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Empecemos a jugar al futbol






El partido del sábado demuestra efectivamente que los buenos resultados del Athletic no se debían a la inclusión de los tres medios defensivos, sino una mejora del estado de forma y de los jugadores en general, así como a la repetición por fin de alineaciones, tras el desorden que provocan las necesarias rotaciones.

Tras ver el partido del sábado creo que por primera vez en mucho tiempo podemos empezar a jugar al futbol como Dios manda y no morir en el intento. Y hablo de jugar al futbol, no solo salir a que no juegue el contrario, porque jugar bien al futbol suele significar tener el equipo más largo sobre el campo, con más espacios y más desordenado tácticamente por lo que hace falta una defensa y un portero mínimamente decentes, para optar por esta opción con un mínimo de garantías.

Al comienzo de la temporada nuestra defensa era un coladero y el portero un manojo de nervios, con lo que cada vez que nos llegaban los rivales era gol, y eso por no hablar de los errores individuales. Caparrós se desesperaba por aquel entonces diciendo que el equipo era incapaz de defender y tras varios ridículos tratando de jugar al futbol contra el Young Boys y el Tromsoe, el utrerano optó, en mi opinión de manera muy acertada, por jugar de una manera más defensiva y rocosa, con el equipo mucho más junto y ordenado, con buenos replieges en el área propia y entregando la posesión al rival.

Ahora el equipo ha cogido la forma y muchos jugadores han mejorado bastante, con lo que cosa ha cambiado radicalmente, sobre todo de mitad de campo para atrás. Iraizoz está rápido y seguro, ya llega fácil a los postes y no le meten goles tontos desde fuera del área. La defensa está también apuntalada, mucho más ordenada, atenta y contundente. San José es probablemente el mejor fichaje de la liga en relación calidad precio y ya contamos con una amplia nómina de centrales decentes. Pero sobre todo lo mejor de medio campo para atrás es que ya parecen haber sido desterrados aquellos errores individuales por parte de la defensa y el portero, que se repetían un día sí y otro también y que tan caros no salían.

En el medio campo emerge la figura de Javi Martinez, lo que los ingleses llaman un box to box, jugador que por despliegue físico y calidad es capaz de llegar y participar en el juego, tanto cuando el balón está en la portería propia como en la ajena. Y su mejoría en el remate de cabeza en las jugadas a balón parado es sencillamente espectacular, al fin y al cabo es casi el que más remata y no es de los tres más altos del equipo. Por las bandas empiezan a verse profundidad y alternativas, sobre todo por la derecha con Susaeta e Iraola. El otro día a Filipe Luis en la primera media hora lo volvieron loco, si bien hay que aclarar que el brasileño tampoco es precisamente una maravilla en tareas defensivas.
Por la izquierda parece que se hace fuerte Yeste, y por detrás últimamente está jugando Koi probablemente por razones defensivas, no obstante el día del Osasuna Castillo jugó bastante bien y demostró que se puede compenetrar perfectamente con Fran, porque cuando Yeste coge el balón retiene la posesión durante unos segundos y tiende a ir en diagonal hacia el centro, con lo que a Castillo le da tiempo a subir sin balón y hacerle el desdoble. Contra Osasuna hicieron tres o cuatro veces esta jugada y no termino por salir, pero a la velocidad que progresamos todo se andará.

Y arriba lo de siempre, Llorente con sus altibajos y Toquero aportando bastantes cosas, no solo trabajo, también un juego de cabeza impropio de su estatura y bastante participación en las jugadas de ataque, el sábado sin ir más lejos marcó un gol anulado en un dudosísimo fuera de juego y dió una asistencia de otro incorrectamente anulado. Ojo, que si el equipo mejora su nivel de juego los números de este jugador pueden crecer también de manera importante.

Lo dicho el partido del sábado es esperanzador y puede ser el banderazo de salida a otro estilo de juego. Los jugadores han crecido y han cogido confianza en sus posibilidades, con lo que creo que a partir de ahora comenzaremos a ver un Athletic mejor, más bonito, con más posesión, más recursos y muchas más alternativas de juego.

La capacidad de progreso de este equipo es espectacular y el calendario para la segunda vuelta es de ensueño, ni hecho a propósito: De diecinueve partidos tenemos diez en casa y nueve fuera, y en casa jugamos justamente contra los siete últimos clasificados más Getafe, Mallorca y Deportivo, nuestros rivales directos. Además los partidos contra Mallorca y Deportivo son los dos últimos en casa, con lo que si nos la jugamos contra ellos la Catedral será una olla a presión.

El siguiente partido sin Javi Martinez y San José va a ser complicado, es en Cornella contra el Espanyol que además parece que ha hecho un buen fichaje con el extremo argentino Osvaldo, no obstante me da la impresión de que el equipo está ya lanzado y si logramos gestionar adecuadamente los bajones físicos futuros podemos liarla parda, en la Liga y o en la UEFA.

Aún queda mucha temporada, empecemos a jugar al futbol.

Saludos del Tigre.

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Pésimo resultado con el mejor fútbol

Cerró el Athletic el sábado la primera vuelta de forma contradictoria, con el mejor fútbol fuera de casa en lo que va de temporada pero encajando una abultada derrota. Con la apuesta menos defensiva por la ausencia de Gurpegui, cuya entrada en el once dio origen a la equivocada teoría del trivote, esa a la que se ha achacado la mejoría de resultados, el Athletic desplegó en Riazor un juego que bien debió valer un triunfo contundente. Barrió, principalmente los primeros 25 minutos, al Deportivo del campo, creando muchas ocasiones, obteniendo el mayor porcentaje de posesión del curso -cercano al 70%- y manejando el balón con criterio y buen gusto. La cara de Lotina era fiel reflejo de lo que se veía en el campo, con continuos gritos y lamentos sobre lo que su equipo hacía, incapaz de controlar el juego rojiblanco.

Se podría decir que tuvo mala suerte el equipo de Caparrós, aunque la relación en fútbol entre fortuna y justicia es sabido que no existe. El Athletic perdió en Riazor por méritos propios, por no saber noquear a un Deportivo exhausto. Los fallos en la delantera fueron clamorosos. Llorente, Iraola, Toquero y Javi Martínez perdonaron. Aranzubia, extra motivado, volvió a vengarse de su ex-equipo dejando claro que su salida de Lezama fue algo más traumática que otras y que no todos en el vestuario eran sus amigos. En la reanudación, como pasara en Málaga o Mallorca, el Depor se adelantó en los primeros minutos. En un nuevo desajuste defensivo y tras una mala salida de Gorka, el Athletic se veía abocado a jugar a remolque, algo en lo que se demuestra que no se maneja correctamente, que le cuesta, quizá por cómo está concebido este equipo y por el sistema de juego que desde el banquillo se propone.

A partir de ahí, el Deportivo manejó mejor el encuentro y el peligro no llegó en exceso a la meta de Aranzubia. La entrada de Gabilondo y Muniain tampoco se notó en exceso. Parece que empieza a pesarle a Iker esa fama de revulsivo que se ha ganado a pulso, pero la carga de responsabilidad de salir casi siempre con el marcador en contra no parece la mejor manera de que el jugador crezca. Desde la reanudación del campeonato tras el parón navideño los minutos disputados por el navarro han resultado intrascendentes.

Se habla, y con bastante razón, del arbitraje. Debo reconocer que no me disgustó el estilo del colegiado en cuanto a la aplicación de la ley de la ventaja, que no señalara demasiadas faltas o que, incluso, se mostrara condescendiente con las tarjetas. Pero perjudicó al Athletic. Es innegable. Un gol anulado por falta inexistente de Toquero, un fuera de juego más que riguroso, posible penalti al gasteiztarra o falta a San José en el tercer gol de los coruñeses son demasiados errores hacia un mismo lado. Aún y con todo, en un día en el que el Athletic marró absolutamente todo lo que dispuso, tampoco vale de mucho a futuro quedarse con la excusa del árbitro para justificar la derrota.

Finalizada ya la primera parte del campeonato, los medios hacen balance. Es evidente que los números acompañan al equipo y que hay quienes, incluso, empiezan a hacer cábalas sobre las metas del grupo. Para hablar de Europa parece lógico pensar en la necesidad de una mayor regularidad, tanto fuera como en casa. Además, debiera acompañar la forma física, algo que resulta una incógnita por lo larga que se va a hacer la competición para un equipo que lleva disputando encuentros trascendentes desde julio. Si tras la eliminación copera las rotaciones parecen haber desaparecido, en el debe queda recuperar futbolistas para la segunda vuelta y, sobre todo, el tramo final de liga.

Así, David López y Gabilondo parecen dos casos claros de jugadores llamados a aportar que no lo hacen por una intermitencia más ligadle al carácter, Ustaritz e Iturraspe deberán aprovechar para confirmar las esperanzas existentes en torno a ellos a que las bajas les permitan disputar minutos, y de Marcos y Muniain frenar esa sensación de ir de más a menos que flota en el ambiente. Mención especial merece el caso Díaz de Cerio, un caso claro de jugador que no progresa por no tener minutos en partido oficial. Visto lo acontecido en Coruña, una variante en ataque que aporte competencia vendría como agua de mayo.

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Que quiten las porterías



Los cerebros de la Sexta se han lucido, para el fin de semana han programado el partido Deportivo-Athletic, uno de los mayores ejemplos posibles de antifutbol.
Por una parte está Lotina, que en mi opinión es el entrenador más defensivo de la liga de los últimos años. Lo suyo es de record Guiness: Su equipo roza la Champions y de nueve partidos ganados en seis lo ha hecho por uno a cero y el pichichi del equipo es una tarea compartida por un cúmulo de jugadores con tan solo dos tantos. Anteayer le tocó disputar el partido de ida de la Copa contra el Sevilla en Riazor y ante la vuelta de Luis Fabiano optó por una defensa de cinco, resultado final cero a tres. Lo que mejor hace su equipo es replegarse y lo segundo mejor disputar las jugadas a balón parado. Eso si, en mi humilde opinión su labor es como para quitarse el sombrero, con ese equipo ya es un milagro obtener semejantes resultados.
Y enfrente el Athletic de Caparros, que fuera de casa sale con tres medios defensivos a contener descaradamente, si bien yo me declaro resultadista y no me importa que el equipo aburra cuando juega fuera de casa.

Con estas premisas el partido no parece que vaya a ser de grandes emociones, los delanteros estarán en clara inferioridad numérica con respecto a los defensas y con lo bien que repliegan los equipos será dificil que ganen la espalda, los goles que se produzcan serán casi seguro a balón parado. Vamos que por mi como si quitan las porterías.

Eso si si ganáramos nos pondríamos de cine...

Saludos del Tigre.

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¿Revulsivo?

El domingo, quienes tuvimos la suerte de disfrutar de la victoria del Athletic sobre el Madrid, nos desayunamos con una victoria merecida del Bilbao Basket sobre el Granada. Verdaderamente fue un partido disputado hasta el último cuarto donde tuvimos la capacidad (no demostrada en los últimos partidos) de superar la dificultad de la descalificación por faltas de Mumbru y Warren y ganar el partido. La marcha no deseada de Vidorreta lo que parece que si ha generado ha sido un revulsivo para los jugadores para sacar esto adelante. Katsikaris estuvo en la grada pero las dos últimas victorias del equipo debemos reconocérselas a Rafa Pueyo. El entrenador procedente de la escuela de Salesianos Deusto, ha sabido guiar a este equipo en una época complicada y en un momento en el que la presión sobre el equipo era más fuerte que nunca. Rafa es joven y tiene carrera por delante pero esta semana estoy seguro que ha sido una escuela de aprendizaje inmejorable para él.

Pasando al partido la diferencia básica estuvo en la defensa. Desde el salto inicial hubo una agresividad en defensa clara sobre el rival. El quinteto inicial dejo bien a las claras que la apuesta de Pueyo (y quizás tb Katsikaris) será tratar de imponer una defensa férrea y correr el contrataque al máximo posible. Ayer, se sumo a la fiesta Javi Rodriguez. Partido muy completo el suyo con una valoración de 17 en 33 minutos jugados. Necesitamos un “playmaker” con las ideas claras y quizás sea el momento de pensar que demasiadas rotaciones en este puesto han vuelto loco a la tripleta de bases que tenemos en el equipo. Otro destacado fue Banic (que viene siendo el mejor del equipo de largo en los últimos partidos) con una valoración de 21, con 20 puntos y 32 minutos jugados. Mumbrú asumió su papeleta de líder de equipo hasta que fue descalificado y Salgado no estuvo mal saliendo del banquillo con 9 puntos en 10 minutos en el campo.

En definitiva, estamos en la senda de recuperar la plaza que nos corresponde en la ACB. Debemos creer en nosotros mismos porque tenemos equipo para estar mucho más arriba. Veremos si la marcha de Vidorreta es un revulsivo. Mimbres tenemos y equipo también.

Por cierto, para alguno que ha criticado el fichaje de Katsikaris como un don nadie le recomiendo leer este artículo y simplemente decir que alguien que viene de la escuela griega, ha aprendido de maestros como Giannakis, Ivkovic y ha entrenado a equipos como Pamesa o Aris de Salónica, pues eso que no creo que sea exactamente un Don nadie. Si además a esto le sumamos que ha sido propuesto por el propio Vidorreta (alguien con gran criterio) creo que tenemos cierta garantía de que es un entrenador capacitado para sacar al BB adelante.

Salud y que la racha continúe.

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El triunfo de lo local

Necesitaba el entorno rojiblanco una victoria contra el Madrid, que siempre tienen efecto balsámico en el entorno y sirven para reverdecer el orgullo en esa forma distinta de concebir el fútbol. Como cada vez, además, la distancia se agranda, lo visto el sábado fue el ejemplo más claro del modelo global contra el local, la plasmación del modelo económico neoliberal en el fútbol versus una percepción invariada desde hace más de cien años. Para demostrarlo, nada mejor que el arranque del encuentro, ese que retrotrae a los nostálgico -me incluyo entre ellos- al San Mamés de hace más de veinticinco años, ese que en comunión con el equipo arrollaba al rival hasta encerrarlo en su área.

Así salió el Athletic, desmelenado (Toquero incluido), y dispuso de tres claras ocasiones en dos minutos. Tan revolucionado salió, que el bueno de Gaizka, uno de los hombres del partido, pudo pasar a la historia por marrar una de las ocasiones más claras que se pueden dar en un campo. El exceso de ímpetu le impidió golpear al balón con algo más, sólo algo, de sutileza. Su socio en tareas ofensivas, Llorente, mucho más calmado, para bien y para mal en todas las circunstacias, acudió de cabeza en su rescate. A buen seguro que por la noche, en la fiesta que tenían los jugadores en el Image de Berango, el alavés pagaría las copas al de Rincón de Soto.

A partir de ese minuto 2 comenzó un cambio radical en el partido. El Athletic renunciaba a casi todo para defender durante más de una hora el exiguo botín. Puede que siendo fríos y reflexivos la idea fuese un suicidio, una locura, pero a estas alturas, después de diez enfrentamientos consecutivos sin ganar al Madrí, con todo tipo de esquemas y alineaciones, la ilusión por derrotar a la vía lactea de Florentino impide ser demasiado crítico. Justo es reconocer que durante el partido se sufrió más que se disfruto, que ocasiones tuvieron los blancos, como mínimo, para empatar, que Iraizoz fue el auténtico protagonista, demostrando que bajo palos hay, por fin, un portero que da continuidad, por fin, a lo que exige la historia del puesto.

La grada, consciente de lo que el resultado significaba, se vació en la misma medida que los futbolistas. Si Gorka estuvo soberbio, el trabajo de Javi Martínez, Gurpegui o Toquero fue de enmarcar. Qué decir de San José, que dio un recital de lo que es ser un central en un partido de una trascendencia mediática tal que hace difícil pensar que pueda seguir siendo rojiblanco a partir de junio. Como un crack actuó Llorente, enchufando la que tuvo y haciendo bien casi todo, hasta forzar un penalti no señalado. Cumplió Koi en su baile con la más fea, si es que se puede calificar así a ese modelo de ropa interior que ha pasado a engrosar la lista de jugadores odiados por San Mamés, esa que han ido completando los Michel, Hugo Sánchez, Juanito, Schuster, etcétera. Entre Iraola y Koi, con la colaboración de Gorka, y los abucheos y pitidos de la grada, hicieron que se viese la peor cara de Cristiano, ese no saber perder de una estrella que es la antítesis de lo que agrada a la más británica de las aficiones de la Liga. El tridente de los doscientos millones, Benzemá, Kaká y Ronaldo, ya conoce San Mamés, que es algo así como la encarnación balompédica de la aldea gala de Astérix. Frente al imperio del César Florentino el triunfo tiene un valor especial. Y ver cómo la brunete mediática deportiva se abre las carnes por ver al eterno rival a cinco puntos no tiene precio, aunque los análisis sean tan simples como el de Pellegrini, ese señor tan inteligente que, por encima del bien y del mal, habla siempre de la previsibilidad del fútbol zurigorri.

Hubo que luchar, también, contra el Killer Bernardino, árbitro tarjetero e inseguro, que consciente de la facilidad con la que se le escapan los encuentros quiso cortar por lo sano desde el principio. Con miedo de ser portada en la prensa madrileña hizo una faena discreta, concediendo siempre el beneficio de la duda a los blancos y tragándose una pena máxima de libro que hubiese sentenciado el partido. Al menos no se transformó en el más peligroso de los delanteros blancos, como hiciera en inefable Muñiz la pasada temporada.

El modelo sirvió para ganar al Madrid, pero no debe ser la receta a seguir a futuro. No parece lógico que la renuncia al balón sea rentable siempre. Por momentos, además, fue desesperante. Los despejes expeditivos de Amorebieta o las pérdidas de balón de Koikili fueron la nota más negativa. Aún siendo claro que retener el balón contra los blancos es complicado, perderlo con tanta facilidad agotó el centro del campo. Orbaiz y Yeste, con mono de trabajo el sábado, acabaron desfondados y la entrada de Susaeta, López o de Marcos poco aportó en un encuentro en el que rara vez se superó la línea de tres cuartos.

Ahora, con treinta puntos, con la euforia desatada, comienzan los medios a airear asuntos de orden no deportivo. Sólo sorprenderá a los más ingenuos que García Macua hable, a falta de año y medio, de intenciones electorales y que, en paralelo, se filtre que se ofrecerá a Caparrós la renovación la próxima semana. Veremos cómo se conjuga el interés del utrerano de permanecer más de una campaña con la promesa electoral del presidente de no comprometer con contratos los mandatos de futuras juntas. Parece complicado, aunque con el viento a favor de la renovación de Joaquín Jesús, pocas voces se alzarían en estos momentos para criticar una prórroga por dos campañas.

A los que no nos convence la apuesta del entrenador, los que consideramos que su ciclo en Bilbao ha terminado, parece que en plena ola de euforia por la victoria ante el Madrid poco margen nos queda para hacer un debate razonado.

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Agur eta Eskerrik Asko Vidorreta

Aún siendo algo esperado y anunciado en algún post previo no deja de entristecerme de la marcha de Vidorreta del que ha sido el equipo de su vida y de su tierra. Han sido unos años de éxitos progresivos, de un equipo que llego a la ACB con el único objetivo de sobrevivir en el baloncesto de élite y que de la mano de Txus consiguió ser uno de los 8 mejores de la liga clasificándolo en dos ocasiones para los playoffs, jugando la Copa del Rey, siendo un habitual de la European Cup y en definitiva generando una ilusión renovada por el baloncesto en toda Bizkaia. Hace unos años el baloncesto en Bizkaia no era un deporte reseñable, hoy podemos decir que después del futbol es el deporte de referencia. En todo ello y en mucho más ha tenido mucho que ver Txus. Por todo ello, por el proyecto creado, por la ilusión puesta, por el duro trabajo realizado y por haber asentado las bases del baloncesto en Bizkaia, eskerrik beroenak Txus Vidorreta. Un detalle añadido, ha puesto su cargo a disposición y ha dado todo tipo de facilidades para su marcha, hasta al final se ha portado como un señor.

Si analizamos la situación del equipo a la luz de la cruda realidad la destitución de Vidorreta pudiera tener lógica. Así lo anuncie en un post previo pero siempre que a esta decisión acompañen otras inminentes. Sí existiera un plan B sería lógica la destitución. Pero la información de la que dispongo a día de hoy es que Rafa Pueyo (segundo de a bordo de Txus y sin experiencia previa por si mismo en ACB) asumirá la dirección del equipo tanto en European Cup como en Granada. Las cosas no van bien, estamos en el puesto 17 (de 18) con solo 4 partidos ganados de 17 jugados, con un estilo de baloncesto que no convence a nadie, con una defensa muy blanda y con una dependencia excesiva de muy pocos jugadores (Mumbrú, Banic..).

Por eso, lo que nunca puedo entender es que se destituya a Vidorreta y no se tenga una alternativa preparada. Rafa Pueyo no es alternativa por su inexperiencia y porque su maestro ha sido Vidorreta. Se vuelve a repetir una toma de decisión sin una alternativa clara meditada y sobretodo que aporte una solución a la situación del equipo. Y en este caso, solo podemos mirar hacía el Sr. Arrinda que es especialista en tomar decisiones pero sin medir sus consecuencias. Para explicarme voy a poner el ejemplo del “asunto Moiso”. Se dio el primer paso “cortando” a Moiso. El equipo necesitaba un 5 claramente y se toma la decisión de fichar a Hervelle que siendo un buen fichaje no es la persona que necesitábamos. Necesitamos alguien que intimide, que defienda y rebotee debajo de los aros. Hervelle es un grandísimo jugador pero no es un 5 intimidador y no es un gran reboteador.

La pregunta que me hago es, ¿en manos de quien está este equipo?. Porque ahora necesitamos gente equilibrada con temperamento y frío en las decisiones. Y tengo la sensación que al margen del interés que Arrinda pueda tener en su negocio particular no hay nada más reflexionado más allá de eso. Siento decir que no tenemos un estilo de gestores en el BB que nos permita ver con optimismo el futuro. Si eso es así, la pregunta es ¿Cuál es el futuro que le queda a este equipo?...

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Empatito

Pretendía Caparrós que su equipo jugara de manera diferente a como lo hiciera siete días antes en Mallorca, pero los suyos no le escucharon demasiado. Con la variante táctica de Toquero por Yeste, tras el mal partido del de Basauri, y la obligada de Koikili por Castillo, a los rojiblancos les sorprendió el empuje inicial de un Málaga más que necesitado. Embotellados durante veinte minutos, con poco sufrimiento salvo un tiro al palo de los malacitanos, la primera parte del encuentro discurrió como casi todos los que fuera de casa disputan los rojiblancos. Con una intachable actitud en favor de la entrega y el derroche físico, con cierta solvencia en defensa y una gran presión en el centro del campo. El problema radicó en la escasez de ocasiones, en la falta de acierto en el remate y en la inexistente conexión entre el centro del campo y la delantera.

Y es que no pasa Llorente por su mejor racha y a mejorarla no contribuye la poca facilidad que se le da en forma de balones rematables. Le facilita la vida la presencia de Toquero que, como ayer, es capaz de ayudarle desde la banda izquierda, la derecha o la media punta. Al trabajo del alavés no se le puede poner ningún pero. Cierto que le faltan dósis de calidad por momentos, aunque es precisamente eso lo que debieron poner otros y ayer no apareció. El ejemplo más claro es el de Susaeta, que tuvo sendos balones rematables entre los tres palos, de cabeza y con el pie, y fue incapaz. Es eso lo que le falta al eibartarra, ese algo que diferencia al gran jugador -estratégico que llama el presidente García- del prometedor.

Vista la primera parte, y aún tirando más a puerta los zurogorris, el empate parecía un resultado lógico y justo. La segunda parte parecía que podía ser de aquel que aburriese más al rival y consiguiese marcar que es, básicamente, en lo que el Athletic venía especializándose las últimas salidas. Pero hete aquí que, repitiendo errores anteriores, en el lanzamiento de una falta Welligton remató de cabeza entre los dos centrales, que sesteaban, y ante una salida de Iraizoz propia del Gran Héroe Americano. Por cierto, debieran Orbaiz, López, Susaeta y Yeste hacer una oferta para recibir clases particulares de Duda sobre cómo centrar, tanto a balón parado como en carrera.

Fue entonces, cuando se vio por detrás del marcador, el momento a partir del cual el equipo fue a por el partido. A su manera, entonando el All together now que diría el malogrado Andrés Montes, de forma atropellada, la troupé de San Mamés dispuso de tres ocasiones claras. Los cambios introducidos, de Marcos y Muniain, variantes habituales, no funcionaron tampoco. Parece que a Iker comienza a afectarle esa presión añadida que supone tener que salir a enmendar los encuentros los últimos minutos. El esquema inicial de Caparrós, además, quedaba destrozado. Quizás los garabatos que realizan los prescolares pudiera representar gráficamente la disposición del equipo en el campo. A medida que los minutos pasaban, parecía difícil ver una jugada trenzada que pudiera acabar en gol y todos esperábamos que apareciera Llorente en alguno de esos esféricos al área de los catapulteros de Caparrós. Y así fue, en uno de esos agarroncitos que nadie ve en directo, de esos que rara vez se pitan a favor del equipo visitante. Lo hizo Pérez Burrull, que no es por tradición amigo, y lo transformo, de aquella manera, Llorente. Habrá que celebrarlo porque el balón fue a la red, pero la inseguridad de este equipo desde los once metros es para hacérselo mirar.

El partido sirvió para eso, para puntuar, para poder maquillar la estadística en enero, que los próximos rivales son de órdago, y no sacar puntos en cuatro partidos puede quedarle feo a Caparrós, toda vez que en diciembre su número de admiradores parecía el de los Jonas Brothers. También para comprobar que Iraola es humano, que Gurpegui puede valer hasta para jugar de portero y para sacar conclusiones para ese próximo partido que tanto gusta en San Mamés. Contra el Madrid serán los jugadores los que deban demostrar que el esquema que ha diseñado Caparrós es bueno. Ese día para puntuar habrá que hacer mucho más que estos dos últimos partidos. No valdrán ni los despistes en defensa, ni los fallos en remate. Tampoco el juego a la brava, que el colegiado será Bernardino.

Y de la directiva y su gestión hablaremos esta semana. No es que pretenda ver fútbol gratis, pero el precio del carné (recordemos que con subida superior al IPC), el número de veces que en esta temporada ha habido que pasar por taquilla y el precio de las entradas debiera hacer reflexionar a los regentes de Ibaigane. Claro que todo ingreso extra es idóneo para evitarse problemas con los avales, más ahora que el Paganini está en los tribunales.

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La vendetta del Zorro Aduriz

No comienza bien el año para el Athletic. Lanzado como andaba en 2009 el parón navideño le llegó al Athletic en mal momento, con numerosos partidos a domicilio. El primero de ellos en Mallorca resultó, además, tan complicado como inicialmente se pintaba. El profesor Manzano, de parecida escuela a Joaquín Caparrós, planteó un partido similar al que los zurigorris vienen protagonizando las últimas semanas, con un equipo serio en defensa y en el centro del campo que buscó la victoria con paciencia.

Fue, en todo momento, un partido equilibrado y aburrido, sobre todo en el primer tramo. La presencia de Yeste y Gurpegui en los interiores daba al Athletic ese plus de pelea en el centro del campo que ha sido clave para la obtención de puntos fuera de casa, pero que penaliza las salidas en velocidad. Con ese mediocampo y con la presencia de San José en defensa, los rojiblancos han ganado en solvencia defensiva y el partido en Mallorca no fue una excepción, pero a diferencia de los encuentros anteriores enfrente existía un grupo más enrachado aún y cortado por un patrón parecido. Con estas, y a pesar de que al final de la primera parte el Mallorca se estiró algo y Aduriz tuvo una clara ocasión que marró por centímetros, el empate parecía lo más lógico. La lógica la rompió una jugada afortunada nada más comenzada la segunda parte, tras un balón que se envenenó al chocar con Amorebieta. Y la puntilla pudo venir poco después, cuando los nervios parecían atenazar a los vizcainos y Gorka debióo sacar con los pies un balón que se colaba.

Visto lo que sucedía, viendo que la receta que hasta la fecha había resultado y con la que el Athletic no conocía lo que era ir a remolque en el marcador, el de Utrera tiró de cambios. Dio entrada a de Marcos y Muniain, dos de sus revulsivos habituales, para intentar cambiar el partido. Pudo el Athletic empatar tanto en jugada de un Muniain, al que el turrón no ha favorecido, como de Llorente, que tampoco tuvo su día, y al que un defensa sacó en balón cuando parecía colarse. Como el morbo en esto del fútbol está a la orden del día, segundos después el Mallorca agrandaba la distancia en el marcador por medio de Aduriz, ese jugador no estratégico que es máximo goleador de un equipo en posiciones de Champions League, para vergüenza de un presidente que traicionó lo dicho en campaña y de un entrenador que prefirió ahondar en su fama de vendedor de crecepelo antes que sacar los colores a quien le colocó en el banquillo.

Queda margen, no obstante, para enmendar lo perdido en las islas. El encuentro de ayer debe servir para no relajarse, pues ningún sistema es infalible y las rachas suelen tener fin, y para buscar alternativas a un sistema que depende en exceso del acierto en jugadas puntuales. Si además, enfrente se encuentra otro rival que juega con las mismas armas y que tiene algo más de fortuna, la derrota parece lógica. A la espera del encuentro en Málaga el próximo domingo, seguro que la semana seguirá discurriendo en lo informativo sobre la continuidad de un Caparrós que parece más dispuesto a abandonar la entidad de Ibaigane que a quedarse. Las informaciones que apuntan a que se quedaría a cambio de un contrato de dos o tres años parecen una broma de mal gusto.