiva de los pupilos de Caparrós.
Y hete aquí que el planteamiento del de Utrera surtió efecto. Cierto, también, que esa alineación con otro resultado hubiese desatado críticas donde ahora todo son aciertos. Personalmente no me gustó, no entendí la posición de medio-palomero de Iturraspe o la apuesta por Igor Martínez en punta, pero he de reconocer que, en general, funcionó a las mil maravillas.

Se aguantó al Barcelona, dejándole la posesión del balón pero cerrándole todas las vías de entrada, a pesar de defender demasiado cerca del área, lo que suele ser sinónimo de suicidio. El desgaste del Athletic, la entrega, de todos y cada uno de sus jugadores, fue de matrícula de honor. También la concentración en cada jugada, las ayudas y los apoyos. Hubo, como no, notas negativas. Pocas, cierto es, pero no puede dejarse de señalar a un Susaeta al que la madurez futbolística no le llega de forma proporcional al número de partidos. Me exaspera.

Guardiola ayudó. Su actitud en la banda, significativa. Reflejó su relajo inicial y su preocupación final. Sabe lo que es San Mamés. Reservo sus armas de precisión, Messi y Villa, y recurrió a ellas demasiado tarde, cuando el Athletic ya había creído en si mismo. A ello, seguramente, haya contribuido el exceso de confianza del entorno culé. Decía Supergarcía que el halago debilita. Y algo así pudo pasarle al entorno blaugrana. No había nada más que ver las gradas. El torneo no interesa ni al público ni al técnico. Al menos no como otros. Si a eso se añade la costumbre de ganar todo por goleada, puede llegar el exceso de confianza. En su autocontemplación, menosprecian a los rivales y el frontón zurigorri les sorprendió.

A lo largo del día de ayer discutíamos vía Twitter sobre el sentimiento que rodeaba al entorno del Athletic, sobre la misión imposible en que parecía haberse convertido dejar abierta la eliminatoria, que fuese en San Mamés donde se decidiese. Y quedó claro, después, que competir es posible, que, a diferencia de la Liga, un empate o una derrota por la mínima pueden ser buenos resultados.

No nos engañemos. El partido de vuelta será difícil, pero nadie nos puede quitar ahora la ilusión de otro de esos partidos totales en San Mamés. Si el potencial del Barça es peligroso, que se haya designado a un sinvergüenza como Muñiz Fernández para arbitrar puede ser letal, por lo que habrá que procurar no pasarse de frenada. Anoche, con Mateu Lahoz, pudimos observar cómo se las gastan los árbitros hoy en día. Desequilibrio absoluto. Criterio dispar no sólo a la hora de repartir tarjetas. También a la hora de señalar faltas. Por momentos creí que Mateu es pariente de Iniesta. Sí, ese chaval con un color de tez similar a la del payaso Txirri, que se está convirtiendo en un curioso tramposín.

Qué ilusión. A pesar de ser republicano, aun no gustándome los monarcas, sean de Oriente o hayan nacido en Roma o Grecia, la noche del día 5 de enero será especial. Dicen que será la noche de los Reyes de Copas. Solo espero que, al final, los reyes de copas sean 40.000. Será el mejor regalo para los bares.

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Perpetran un atentado al fútbol y les dan 3 puntos

Finalizar el año 2010 con una victoria, en lo que a visitas a domicilio se refiere, sería un buen regalo navideño si se hubiese producido con algo de mérito por parte del Athletic. Para quienes entendemos que un partido de fútbol debe ser algo más que padecer 90 minutos para ver qué resultado tiene un encuentro, lo de ayer fue una auténtico tormento.

Caparrós, consciente de que su crédito se va agotando por ser incapaz de obtener puntos fuera de San Mamés, apostó por variar su sistema introduciendo 5 centrocampistas y dejando a Llorente solo en punta. Muniain, que se hacía mayor de edad, cedía el puesto a Gabilondo, el mejor, y por la derecha David López y su camiseta de mangas rojas ocupaban la derecha en detrimento de Susaeta. El riojano dio su peor versión, confirmando su intermitencia, aunque tampoco la presencia posterior de Susaeta aportó nada más que el habitual, inofensivo e intrascendente bullicio. Atrás sorprendía la presencia de Ocio y Ustaritz, pareja de baile inédita, acompañados de Castillo, que ocupaba la banda izquierda.

El fútbol no existió, y el Levante fue superior o, al menos, intentó ganar el partido. El Athletic, lejos de lo que parecía pretender su técnico, ni fue superior en la zona central, ni tuvo la posesión del balón ni consiguió que sus bandas surtieran de balones a Llorente. Atrás, Ustaritz y, sobre todo, Ocio e Iraizoz protagonizaban una actuación indigna para profesionales. El cúmulo de fallos fue tal que parece claro que el gasteiztarra debe abandonar a final de ejercicio el Athletic, y si admite consejos, mejor que cambie el fútbol por las pasarelas. Gorka se mostró nervioso, fallón, saliendo a destiempo. Preocupante porque confirma la teoría de que el guardameta rojiblanco no es ni sombra de aquel que hace tres años parecía romper con el debate de la portería.

Cuando no se dispone de balón, en el fútbol sólo queda la estrategia. Gabilondo, él solo, puso el partido en franquía. Con un magistral gol que dejaba en medalla de plata el de López al Espanyol, y un buen centro templado que transformó un Javi Martínez algo que se vio algo más fresco. El encuentro no dio para más. Para nada bueno más. Pudo ser peor si el árbitro hubiese visto que una mano de Ocio fue dentro del área y no fuera, o si el Levante hubiese conseguido transformar alguna de sus varias ocasiones.

Queda el saldo positivo, pues, de los tres puntos y una retahíla de motivos para la preocupación. La imagen, el estilo de juego, el nivel defensivo son algunos de ellos, pero el que pone los pelos como escarpias es ver el futuro que le puede aguardar a este equipo el día que Florentino Pérez deposite en la LFP un talón plagado de ceros para arrebatarnos a Llorente. Ese día seremos conscientes de que el ensayo de ayer, con Toquero como único referente por lesión del de Rincón de Soto, será nuestro pan de cada día. Y nos producirá pesadillas, porque pensar en el potencial ofensivo zurigorri al margen del 9, deprime.

Puede que entonces ríamos por no llorar cuando veamos ir a Macua -si los socios no lo evitamos antes- a Valencia a pedir precio por el no estratégico Aduriz, o cuando el entrenador de turno deba enseñar a este equipo, después de un lustro caracterizado por el gorrazo, a llegar al área rival por el conducto reglamentario, o sea, raseando el balón. Llorentes y urzaizes escasean. Ahora toca improvisar un sistema, una alineación, un equipo y un estilo. En un par de días y para enfrentarse a un Barça que ha decidido que si alguien quiere rascarle un punto debe marcarle, al menos, cinco goles.

Todo ello por una inoportuna lesión, pero nadie podrá quitarme la sensación de que llega por una gestión de plantilla pésima en la que se carga innecesariamente de minutos a jugadores clave. Esperemos que Iraola o Javi no sean los siguientes, pero no debiera extrañar que así sea.
Mientras, disfrutemos pensando en donde estamos. Es el único consuelo, aunque con el nivel de la liga parezca obligado para este grupo.

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Un rugido justo y esperado


Y finalmente acabó para alivio de muchos aficionados, este remedo de competencia en que han convertido al campeonato argentino, donde lo único rescatable han sido el merecido campeón y su dignísima escolta.

El Club Atlético Estudiantes de la Plata, el viejo león platense, ha dado su 5to. rugido en torneos nacionales … y ha sido justicia.

Notable caso de una institución que trabaja muy bien, que es ejemplo a imitar en muchos aspectos y que al momento de esta conquista nueva tenía la misma cantidad de campeonatos argentinos como de Copas Libertadores de América, con lo difícil que resulta ese torneo, habida cuenta de las enormes distancias continentales y la presión que ejercen en cada país las hinchadas locales.

Ha sido un premio a la coherencia y al orden. Salud pues “León” y a disfrutar del título!


Velez Sarsfield –su escolta- no pudo descontar esa ventaja mínima de los platenses, a pesar de haber ganado sus partidos finales. De todos modos, sus jugadores y su entrenador Ricardo Gareca (que además es hincha del club) se retiraron del Estadio de Racing Club con el reconocimiento de una ovación cerrada y un aplauso laudatorio. Nada hubo que reprocharle a los de Liniers, que han sido los que mejor fútbol desarrollaron, y que no han sido campeones porque enfrente han tenido un hueso que aunque no luzca tanto, es eso: un hueso duro … durísimo de roer.

De poco le ha servido a los velezanos derrotar a domicilio a la academia, porque a quince minutos del final del partido y cuando el empate no se rompía entre Estudiantes y Arsenal, un delantero que la temporada anterior fue el goleador de Velez Sarsfield –Hernán Rodrigo López-, le dio los dos goles a los platenses y frustró el sueño de un partido desempate entre los que han sido los mejores del campeonato, por un campo sobre el resto.


Este campeonato no dejará esa sensación de vacío en las que nos sume el futbol cuando se interrumpe. No nos quedaremos como ese hombre que se queda solo en el andén, viendo como el tren que se aleja se lleva la persona que ha ido a despedir, y mucho menos nos sumirá en esa angustia que nos suele generar el paso un cortejo fúnebre en una tarde lluviosa de invierno. Nada de eso! … este campeonato traerá para los hinchas de la mayoría de los equipos el alivio de no tener que padecer cada domingo y poder emplearlo en cosas más gratificantes como pasear con la esposa y los hijos, pintar el cuarto de servicio o empezar finalmente ese curso de bonsái, postergado tanto tiempo. Dicho esto, es justo que aclare que éstas son mis sensaciones, a menos de una semana de terminado … ya que dentro de unos días, cuando la abstinencia del balón, del ruido y el color de la mayor fiesta popular comience a pegarnos duro … empezaré a buscar por la grilla de mi tele, algún partido de fútbol en algún lugar del planeta, aunque se trate de un encuentro por la tercera división de la liga de Georgia.

Para finalizar, a grandes rasgos estas han sido, a mi juicio, las aristas salientes del torneo:

LA REVELACIÓN: sin dudas el Club Atlético All Boys. El equipo de Floresta ascendió este año al círculo de privilegio y además de jugar muy bien al fútbol y de cosechar una interesante cantidad de puntos, se ha dado el lujo de vencer a Boca Juniors, a River Plate y a Independiente (los tres equipos que no han descendido jamás) y también al campeón Estudiantes, que tal?


LA CONFIRMACIÓN: Godoy Cruz Antonio Tomba de Mendoza. El equipo tombino ratificó con creces lo hecho en el torneo anterior, y aunque tuvo una merma en la recta final del campeonato, ha sido uno de los equipos que mejor han tratado al balón y como premio a esta campaña, han clasificado por primera vez para jugar la ansiada Copa Libertadores en 2011. Es más, nunca antes un equipo mendocino había tenido ese privilegio, y el “Tomba” será el primero en hacerlo.


LA DECEPCIÓN: Los históricos “cinco grandes” . Con diferencia de matices entre ellos donde lo más flojo ha estado por el lado de Boca Juniors, San Lorenzo e Independiente (terminó en el último puesto) ninguno de los 5 ha logrado estar en la pelea por el título.

De a uno se fueron despidiendo de la lucha más temprano que tarde, y de no ser porque Independiente conquistó la Copa Sudamericana y esto le otorga el “plus” de clasificar a la Libertadores, los otros 4 verán por televisión el mayor torneo continental.

Un párrafo final para la conquista del Club Atlético Independiente. La número 16 en el plano Internacional, que fue celebrada y festejada por los hinchas jubilosamente, casi frenéticamente porque además de cortar un ayuno de 15 años y de sumar un nuevo logro a su nutrido palmarés, los clasificaba –está dicho- para la anhelada Libertadores.

Paradójicamente, conviven ese logro magníficamente alcanzado con el último puesto en el torneo local y esto me lleva a recordar que cuando asumió Antonio Mohamed la dirección técnica de un equipo que se caía a pedazos, apuntó a lo anímico antes que a lo futbolístico y a generar “contagio” entre la gente. Lo recuerdan? Tomando pues nota de todo esto, este merecido logro de los rojos, me remite a ese viejo film de Leni Riefenstahl del año 1934 “Triumph des Willens” (El triunfo de la voluntad).

A los amigos del “zarpazo” les envío el abrazo cordial de siempre, y el augurio que en tiempos cercanos sea otro león de idéntica zamarra, el que pueda rugir bien fuerte en la Liga de las Estrellas que así y tal como está, se torna más aburrida que bailar con la hermana.

A preparar entonces el árbol navideño, a pedir los deseos personales y familiares, y a disfrutar los que puedan de estas fechas tan sentidas.

Que así sea.

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Tres puntos y muchas carencias

Se cometería un error si se juzgase la película de ayer sólo por tener un buen final. Este equipo lleva demasiado tiempo enviando señales preocupantes, y aunque siempre es bueno puntuar, no se debe perder de vista la trayectoria y la imagen dada las últimas jornadas.
Por hacer un ejercicio de positivismo, es de destacar el cambio de imagen de la segunda parte, con un grupo que supo animar a la grada con un juego más combinativo y agresivo, en donde algunos se empeñaron en contradecir a quienes opinan que esta plantilla no juega al fútbol simplemente porque no sabe.

Y hasta ahí lo bueno. Seguramente quienes defienden al entrenador sumarán al haber de éste sus reflejos y su capacidad para variar el planteamiento inicial, pero difícilmente se puede defender la alineación y el sistema de un Caparrós que fue el responsable del once inicial.
Sorprendió con la presencia de Koikili, que se puede traducir en la nominación de Aurtenetxe como responsable del desastre de Anoeta, y con su centro del campo favorito, ese que con Gurpegi y un agotado Javi Martínez tiene menos cintura futbolística que un muñeco de Michelín de escayola. Por la banda derecha apostó nueva e incomprensiblemente por Susaeta, que se ha empeñado en caricaturizarse, llegando a protagonizar un partido que siembra todos los interrogantes del mundo sobre su evolución como futbolista y sobre las razones que le llevan a la titularidad.

Enfrente, el Espanyol, cometió un solo error, pero grave. Fue no acertar bajo palos, no batir a un Gorka que estuvo donde y como se le espera. Por lo demás, lo bordó. Movió el balón con criterio, con velocidad, creando peligro... Dio la sensación de ser un equipo trabajado, que conocía al rival y con un entrenador que sabe y cree en lo que hace. Importantísimo en un club que ha apostado por la cantera. Y crea la duda de si el Athletic, que se supone que es el que inventó la idea, no debiera reflexionar sobre cómo la está gestionando en la actualidad.

Ilusos seremos quienes creamos que de la invocación mariana tras la victoria contra Osasuna, o de la salvación por la campana que se protagonizó ayer, el equipo técnico sacará conclusiones. Autocomplacientes y jaleados por sus cada vez más escasos defensores, se jactarán de su capacidad para alterar planteamientos sobre la marcha.

Mientras, un jugador al que no se pretende renovar seguirá jugando de lateral tras cinco probaturas distintas en una temporada; se practicará una apuesta de cantera de quita y pon; se apostará por la fuerza para el centro del campo porque -dirán- no existe talento; se condenará a Muniain a repetir ad-eternum en primero de crack (qué gran frase de Latxaga) por alinearle en posición más de travelling de Mediapro que de futbolista con talento, o seguiremos cargando de minutos a jugadores clave –léase Iraola- aún a sabiendas que eso termina pasando factura. Que se lo pregunten a un tal Toquero, al que por no salvaguardar se ha reventado.

Y, si alguien se preocupa por no repetir errores, que aprendan de dos que se repiten en exceso. El primero, explicar al portero que empujar a alguien dentro del área es penalti. Se ha dado ya dos veces en lo que va de campaña. El segundo, desactivar esa especie de efecto que afecta al centro del campo, similar al del triángulo de Bermudas, que hace que Amorebieta en cada acometida cometa faltas de tarjeta amarilla por la zona. Quizás haya que poner la ciencia al servicio del fútbol.

Para terminar destacar la labor de Orbaiz y de David López. Siguen vivos para el fútbol. Una noticia positiva que demuestra, además, que la plantilla es superior a los 12 futbolistas que el entrenador maneja con frecuencia.
Sobre el Expediente X que afecta a Igor Martínez, Iturraspe o Balenziaga hablaremos otro día. De ese y de las últimas andanzas del apatillado presidente, desatado las últimas semanas. ¿Será por el nerviosismo de los movimientos electorales? Pues será.

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No se si es Barcelona o Barracas

Se aproxima fin de año. Época de hacer balance; de revisar lo actuado; de ver si todo lo hecho estuvo bien … o si pudo ser mucho mejor.

El fútbol no es una isla –jamás lo es- y también se someterá al balance de la afición, que es en definitiva, su sustrato, su savia y su fundamento.

Poco voy a hablar de la fecha que terminó el martes, porque no hay demasiadas variantes con lo que les vengo contando cada semana. Estudiantes y Velez pelean por el título (los platenses arriba por dos unidades) y esto se definirá recién en la última jornada de liga, antes de la sidra y los turrones.

Quizá el hecho más relevante que haya dejado la jornada, sea que finalmente Huracán cayó en zona de promoción, y River luego de 16 fechas pudo dejar ese lugar incómodo.

Igualmente cuidado! que esto de los promedios es lo más parecido al “Juego de la Oca” y un traspié te retrocede un par de casilleros y vuelta a empezar.

Podría afirmarse que si la liga española carece de emoción por lo previsible, ya que todo se circunscribe a “azul o colorao” (aunque luego de lo visto el lunes … no caben dudas de quien es el mejor) la liga argentina carece de emoción por lo mediocre.

Lo más atractivo que ha dejado la semana futbolera, ha sido la primera final que ayer noche ha jugado Independiente, que vuelve a una final continental luego de 15 años.

Su rival fue el Goias de Brasil, equipo que curiosamente descendió este año a la División B y que –de coronarse campeón- lograría un hecho inédito: que un equipo descendido se consagre como el mejor de América en el segundo semestre del año (aunque la Copa que todos quieren ganar y que da más brillo a las vitrinas de un club, sea la Libertadores… esta Copa Sudamericana crece anualmente en prestigio a favor de los importantes dineros que aporta, conforme van pasando etapas).

El estadio fue el imponente Serra Dourada, típicamente brasilero, inmenso (en localidades y en las dimensiones de su campo), con el césped como les gusta a los brasileros … alto, bien alto. El resultado, 2 a 0 para los dueños de casa. El partido final a jugarse el miércoles próximo, se jugará en el remozado estadio de Independiente –que será un volcán- con un resultado perfectamente revertible para los “rojos” y que los pone a las puertas de su conquista internacional número 16, y con la posibilidad de ingresar a otras copas que le permitan destronar a Boca Juniors como el “Rey de Copas”.

Copas perfectamente válidas que cuando las juegan los demás –léase Interamericana, léase Recopa, etc- nadie discute de su oficialidad … pero cuando las juega Boca Juniors, se tratan de menoscabar, menospreciar e incluso de dar carácter de “amistosas”.

Si hasta he oído algún hincha entusiasmado con la posibilidad de jugar la “Suruga Cup” … así se dice?

Todo bien … la ignorancia es algo que se cura. La estupidez … jamás.

Pero antes de que algunos ojos comiencen a mirarme con mal brillo y pensando en todos los amigos que tengo que sufren y gozan según la suerte de los “diablos rojos”, espero que puedan dar vuelta el resultado el miércoles y festejar una nueva copa, que si bien comenzó de un modo irregular … terminará siendo bien merecida!

Si me preguntan por un pálpito, creo que la copa se quedará en Argentina y eso espero que ocurra (sólo me gustaría un “tilin” de reciprocidad, ya que he tenido que soportar estos últimos años, tantas miserias intelectuales…).

Sería un volver a las fuentes, como cuando en la famosa gira de 1925 por Europa, Boca Juniors reforzó su equipo con íconos de otros clubs como Manuel Seoane (El Porvenir –luego figura mítica de Independiente-), Cesáreo Onzari (Huracán), Luis Vaccaro (Argentinos Juniors), Octavio Díaz (Rosario Central) y Roberto Cochrane (Tiro Federal de Rosario).

No sé si estábamos mejor … pero no éramos mejores antes?

Ese volver la memoria a tiempos pretéritos, me lleva a una Buenos Aires llena de baldíos. Una Buenos Aires de muchos espacios abiertos. De mucho tiempo libre. De enjambres de chiquilines corriendo todo el día detrás de un balón, o –como el libro del maestro Eduardo Galeano- “Futbol a sol y a sombra”.

En esos años únicos y por únicos, inolvidables, cada barrio tenía sus estrellas del balompié. En cada baldío un crack. En cada picado un artista de la globa. En cada canchita, un artesano del embuste y el engaño, del arabesco inverosímil, de la contorsión, de la filigrana y de entre todos los barrios uno: Barracas.

Allí pegadito a La Boca como si fuesen dos hermanos siameses, allí entre las Avenidas Patricios y Montes de Oca … allí estaba “el ojo que mira al magma” y son tantos los cracks salidos de esos empredrados que en uno solo los nombro a todos: Alfredo Di Stefano.

Hoy la factoría de cracks se ha trasladado. Ya no quedan los baldíos ni los conventillos. Hoy mágicamente los duendes futboleros han decretado que los que admiran al mundo con su arte se horneen a 12.000 kilómetros de aquí. Hoy los que asombran a los aficionados se gestan en una vieja casa rural catalana llamada “La Masía” donde la estatua de un abuelito en bronce recibe a los visitantes. Desde allí llegan los alevines de todas partes de España y de más allá también … y allí han gestado uno de los pocos equipos que yo he visto que consiguen la panacea del fútbol “precisión con velocidad, y con un control casi absoluto del balón”.

Pocos equipos en la historia del futbol han logrado lo que este Barcelona de Guardiola.

El Real Madrid de Kopa - Rial - Di stefano - Puskas y Gento ... el Ajax del ´72-´73 (que era la selección de Holanda más Van Haneggem ,aquel zurdo del Feyennord.

Y no me olvido del Santos de Pelé de los ´60 (eran malabaristas, globbetrotters, si... pero a otro ritmo. Los rivales casi que miraban las fantasías que hacían Pele y sus compañeros, y cuando los marcajes eran férreos, ya no había ni tanto lucimiento ni tantas goleadas).

Tampoco me olvido del Inter de Helenio Herrera, ni del Milan de los holandeses ... pero ninguno me ha generado lo que este Barcelona de Xabi, Messi, Iniesta, Busquets (que jugador!) Piquet, Puyol, Pedro … todos ellos horneados en esa factoría blaugrana, que asombra al mundo.

No es Barracas la que hoy alumbra a los benditos desfachatados. Hoy la “maravilla” se gesta en esa casa rural que es La Masía.

Quizá mañana haya alumbramientos masivos en Lezama, para beneplácito de todos los amigos del “zarpazo” donde tanto y tan bien trabajan … o en algún lugar del planeta donde los caprichosos dioses del fútbol pongan el ojo y digan … AQUÍ! … aquí pondremos nuestros afanes a partir de ahora.

Los clubes del mundo, a trabajar pues!

A trabajar mucho y bien con los niños y los jóvenes …que uno nunca sabe cual es el billete que tiene el premio!

Un abrazo y –como diría Silvio-

“Buenas noches amigos … y enemigos”

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Partido infame en una tarde gélida

De poco le sirvió a Camacho ganarle a Caparrós en la estrategia -algo no muy complicado- o que su equipo jugase más y mejor que el Athletic en la segunda. El golazo de Gurpegi en los estertores del partido sirvió para ahondar en la herida de Osasuna: el equipo más odiado por su afición les ganaba con gol de un navarro. Sal gorda para acrecentar el dolor.

El partido no dio mucho de sí, a pesar de la espectación que los encuentros contra los del Viejo Reyno suelen levantar de unos años a esta parte. El de Utrera, que aludía a las vírgenes para justificar una victoria poco merecida, apostó por Toquero como única sorpresa en la alineación, más la lógica vuelta de Amorebieta al eje de la zaga. Lógica por la inconsistente labor de un Ustaritz que no ha sabido aprovechar la enésima oportunidad y por carecer de sentido el apaño del Bernabéu, con el de Cantaura de improvisado lateral. Aún así, y a apesar de no encajar goles, no está la defensa para grandes alharacas. Aurtenetxe creó un auténtico agujero por su banda, a Iraola se le vio apurado para no verse superado en velocidad y San José está en su momento más bajo. A su lado el albañil Amorebieta continua con las mezcla de cal y arena. Bien por arriba, pero desbocado a la hora de hacer entradas. A punto estuvo de arrancar la cabeza a Camuñas como si fuese un Geyperman y pudo, posteriormente, ver la segunda amarilla por no saberse controlar. Más de lo mismo y no parece que el arreglo pueda venir vía intercambio de declaraciones ante los micrófonos entre la plantilla y el técnico.

Osasuna planteó un partido sin referentes arriba, intentando superar en velocidad a la retaguardia zurigorri y a punto estuvo de conseguirlo. Por primera vez en semanas, Iraizoz justificó su titularidad salvo pequeños fallos que evidenciaron su mayor carencia: el juego con los pies.

En una tarde gélida, con un campo técnicamente lleno (se colgó el cartel de no hay billetes) el equipo no transmitió la más mínima emoción ni alegría a las gradas. Maniatado por el esquema de Camacho, que no quiso arriesgar lo más mínimo, Llorente y Toquero se encontraron más solos que nunca, alejadísimos del centro del campo, y sin la ayuda de Susaesta, que protagonizó otro de esos encuentros que solo sirven para sembrar dudas sobre su futuro.
Preocupa Toquero, demasiado alejado de ese estado de forma proverbial que justificaba su presencia en primera división. No es el que era y, parece, que le costará llegar a ese punto, aunque sí demostró que sigue sabiendo centrar mejor que muchos de los que llevan años trabajando la técnica en Lezama.

Al Athletic le costó encontrar su sitio en el campo, Javi y Gurpe son dos fajadores de lujo, pero les falta imaginación para poder romper una tela de araña como la que tejieron los osasunistas, y el improvisador y explosivo Muniain desperdicia su talento en esa condena en banda izquierda, por lo que el Athletic dispuso de muy pocas ocasiones, aunque su efectividad cara a gol este año es importante. Todo lo contrario les pasó a los rojillos, que por juego merecieron, al menos, el empate pero les faltó mordiente en la zona del nueve.

El partido sirvió, también, para demostrar la escasa cintura del entrenador. Ante un planteamiento que se evidenciaba equivocado para poder buscar los tres puntos, se tardó demasiado tiempo en reaccionar, en hacer variaciones que, además, siempre pasan por ser puesto por puesto, sin alteraciones de planteamiento, sin variantes a un esquema demasiado encorsetado. De poco sirve ese cuaderno de Luci que Iñaki Murua ha hecho tan famoso. Porque el entrenador se empeñó en mantener a un Susaeta que naufragaba absolutamente, a un Toquero cuya incapacidad física le permitía hacer el juego que sabe o por defenestrar lejos del área rival a un Muniain cuyo valor en banda se deprecia más que las acciones del BBVA.

El gol de Gurpegi, ese Ferrari que durante mucho tiempo sólo sirvió para sacarle brillo mientras estaba aparcado en el garaje, salvó milagrosamente los muebles. Pero seguro que hasta los militantes del resultadismo se quedaron preocupados. El Athletic avanza en la tabla, gana en casa, pero no carbura al nivel que todos esperábamos. Mientras, en Gipuzkoa aguardan con el cuchillo entre los dientes, más inchados que Apple y Cider, los pavos que la semana pasada amnistió Obama.

Que les venga ahora Gardel a los vecinos a decir aquello de que veinte años no es nada. Con lo largos que se les han hecho a ellos cuatro calendarios sin disfrutar de su partido del año...

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El reino de Todavia


Como era de preveer, a medida que nos acercamos al final del campeonato, la actualidad del futbol argentino se desarrolla dentro de lo imaginable y lo lógico. No hay sorpresas.

Recordarán que hace 4 o 5 semanas les dije que el campeón saldría de Estudiantes de La Plata o Velez Sarsfield, y que era merecido que fueran ellos los que disputaran el torneo hasta el final, porque una sumatoria de ítems los ubicaba por encima del resto, en algunos casos, por varios cuerpos de ventaja.

También auguraba –a pesar del rotundo triunfo en el clásico frente a San Lorenzo- lo difícil que le resultaría a Huracán, no entrar en zona de promoción, mal que me pese, pues viniendo de una familia huracanense, el “Globo” es un club al que quiero mucho.

Si aún River Plate no le ha dado alcance, es solamente porque la campaña de los “millonarios” ha sido tan irregular como mediocre y a falta de 4 partidos para terminar el certamen, aún no puede salir de ese lugar, tan oprobioso para su historia como difícil de digerir.

Independiente se ha aferrado a la Copa Sudamericana como tabla de salvación, ya que en la liga se ubica antepenúltimo, y si bien es cierto que desde la llegada de Antonio Mohamed, el equipo tiene otra actitud y otra enjundia, no es menos cierto que su juego aún no convence y sigue en la Copa por esas cosas que solo los Dioses del futbol pueden explicar.

Debió haber perdido con Defensor de Montevideo en el desarrollo del juego, sin evaluar el detalle de que un inadaptado, le rompió la cabeza al arquero uruguayo de un piedrazo, y el portero oriental –en un gesto de grandeza- … quiero seguir pensando en la grandeza de las personas, y no en que ha sido un tonto, decidió ganar en la cancha y continuar jugando, cuando su cara estaba surcada por múltiples líneas de sangre. Si el portero uruguayo decía que no podía continuar, “adiós muy buenas” Independiente (A propósito de esto, me gustaría que alguien de la CONMEBOL me explicase, porque solo suspendieron por una fecha el estadio de los “rojos” cuando al portero “Charrúa” le tiraron con una piedra del tamaño de la Isla Perejil … y a Boca Juniors, le dieron 4 fechas cuando un idiota similar arrojó hace dos años, un cubito de hielo desde los palcos? … será por la “frialdad” de la agresión?).

Esas son las cosas que no se entienden ni se entenderán jamás.

Luego debió haber quedado eliminado por Deportes Tolima, en dos partidos que acabaron empatados (pasó Independiente por el gol de visitante) pero los colombianos fueron timados groseramente en el partido de vuelta -en Argentina- por ese … árbitro? llamado Carlos Amarilla, que es el gestor de los peores arbitrajes que este observador viene presenciando en Sudamerica, desde que este monigote “imparte justicia”.

Fíjense lo pésimo que será, que si ponen su nombre en la Wikipedia, lo primero que leerán es:

Carlos Arecio Amarilla Demarqui (n. 26 de octubre de 1970, en Asunción) es un árbitro mediocre de fútbol profesional paraguayo”.

Sugestivo verdad?… también tuvo el honor de ser elegido como el árbitro más sinvergüenza del mundial, pero eso corre por cuenta de los damnificados de sus decisiones (que son millares).

Pero dejemos a Amarilla en paces y sigamos con la recorrida del fútbol doméstico:

Boca Juniors, San Lorenzo y Racing Club , bien podrían cantar aquello de “la tristeza de haber sido, y el dolor de ya no ser”, pero el fútbol es lo más parecido a las ruedas de un carro: hoy estás arriba y el sol te acaricia, y mañana estás hundido en el fangal.

Para nosotros los Xeneizes, solo queda esperar que se cumpla el año que aún tiene de mandato esta indecorosa Comisión Directiva –la peor en la historia del club, está dicho ya- y rezar que los daños que aún puedan seguir haciendo, no sean terminales (si hasta hay directivos que pretenden traer a Maradona!!! como entrenador … no serán de River estos muchachos?).

Pero no todas son agrias… también hay sorpresas gratas, gratísimas como el recién ascendido All Boys, que desmitificando aquello de que es muy difícil permanecer en Primera División si recién asciendes -por este mamarracho de los promedios- los de Floresta son los únicos que han vencido al líder Estudiantes, además de haber derrotado a Boca, River e Independiente.

Merecen con creces pues, estar donde están y ojalá que se consoliden en Primera División.

Sería engorroso hablar de todos y cada uno de los equipos, salvo que alguno ameritase el comentario. Todos excepto los mencionados “pincharratas” y “fortineros” , más la revelación de All Boys y el buen juego de los mendocinos de Godoy Cruz Antonio Tomba –aunque ha tenido un par de pasos en falso últimamente- entran en esa medianía, en ese sube y baja que es el común denominador del torneo.

Torneo que me recuerda esa canción de Silvio Rodríguez que es una joya, y que nos habla del “reino de todavía”.

Eso es nuestra liga hoy: un todavía permanente que a pesar de las sangrías, no sigue regalando jóvenes como Pastore, como Higuaín, como Banega, que ya han partido, pero que le han dejado la posta a pibes como Erik Lamela (que pudo irse al Barça a los doce años) o este chiquilín Sergio Araujo, que ingresó el otro dia y le cambió la cara a Boca Juniors.

Fue la figura del partido y marcó el mejor gol de Boca Juniors en el Campeonato que ya se termina.

Al fin un poco de frescura, por Dios!

Este chiquilín Araujo que muchos amigos de AHZ, recordarán por una jugada en el último mundial Sub-17, donde hace el famoso “elástico” como el mejor Ronaldinho y a la salida envía un centro con una “rabona” perfecta.

Este morocho flaquito que –si no se marea- tiene un destino grande delante suyo

Por estos jóvenes, y por aquellos, es que la pasión está intacta.

Por estos pibes y por los que se están forjando en la cantera de cada club, es que los estadios se siguen llenando cada fecha, a pesar de todos los problemas de organización, de violencia y de destrato que se sufre en cada cancha.

Porque son ellos la savia vital de las instituciones.

Por estos pibes es que sueño con la utopía de que algún día, alguna vez … los equipos solo se formen con jugadores surgidos de la cantera del mismo club. (You may say I´m a dreamer ... but I´m not the only one)

Ese es el real orgullo del hincha, más allá de celebrar –claro que si- campeonatos y títulos cuando vienen.

Y es que yo terminaré de escribir esta parrafada … y en el Reino de Todavía estará naciendo un nuevo crack.

Un abrazo!

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La triste realidad de esta Liga

El cierre de semana no ha podido ser más dantesco para aquellos que pelean por el reparto del dinero de las televisiones. Mientras el Athletic, uno de los cabecillas de la revuelta, recibía un sopapo en el Bernabéu a la vez que miraba de reojo a su rival copero, el Barcelona, que sentenciaba a Lillo como técnico evidenciando que el Almería es fiel reflejo de la liga que Florentino y Sandro, Pérez y Rosell, quieren: un paseo militar donde la única duda esté en quien de los dos actores principales se lleva el gato al agua, en medio de la algarabía del puente aéreo mediático, donde se ve, lee y escucha cada vez de todo menos información con rigor. Es el show. El Show Business.

Lo peor de todo es el conformismo de aquellos que sentados a la mesa que preside el ser superior se conforman con las migajas. Lo demostró Izco, ese presidente populachero, que prefiere firmar con los ojos cerrados un contrato que le condenará de por vida; pero él es feliz, al fin y al cabo ha recibido un trozo del pastel mayor del que le corresponde, mínimo, pero mayor, mientras observa con alborozo como Sevilla, Athletic o Villarreal se ponen granates por verse condenados a ingresar lo mismo que un vulgar Hércules.

De poco le servirá al Athletic la pataleta. Como de poco le valdrá las declaraciones de Llorente, ese delantero objeto de deseo del universo merengue, que el sábado aprovechó para ponerse en el escaparate de las boutiques de Castellana, mucho más frecuentadas por pudientes que las de una capital de provincias. Y ya sabemos que Don Floro, como buen nuevo rico, no tiene problemas en tirar de chequera si las encuestas tunneadas de Inda le indican que el de Rincón de Soto es lo que su amada y caprichosa afición quiere.

Porque hablar de fútbol es triste cuando encajas cinco goles. El partido contra los de Chamartín sirvió para que aumente la preocupación por la bipolaridad de un Athletic que, a medida que avanza la primera vuelta, naufraga con estrépito contra los llamados a luchar por Europa. No ha sido peor que sus rivales en la mayoría de los encuentros (Valencia, Sevilla, contra el mismo Madrid) pero encaja goles con una candidez propia de un equipo de benjamines.
Caparrós, al igual que le sucede cuando juega contra el Sevilla, se pone nervioso cuando sabe que tiene el foco mediático pendiente de sus pasos. Así, cada vez que viaja al Bernabéu intenta hacer de entrenador, no vaya a ser que por casualidad se de la campanada sin que se note la mano del técnico. Si el año pasado sorprendió a propios y extraños con su propuesta para la delantera, el sábado colocó a Amorebieta en el lateral izquierdo, algo que sólo sirve para sublevar, más aún, a los que no entendemos que en una plantilla existan 4 laterales izquierdos.

En Madrid gustó el Athletic. Condescendiente la prensa, reconoce que el varapalo es excesivo para los méritos de unos y otros, pero destacan las diferencias: la precisión de sus delanteros y su solvencia defensiva, sobre todo bajo palos.

Los penaltis, ridículos, innecesarios; la falta de contundencia defensiva y la blandura en los remates hundieron al Athletic, voluntarioso, pero demasiado tierno para un equipo blanco al que su técnico le ha dado una mordiente que antes no tenía.

Y los errores tuvieron nombres propios. Como el de Susaeta, que volvió a encabezar la manifa, portado la pancarta del estrambote. De este chaval parece que no se puede esperar ninguna resolución razonable. Vamos, como del juez Garzón. El penalti que comete, máxime con un Undiano siempre dispuesto a garantizarse el Guruceta que otorga el diario Marca, es, simplemente, ridículo. Su desacierto en los pases finales, desesperante.

Hablar de Gorka Iraizoz, ese navarro que ha decidido cada domingo dar conciertos de guitarra, sonrojante. Toca de oído y, además, se empeña en pedir por los recitales como si tocase Paco de Lucía. ¿Dónde pretende el Athletic ir con tanto fallo?

Pocos serán los que hoy hablen ya de las posibilidades de eliminar en Copa al Barcelona. Con estas trazas, con un equipo bienintencionado pero más inocente que una pela de cromos, poco futuro esperanzador existe. Al menos a corto plazo.

Tiempo ha tenido el entrenador para ajustar el juego, el sistema e, incluso, la plantilla. Cierto que este año el equipo juega mejor en ataque. Llega algo más y crea más peligro. Pero en defensa es catastrófico. Y no es una mera cuestión de nombres. Algo falla. De manera dramática, además. Se llame Iraizoz, sea Amorebieta, pase por Ustaritz o se apellide San José. Solo falta ya probar con Ocio. Pero no funcionará, lo sabemos, porque sucede algo más profundo.

Falta carácter, contundencia –bien entendida- y, seguramente, concentración. La jugada del primer gol, donde Higuain -un crack al que sólo penaliza que no se haya pagado por él una millonada- arranca la cartera a los centrales es más que representativa.
Que pase la semana, lo antes posible, y sólo cabe ganar a Osasuna. Esa parece ser la vía.

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Gracias por recordarmelo, Rudyard


Y bien, anoche ha terminado una nueva jornada del campeonato Argentino.

River Plate se impuso con justicia a Boca Juniors, con un gol de un jugador con pasado xeneize: Jonatan Maidana, que cumplió de esta manera la “Ley del ex”, que –naturalmente- no tiene ningún asidero, pero que siempre se da.

Era un duelo de necesitados. De dos equipos que venían muy mal –como pocas veces antes-

Ya habíamos hablado la semana pasada, que ambos entrenadores estaban en la cuerda floja. Pues bien… ninguno de los dos continúa en su cargo. Ángel Cappa fue echado antes del Derby, y Claudio Borghi anunciará hoy su renuncia.

Hoy podría parafrasear al gran Vittorio Gassman, cuando dijo aquello de “Il teatro fá male”

Con la misma seguridad y convicción podría afirmar que “el fútbol hace mal”… pero estaría mintiéndome a mi mismo. La realidad es que dentro del marasmo que son hoy tanto Boca como River, estos últimos tienen a su favor dos elementos clave:

Su dirigencia aún no ha completado el primer año de mandato. Tiene todo el crédito. Aún tienen más del 75% de gestión por delante, y la oposición sabe que no es momento todavía, de comenzar a poner “palos en la rueda”.

Su plantel, aunque preocupado por el dichoso promedio que aún lo tiene en zona de promoción, muestra un grupo con pocos referentes, pocos líderes y que no tienen rencillas entre si.

No hay conflictos. No hay “halcones” y “palomas”

Por el contrario en la vereda de enfrente, desde la esquina donde les escribo –y tomando como contralor los mismos ítems- dirigencia y plantel, nos encontramos con la peor Comisión Directiva que este servidor recuerde. Es verdad que la de Martín Benito Noel, allá por 1981, fue deplorable, pero el club fue campeón, y le dio el privilegio al hincha de poder ver en el club de sus amores, a un irrepetible Diego Armando Maradona, lo cual… no es poca cosa, ¿verdad?

A esta dirigencia presidida por Jorge Amor Ameal, un señor que bajó hasta el sillón en paracaídas, luego de la súbita muerte de Don Pedro Pompilio (de quien se dice, habría abusado de unas pastillitas azules muy de moda en estos tiempos) le resta aún, un año más de horrores y desaguisados, y la verdad es que se ha tocado fondo ya.

No quiero imaginarme cuanto más daño pueden hacer en los doce meses que aún les falta de gestión.

Por otra parte, el plantel está dividido y partido en dos, y aunque ellos se encarguen de desmentirlo, es bien sabido que hay dos bandos: los “Riquelmistas” y los “Palemistas”, y aquí no se trata de poner en aprietos a nadie, como cuando te preguntaban de crio: “¿a quien quieres más ... a papá o a mamá ?” … aquí estamos hablando de un jugador de futbol exquisito, que ganó el solo la Copa Libertadores de 2007 … si, si EL SOLO , contra un otrora goleador, que nunca había sido un derroche de virtudes, pero que explotaba muy bien sus pocas aptitudes, y estuvo siempre magníficamente abastecido y con entrenadores que le recordaban que antes de ingresar al campo, debía sacarse el cubo de la cabeza. !Hace tres años ya que ni corre, ni salta… y se resiste a quitarse el cubo! Pero como es muy genero$$$o con los líderes de la barra brava y tiene muy buena relación con toda la prensa estiercolera de este país, no solo, no se lo critica en los medios… sino que los muchachos de la “Doce” (denominación del grupo violento de la hinchada de Boca) llevan banderas laudatorias a favor de este señor. (no se porque, viene a mi memoria la letra de aquel tango que cantara Carlos Gardel: “maldito seas Palermo, me tenés seco y enfermo”… pero no se a cuento de que recuerdo esto ahora… no me hagan caso)

Lo dicho: el triunfo de River fue justo. Punto aparte.

Mientras escribo esto, Messi, en tiempo de descuento le da el triunfo a Argentina frente a Brasil… y, como diría mi abuela: “si tiene 4 patas, mueve la cola y ladra, seguro que es un perro” no le busquemos vueltas al asunto. Digo esto porque en este loco país que es Argentina, son más los que critican a Messi, que los que lo aceptan… "! así nos va!

Es el mejor y punto.

Del resto de la fecha les comento lo más saliente. Sorpresiva derrota de Estudiantes –que pierde aire- a manos del C.A. Tigre. Este resultado, sumado al triunfo de Velez Sarsfield frente a Lanús, nos deja a los dos equipos líderes cuando faltan 5 fechas para el final.

Lo veo más entero a los del “Fortín” de Villa Luro, además –como dice el refrán-: “caballo que alcanza, ganar quiere”

En el orden internacional y por los “garbanzos”, Independiente jugará en la altura de Quito, la primera de las semifinales de la Copa Sudamericana contra el que hoy por hoy, posiblemente sea el mejor equipo del continente: La Liga Universitaria. Yo creo que la Liga es mucho más equipo, pero esto no es tenis ni baloncesto, donde todo es bastante más previsible. Esto –gracias a Dios- es fútbol y cualquier cosa puede ocurrir. Una de las mejores definiciones de este deporte la dijo una de las plumas más iluminadas del periodismo local: Dante Panzeri, cuando definió al fútbol como la “dinámica de lo impensado”.

Caramba … hoy si que me ha costado escribirles. Tendría que haber una ley que le otorgase a los hinchas de los equipos que son derrotados contra su rival de toda la vida, alguna consideración.

No se… una licencia, como a las embarazadas luego de dar a luz.

No pido tres meses… pero no vendrían nada mal tres días!

De todos modos, me ayudaron mucho a terminar de escribir, algunos hechos irrefutables:

Me place mucho contactar con vosotros.

Los 18 Títulos de Boca Juniors en la última década, son un buen antídoto que todavía me dura

Y recordar la famosa frase de Rudyard Kipling, terminó de restañar mis heridas de anoche:

"Si sabes encontrar el triunfo tras la derrota, y recibir a estos dos mentirosos con el mismo
gesto, si puedes conservar tu coraje y tu cabeza cuando todos los demás la pierdan,
entonces los reyes, los dioses, la suerte, la victoria serán para siempre tus esclavos sumisos y,

lo que vale más que los reyes y la gloria, serás un hombre, hijo mío".

¡El abrazo de siempre!


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La casta arranca tres puntos de oro

Partido con sabor añejo el del sábado en San Mamés, esos que futbolísticamente valen poco, o más bien nada, pero que en términos de rentabilidad lo son absolutamente todo. Por el valor de oro de los tres puntos y por el orgullo con el que salió el aficionado de La Catedral, ese campo que cuando ve necesitado a su equipo se vacía.

Comenzó la tarde fría, con el público apagado, seguramente por aquello de ser una hora más para sestear que para acudir a un campo de fútbol. Pronto comenzó, sin embargo, el trencilla de turno a entrar en su particular locura. Aplicando el rigor del reglamento con la misma arbitrariedad que una tómbola, decretó un penalti más que riguroso para, a continuación, dejar al bueno de Alvés bailar una samba sobre la línea de gol. Poco listo estuvo San José, que tiempo tuvo para cambiar la trayectoria y, sin embargo, decidió tirar al muñeco. Más leña para la caldera del debate. Ni hay especialista ni se le espera. Otra asignatura pendiente.

Y en estas andaba el partido, con un Athletic buscando el gol, que encontró nuevamente en Llorente, que lleva marcha de reventar cifras que hace décadas que no se recordaban, cuando comenzó la tropelía del colegiado madrileño. Ojo a la procedencia del juez, pues sirve para alimentar a los más conspiranoicos. La labor que realizó, desde luego, ha dejado al Athletic diezmado para acudir al Bernabéu el 20-N -¡toma ya!- donde les recibirá alegre y dispuesto un amigo de toda la vida, Undiano Mallenco, que a estas horas lamentará no poder llevar, esta vez, la tarjeta para Gurpegi preparada desde el Viejo Reyno.

Así pues comenzó el Vía Crucis, que acabó con Koikili crucificado y Castillo inmolado. La primera tarjeta amarilla que recibe el de Otxandio resultó, en el campo, inaudita, y la segunda, fruto de una falta innecesaria, pero precedida de una flagrante falta previa a Iraola que Velasco no quiso ver.

Fruto del desequilibrio provocado por el árbitro y siguiendo un guión escrito por Kafka, el sustituto de Koi en el lateral izquierdo, un tal Castillo, que alcanzaba la cifra de partidos que obligaba al Athletic a abonar 200.000 euros más por su fichaje, mostraba su impericia y siendo el último jugador era justamente expulsado. Otro asunto para la reflexión. Koi, la segunda opción para el lateral zurdo según las preferencias del entrenador y a quien la directiva no parece tener intención de renovar, era reemplazado por un fichaje de este técnico y esta junta en el que no se confía y que costaba, adicionalmente, la cantidad reseñada. Gestión lo llaman en Ibaigane, en su cavernario medio de cabecera y entre algunos socios más ingenuos que benévolos.

Con nueve y contra once llegó lo mejor. Un partido que de otra forma hubiese resultado tedioso acabó en un espectáculo emocionante que sacó lo mejor de San Mamés, que no es poco. Ya lo dijo Muniain, uno de los destacados. Jugar contra 40.000 no es hacerlo en inferioridad. Porque eso, nada más que eso, fue lo que pasó. Bueno, siendo justos, se debe reconocer la ayuda de ese rapsoda de pelo rizado que ocupaba el banquillo visitante y que tan solo conoce lo que es dar lecciones de fútbol con un micrófono delante, normalmente con acento argentino, aunque sea natural de Tolosa. Debemos alegrarnos de que no sepa pasar de la teoría a la práctica, porque la actuación de sus jugadores fue de absoluto fracaso, llegando a rozar el ridículo.

No puedo dejar pasar por alto la frialdad de la prensa vizcaina, en general, en lo relativo al arbitraje. Me ha sorprendido leer en varios medios que la expulsión de Koi fue justa y que las críticas de Macua -mal, tarde y fiel a su escaso estilo- en poco contribuyen. En primer lugar, ni en el campo ni en las posteriores apreciaciones televisivas se puede considerar justa la expulsión. La primera tarjeta está no justificada y la segunda viene precedida de una clara falta no señalada. San Mamés así lo considero y no es un campo dado a montar en cólera gratuitamente. No lo hizo, por ejemplo, con la roja directa a Castillo, con otro penalti no señalado a Llorente o con la más que justificada repetición de la primera pena máxima. Leer al becario de turno en Marca.com que San Mamés no tenía razón no sorprende, pero hacerlo en publicaciones bilbainas sorprende y molesta. Está bien ser objetivo, alejarse lo más posible de los ronceros, pero de ahí a pegarse tiros en los pies, hay un abismo.

Han sido varias las tropelías acumuladas. Desde expulsiones que no se ven en otros campos, pasando por tarjetas absurdas y gratuitas, por penaltis inexistentes señalados en contra y por más de media docena a favor que han quedado en el limbo. Además, no protestar sólo contribuye a dar pábulo a esos rumores que apuntan hacia el Athletic como segundo Club más favorecido por el inefable Villarato. Hay que romper con esta imagen. Desde el Club, desde el banquillo y también desde la prensa.

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El arte del funambulismo

Luego de la semana de duelo impuesta por el fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner, ha vuelto el fútbol a los estadios y con el, las emociones... perdón, esta es una frase hecha y la he escrito digamos que mecánicamente.

Emociones… lo que se dice emociones, más bien pocas.

Confirmaciones, un par. Decepciones… unas cuantas.

Nada ha variado en la Liga respecto a lo planteado hace varias semanas. Estudiantes y Velez son los equipos que hoy marcan el ritmo y uno de los dos será el campeón, lo cual confirma que el éxito podrá ser fruto del azar en alguna ocasión, pero que prefiere alinearse detrás de los que trabajan bien y son ordenados en sus asuntos. Así en la vida como en el fútbol.

Esta fecha que ha concluido ayer, bien pudo haber sido la que marca de manera casi simultanea –y por esto, inédita- el principio del fin de los entrenadores de Boca Juniors y River Plate. Generalmente, por una cuestión de “determinismo” era normal que si a uno de los dos eternos rivales le iba bien, las cosas al otro le salían al revés, hoy… no se si por causa de la alineación de los planetas, por el agujero de ozono, la lluvia ácida o el efecto invernadero… a los dos referentes del fútbol argentino les va fatal.

Boca Juniors cayó derrotado por Argentinos Juniors y River Plate por el sorprendente recién ascendido All Boys (que en este torneo ya se cargó a Boca – River – Independiente y al líder Estudiantes)

Poco pudo hacer Juan Román Riquelme en su vuelta, luego de varios meses de inactividad, pero es justo que se diga que fue –por un campo- el mejor de Boca Juniors y quizá el mejor de los 22, si no mediase la gran actuación del portero de Argentinos. A pesar de la inactividad casi convierte un gol olímpico que pegó en el travesaño (lo que hubiese sido el paroxismo xeneize) y sirvió tres o cuatro de esas asistencias con su sello, que con un delantero filoso acaban besando los piolines de la red … claro que Boca no tiene hoy por hoy ese delantero filoso. En su lugar tiene una lata oxidada llamada Martin Palermo que puede cortar -si-

pero no con la frialdad y la profundidad de un bisturí, sino con la torpeza y lo grotesco de una lata de tomates olvidada en un cubo.

Lástima por alguien que supo ser un tremendo goleador … pero que no admite que el paso del tiempo es algo que viene preocupando al hombre desde la caverna, y que por más que intente amarrarlo, medirlo y fragmentarlo con relojes, astrolabios y almanaques, no ha logrado aún que este se detenga.

Todos nos damos cuenta… menos Martín Palermo a quien Sabina no le cantaría hoy aquello de que “le toca a Palermo tocar el balón” porque cuando lo hace… la caga.

¿Ven? Esa es una buena figura para graficar hoy por hoy los trabajos de Borghi y Cappa… un almanaque, porque para mi, tienen los días contados.

Tampoco escapan de esta mediocridad los otros equipos denominados grandes. Empates de Racing, San Lorenzo e Independiente, con mucho de pena y muy poco de gloria… y derrota inapelable de Huracán.

Yo comenté en la última nota, que el camino del “Globo” para no caer en zona de promoción, no sería nada fácil a pesar del triunfo categórico frente al rival de toda la vida… pero Huracán tiene un equipo con muchos jóvenes del club y la inestabilidad es un derecho de piso que tendrán que pagar los pibes. A la excelente victoria de la fecha anterior, le sobrevino este 0-4 rotundo del sábado (recuerdo a un amigo entrañable, casi un hermano, sufriente hincha del Espanyol que siempre me dice cuando a los periquitos les va mal “poco dura la alegría en casa del pobre”). Bueno… eso mismo.

Al menos Independiente tiene delante suyo la zanahoria que supone la Copa Sudamericana. Entre semana fue a jugar a tierras colombianas frente al Tolima y se trajo un valioso 2-2 de cara a la revancha y de pasar de ronda, ya se metería en semifinales de un Torneo continental, algo que esta en el ADN de los “rojos”.

Le ha venido muy bien el cambio de “Míster”. Ha generado entre los jugadores y la gente una corriente de confianza positiva y los resultados están comenzando a darse.

Algo parecido ocurre en Colón de Santa Fe, con la llegada al banquillo del “negro” Fernando Gamboa.

Duro oficio el de los entrenadores, porque más allá o más acá de sus conocimientos, son tantas las variables que intervienen en su trabajo, tantos los factores que pueden desestabilizarlos, que da la impresión de que estuviesen siempre caminando en la cuerda floja, como esos viejos funambulistas de los circos o el gato de la niñez del “Nano” Serrat, que gustaba de caminar “por los alambres del patio”.

Habida cuenta que la fecha no ha dejado mucho más hilo en el carretel, y que hemos hablado de malabaristas como Riquelme, de magos como Sabina y Serrat, de técnicos que están haciendo equilibrio sobre los alambres muñidos de una volanta y valiéndome del hecho que Independiente –junto a Newells Old Boys- sean los dos equipos argentinos que quedan en pié en la Copa Sudamericana, quería dejarle a los amigos del “Zarpazo” unos versos de Héctor Negro para uno de esos jugadores que cuando nacieron, se rompió el molde.

Un irrepetible que jugó toda su vida para los “diablos rojos”.

Alguien tan inmenso… que podría decirse que los de Avellaneda –como si fuese un Cristo futbolero- tendrían que contar los hitos de su historia con la denominación A.B. o D.B… antes de Bochini… después de Bochini.

Que sirva este homenaje para poner un poco de justicia, luego que la dirigencia del Club desoyera el clamor de sus hinchas (porqué será que siempre hacen lo mismo todas las dirigencias?) y no le pusieron al nuevo estadio de Independiente, el nombre de este monstruo que –por su pinta y por su andar- bien podría haberse escapado de esos circos que describía más arriba.

¡Si en definitiva, el Bocha jugaba como si estuviese haciendo equilibrio en el aire!


Quien podrá agradecerte la alegría? Cuantas voces precisa el verso mio?

para decir la agreste poesía que dibuja tu trance de baldío.

¿Y el Chaplín que llevás? ¿Y esa estatura de gigante pequeño?

Y la burbuja que suelta el malabar de tu diablura cuando metés un "caño" en una aguja?


¿Quien podrá devolverte tanta fiesta? ¿Con que pagar tanto gozoso instante?

que nos dieron, che " Bocha", a toda orquesta, la pelota y tus pies calzando guantes

Si habrás llenado tantas tardes mustias! lujoso de arabescos y reflejos

que desataban nudos, mufa, angustias ...o sacaban un gol como un conejo


Los magistrales quiebres de cintura, el amague feliz, la gran pirueta

de esconder la pelota o la locura de bordar media cancha con gambetas

Cuando no salgas más entre los once , serán las lágrimas de rocío las que en el pasto lloren

allí, entonces: ¿con que se llenará el domingo mio?


Cuando la diez del rojo no te abrigue, yo buscaré en la tarde domnguera

en la función que pese a todo sigue, la semilla que siembra tu madera

buscaré por potreros y distancias en los picados donde floreciste

y hasta que no reencuentre aquella magia, aunque no se me note, andaré triste.


¡Un abrazo y hasta la próxima!

Héctor