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¿Gastando desde ya el dinero por el traspaso de Llorente?

La información que ayer publicaba el diario de cabecera de García Macua sólo se puede interpretar en un único sentido: el nerviosismo del presidente y de su entorno mediático por lo que pueda ocurrir en seis meses.

Macua vigila, con nerviosismo, de reojo, a izquierda y derecha. Por babor le inquieta que el movimiento opositor termine encontrando ese mirlo blanco que pueda encabezar con posibilidades una candidatura que aglutine a todos los que en estos cuatro años no ha convencido, que son muchos, y a todos los que con su actitud y cuestionable gestión ha defraudado, que también son bastantes.

Por la banda de estribor, observa las puertas de los juzgados, pues le preocupan las consecuencias que pueda tener haber participado en la lapidación pública de Jabyer Fernández. Las aventuras profesionales de García poco debieran importar si no fuera porque él mismo se encargó de mezclar Athletic, negocios, socios, avales y financiación de campañas. Ahora deberá atenerse a las consecuencias. Y es que quien a hierro mata, a hierro muere.

Dado que los problemas se multiplican, por la mar revuelta anda un tiburón de tamaño considerable, un tal Florentino, que lo mismo amarga las navidades al salmantino Galán que condiciona la reelección del actual presidente rojiblanco en función de cuándo decida atender los caprichos de su consentido Mourinho. En clave zurigorri léase fichaje de Llorente.

Y en estas, JOL, que está volcado con la causa macuísta, publica ya, para intentar subir la moral de la tropa, la posibilidad de fichar a Ander Herrera, ese objeto de deseo de un Caparrós que no se sabe si continuará.

La maniobra es sencilla: gastar, como hace cuatro años, lo que sea necesario para reforzar el equipo, pues los fichajes y los entrenadores son lo que condicionan el voto del socio; vender la idea de que gracias a la gran gestión económica, el club se puede permitir realizar fichajes; e ir sembrando la idea de que la marcha de Llorente no debilitará deportivamente al equipo, que el dinero se empleará en reforzar la primera plantilla.

Sólo falta por saber si hay atado un cabo: si la fecha de las elecciones está ya fijada y de si Florentino ha dado su palabra de no mover ficha antes de ese día. Seguro que sí. Pero eso no nos lo contará JOL.

Lo veremos en 2011. Como la victoria ante el Barça en Copa. Por si acaso, zorionak eta urte barri on danori.

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San Mamés tendrá regalo de reyes

Pocas veces un planteamiento exclusivamente defensivo y con una posesión de balón que ronde el veinte por ciento recibirá tantos parabienes. Se trataba de frenar a un equipo que ha centrado todos los halagos y del que se afirma que es el mejor de la historia del fútbol. Exageración o no, tras el último mes de campeonato, después de hacer polvo al Madrí de Floro & Mou y pasar por encima de todos los rivales, existía una lógica preocupación en el entorno rojiblanco.

Por el Barça y por la escasa solvencia defensiva de los pupilos de Caparrós.
Y hete aquí que el planteamiento del de Utrera surtió efecto. Cierto, también, que esa alineación con otro resultado hubiese desatado críticas donde ahora todo son aciertos. Personalmente no me gustó, no entendí la posición de medio-palomero de Iturraspe o la apuesta por Igor Martínez en punta, pero he de reconocer que, en general, funcionó a las mil maravillas.

Se aguantó al Barcelona, dejándole la posesión del balón pero cerrándole todas las vías de entrada, a pesar de defender demasiado cerca del área, lo que suele ser sinónimo de suicidio. El desgaste del Athletic, la entrega, de todos y cada uno de sus jugadores, fue de matrícula de honor. También la concentración en cada jugada, las ayudas y los apoyos. Hubo, como no, notas negativas. Pocas, cierto es, pero no puede dejarse de señalar a un Susaeta al que la madurez futbolística no le llega de forma proporcional al número de partidos. Me exaspera.

Guardiola ayudó. Su actitud en la banda, significativa. Reflejó su relajo inicial y su preocupación final. Sabe lo que es San Mamés. Reservo sus armas de precisión, Messi y Villa, y recurrió a ellas demasiado tarde, cuando el Athletic ya había creído en si mismo. A ello, seguramente, haya contribuido el exceso de confianza del entorno culé. Decía Supergarcía que el halago debilita. Y algo así pudo pasarle al entorno blaugrana. No había nada más que ver las gradas. El torneo no interesa ni al público ni al técnico. Al menos no como otros. Si a eso se añade la costumbre de ganar todo por goleada, puede llegar el exceso de confianza. En su autocontemplación, menosprecian a los rivales y el frontón zurigorri les sorprendió.

A lo largo del día de ayer discutíamos vía Twitter sobre el sentimiento que rodeaba al entorno del Athletic, sobre la misión imposible en que parecía haberse convertido dejar abierta la eliminatoria, que fuese en San Mamés donde se decidiese. Y quedó claro, después, que competir es posible, que, a diferencia de la Liga, un empate o una derrota por la mínima pueden ser buenos resultados.

No nos engañemos. El partido de vuelta será difícil, pero nadie nos puede quitar ahora la ilusión de otro de esos partidos totales en San Mamés. Si el potencial del Barça es peligroso, que se haya designado a un sinvergüenza como Muñiz Fernández para arbitrar puede ser letal, por lo que habrá que procurar no pasarse de frenada. Anoche, con Mateu Lahoz, pudimos observar cómo se las gastan los árbitros hoy en día. Desequilibrio absoluto. Criterio dispar no sólo a la hora de repartir tarjetas. También a la hora de señalar faltas. Por momentos creí que Mateu es pariente de Iniesta. Sí, ese chaval con un color de tez similar a la del payaso Txirri, que se está convirtiendo en un curioso tramposín.

Qué ilusión. A pesar de ser republicano, aun no gustándome los monarcas, sean de Oriente o hayan nacido en Roma o Grecia, la noche del día 5 de enero será especial. Dicen que será la noche de los Reyes de Copas. Solo espero que, al final, los reyes de copas sean 40.000. Será el mejor regalo para los bares.

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Perpetran un atentado al fútbol y les dan 3 puntos

Finalizar el año 2010 con una victoria, en lo que a visitas a domicilio se refiere, sería un buen regalo navideño si se hubiese producido con algo de mérito por parte del Athletic. Para quienes entendemos que un partido de fútbol debe ser algo más que padecer 90 minutos para ver qué resultado tiene un encuentro, lo de ayer fue una auténtico tormento.

Caparrós, consciente de que su crédito se va agotando por ser incapaz de obtener puntos fuera de San Mamés, apostó por variar su sistema introduciendo 5 centrocampistas y dejando a Llorente solo en punta. Muniain, que se hacía mayor de edad, cedía el puesto a Gabilondo, el mejor, y por la derecha David López y su camiseta de mangas rojas ocupaban la derecha en detrimento de Susaeta. El riojano dio su peor versión, confirmando su intermitencia, aunque tampoco la presencia posterior de Susaeta aportó nada más que el habitual, inofensivo e intrascendente bullicio. Atrás sorprendía la presencia de Ocio y Ustaritz, pareja de baile inédita, acompañados de Castillo, que ocupaba la banda izquierda.

El fútbol no existió, y el Levante fue superior o, al menos, intentó ganar el partido. El Athletic, lejos de lo que parecía pretender su técnico, ni fue superior en la zona central, ni tuvo la posesión del balón ni consiguió que sus bandas surtieran de balones a Llorente. Atrás, Ustaritz y, sobre todo, Ocio e Iraizoz protagonizaban una actuación indigna para profesionales. El cúmulo de fallos fue tal que parece claro que el gasteiztarra debe abandonar a final de ejercicio el Athletic, y si admite consejos, mejor que cambie el fútbol por las pasarelas. Gorka se mostró nervioso, fallón, saliendo a destiempo. Preocupante porque confirma la teoría de que el guardameta rojiblanco no es ni sombra de aquel que hace tres años parecía romper con el debate de la portería.

Cuando no se dispone de balón, en el fútbol sólo queda la estrategia. Gabilondo, él solo, puso el partido en franquía. Con un magistral gol que dejaba en medalla de plata el de López al Espanyol, y un buen centro templado que transformó un Javi Martínez algo que se vio algo más fresco. El encuentro no dio para más. Para nada bueno más. Pudo ser peor si el árbitro hubiese visto que una mano de Ocio fue dentro del área y no fuera, o si el Levante hubiese conseguido transformar alguna de sus varias ocasiones.

Queda el saldo positivo, pues, de los tres puntos y una retahíla de motivos para la preocupación. La imagen, el estilo de juego, el nivel defensivo son algunos de ellos, pero el que pone los pelos como escarpias es ver el futuro que le puede aguardar a este equipo el día que Florentino Pérez deposite en la LFP un talón plagado de ceros para arrebatarnos a Llorente. Ese día seremos conscientes de que el ensayo de ayer, con Toquero como único referente por lesión del de Rincón de Soto, será nuestro pan de cada día. Y nos producirá pesadillas, porque pensar en el potencial ofensivo zurigorri al margen del 9, deprime.

Puede que entonces ríamos por no llorar cuando veamos ir a Macua -si los socios no lo evitamos antes- a Valencia a pedir precio por el no estratégico Aduriz, o cuando el entrenador de turno deba enseñar a este equipo, después de un lustro caracterizado por el gorrazo, a llegar al área rival por el conducto reglamentario, o sea, raseando el balón. Llorentes y urzaizes escasean. Ahora toca improvisar un sistema, una alineación, un equipo y un estilo. En un par de días y para enfrentarse a un Barça que ha decidido que si alguien quiere rascarle un punto debe marcarle, al menos, cinco goles.

Todo ello por una inoportuna lesión, pero nadie podrá quitarme la sensación de que llega por una gestión de plantilla pésima en la que se carga innecesariamente de minutos a jugadores clave. Esperemos que Iraola o Javi no sean los siguientes, pero no debiera extrañar que así sea.
Mientras, disfrutemos pensando en donde estamos. Es el único consuelo, aunque con el nivel de la liga parezca obligado para este grupo.

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Un rugido justo y esperado


Y finalmente acabó para alivio de muchos aficionados, este remedo de competencia en que han convertido al campeonato argentino, donde lo único rescatable han sido el merecido campeón y su dignísima escolta.

El Club Atlético Estudiantes de la Plata, el viejo león platense, ha dado su 5to. rugido en torneos nacionales … y ha sido justicia.

Notable caso de una institución que trabaja muy bien, que es ejemplo a imitar en muchos aspectos y que al momento de esta conquista nueva tenía la misma cantidad de campeonatos argentinos como de Copas Libertadores de América, con lo difícil que resulta ese torneo, habida cuenta de las enormes distancias continentales y la presión que ejercen en cada país las hinchadas locales.

Ha sido un premio a la coherencia y al orden. Salud pues “León” y a disfrutar del título!


Velez Sarsfield –su escolta- no pudo descontar esa ventaja mínima de los platenses, a pesar de haber ganado sus partidos finales. De todos modos, sus jugadores y su entrenador Ricardo Gareca (que además es hincha del club) se retiraron del Estadio de Racing Club con el reconocimiento de una ovación cerrada y un aplauso laudatorio. Nada hubo que reprocharle a los de Liniers, que han sido los que mejor fútbol desarrollaron, y que no han sido campeones porque enfrente han tenido un hueso que aunque no luzca tanto, es eso: un hueso duro … durísimo de roer.

De poco le ha servido a los velezanos derrotar a domicilio a la academia, porque a quince minutos del final del partido y cuando el empate no se rompía entre Estudiantes y Arsenal, un delantero que la temporada anterior fue el goleador de Velez Sarsfield –Hernán Rodrigo López-, le dio los dos goles a los platenses y frustró el sueño de un partido desempate entre los que han sido los mejores del campeonato, por un campo sobre el resto.


Este campeonato no dejará esa sensación de vacío en las que nos sume el futbol cuando se interrumpe. No nos quedaremos como ese hombre que se queda solo en el andén, viendo como el tren que se aleja se lleva la persona que ha ido a despedir, y mucho menos nos sumirá en esa angustia que nos suele generar el paso un cortejo fúnebre en una tarde lluviosa de invierno. Nada de eso! … este campeonato traerá para los hinchas de la mayoría de los equipos el alivio de no tener que padecer cada domingo y poder emplearlo en cosas más gratificantes como pasear con la esposa y los hijos, pintar el cuarto de servicio o empezar finalmente ese curso de bonsái, postergado tanto tiempo. Dicho esto, es justo que aclare que éstas son mis sensaciones, a menos de una semana de terminado … ya que dentro de unos días, cuando la abstinencia del balón, del ruido y el color de la mayor fiesta popular comience a pegarnos duro … empezaré a buscar por la grilla de mi tele, algún partido de fútbol en algún lugar del planeta, aunque se trate de un encuentro por la tercera división de la liga de Georgia.

Para finalizar, a grandes rasgos estas han sido, a mi juicio, las aristas salientes del torneo:

LA REVELACIÓN: sin dudas el Club Atlético All Boys. El equipo de Floresta ascendió este año al círculo de privilegio y además de jugar muy bien al fútbol y de cosechar una interesante cantidad de puntos, se ha dado el lujo de vencer a Boca Juniors, a River Plate y a Independiente (los tres equipos que no han descendido jamás) y también al campeón Estudiantes, que tal?


LA CONFIRMACIÓN: Godoy Cruz Antonio Tomba de Mendoza. El equipo tombino ratificó con creces lo hecho en el torneo anterior, y aunque tuvo una merma en la recta final del campeonato, ha sido uno de los equipos que mejor han tratado al balón y como premio a esta campaña, han clasificado por primera vez para jugar la ansiada Copa Libertadores en 2011. Es más, nunca antes un equipo mendocino había tenido ese privilegio, y el “Tomba” será el primero en hacerlo.


LA DECEPCIÓN: Los históricos “cinco grandes” . Con diferencia de matices entre ellos donde lo más flojo ha estado por el lado de Boca Juniors, San Lorenzo e Independiente (terminó en el último puesto) ninguno de los 5 ha logrado estar en la pelea por el título.

De a uno se fueron despidiendo de la lucha más temprano que tarde, y de no ser porque Independiente conquistó la Copa Sudamericana y esto le otorga el “plus” de clasificar a la Libertadores, los otros 4 verán por televisión el mayor torneo continental.

Un párrafo final para la conquista del Club Atlético Independiente. La número 16 en el plano Internacional, que fue celebrada y festejada por los hinchas jubilosamente, casi frenéticamente porque además de cortar un ayuno de 15 años y de sumar un nuevo logro a su nutrido palmarés, los clasificaba –está dicho- para la anhelada Libertadores.

Paradójicamente, conviven ese logro magníficamente alcanzado con el último puesto en el torneo local y esto me lleva a recordar que cuando asumió Antonio Mohamed la dirección técnica de un equipo que se caía a pedazos, apuntó a lo anímico antes que a lo futbolístico y a generar “contagio” entre la gente. Lo recuerdan? Tomando pues nota de todo esto, este merecido logro de los rojos, me remite a ese viejo film de Leni Riefenstahl del año 1934 “Triumph des Willens” (El triunfo de la voluntad).

A los amigos del “zarpazo” les envío el abrazo cordial de siempre, y el augurio que en tiempos cercanos sea otro león de idéntica zamarra, el que pueda rugir bien fuerte en la Liga de las Estrellas que así y tal como está, se torna más aburrida que bailar con la hermana.

A preparar entonces el árbol navideño, a pedir los deseos personales y familiares, y a disfrutar los que puedan de estas fechas tan sentidas.

Que así sea.

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Tres puntos y muchas carencias

Se cometería un error si se juzgase la película de ayer sólo por tener un buen final. Este equipo lleva demasiado tiempo enviando señales preocupantes, y aunque siempre es bueno puntuar, no se debe perder de vista la trayectoria y la imagen dada las últimas jornadas.
Por hacer un ejercicio de positivismo, es de destacar el cambio de imagen de la segunda parte, con un grupo que supo animar a la grada con un juego más combinativo y agresivo, en donde algunos se empeñaron en contradecir a quienes opinan que esta plantilla no juega al fútbol simplemente porque no sabe.

Y hasta ahí lo bueno. Seguramente quienes defienden al entrenador sumarán al haber de éste sus reflejos y su capacidad para variar el planteamiento inicial, pero difícilmente se puede defender la alineación y el sistema de un Caparrós que fue el responsable del once inicial.
Sorprendió con la presencia de Koikili, que se puede traducir en la nominación de Aurtenetxe como responsable del desastre de Anoeta, y con su centro del campo favorito, ese que con Gurpegi y un agotado Javi Martínez tiene menos cintura futbolística que un muñeco de Michelín de escayola. Por la banda derecha apostó nueva e incomprensiblemente por Susaeta, que se ha empeñado en caricaturizarse, llegando a protagonizar un partido que siembra todos los interrogantes del mundo sobre su evolución como futbolista y sobre las razones que le llevan a la titularidad.

Enfrente, el Espanyol, cometió un solo error, pero grave. Fue no acertar bajo palos, no batir a un Gorka que estuvo donde y como se le espera. Por lo demás, lo bordó. Movió el balón con criterio, con velocidad, creando peligro... Dio la sensación de ser un equipo trabajado, que conocía al rival y con un entrenador que sabe y cree en lo que hace. Importantísimo en un club que ha apostado por la cantera. Y crea la duda de si el Athletic, que se supone que es el que inventó la idea, no debiera reflexionar sobre cómo la está gestionando en la actualidad.

Ilusos seremos quienes creamos que de la invocación mariana tras la victoria contra Osasuna, o de la salvación por la campana que se protagonizó ayer, el equipo técnico sacará conclusiones. Autocomplacientes y jaleados por sus cada vez más escasos defensores, se jactarán de su capacidad para alterar planteamientos sobre la marcha.

Mientras, un jugador al que no se pretende renovar seguirá jugando de lateral tras cinco probaturas distintas en una temporada; se practicará una apuesta de cantera de quita y pon; se apostará por la fuerza para el centro del campo porque -dirán- no existe talento; se condenará a Muniain a repetir ad-eternum en primero de crack (qué gran frase de Latxaga) por alinearle en posición más de travelling de Mediapro que de futbolista con talento, o seguiremos cargando de minutos a jugadores clave –léase Iraola- aún a sabiendas que eso termina pasando factura. Que se lo pregunten a un tal Toquero, al que por no salvaguardar se ha reventado.

Y, si alguien se preocupa por no repetir errores, que aprendan de dos que se repiten en exceso. El primero, explicar al portero que empujar a alguien dentro del área es penalti. Se ha dado ya dos veces en lo que va de campaña. El segundo, desactivar esa especie de efecto que afecta al centro del campo, similar al del triángulo de Bermudas, que hace que Amorebieta en cada acometida cometa faltas de tarjeta amarilla por la zona. Quizás haya que poner la ciencia al servicio del fútbol.

Para terminar destacar la labor de Orbaiz y de David López. Siguen vivos para el fútbol. Una noticia positiva que demuestra, además, que la plantilla es superior a los 12 futbolistas que el entrenador maneja con frecuencia.
Sobre el Expediente X que afecta a Igor Martínez, Iturraspe o Balenziaga hablaremos otro día. De ese y de las últimas andanzas del apatillado presidente, desatado las últimas semanas. ¿Será por el nerviosismo de los movimientos electorales? Pues será.

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No se si es Barcelona o Barracas

Se aproxima fin de año. Época de hacer balance; de revisar lo actuado; de ver si todo lo hecho estuvo bien … o si pudo ser mucho mejor.

El fútbol no es una isla –jamás lo es- y también se someterá al balance de la afición, que es en definitiva, su sustrato, su savia y su fundamento.

Poco voy a hablar de la fecha que terminó el martes, porque no hay demasiadas variantes con lo que les vengo contando cada semana. Estudiantes y Velez pelean por el título (los platenses arriba por dos unidades) y esto se definirá recién en la última jornada de liga, antes de la sidra y los turrones.

Quizá el hecho más relevante que haya dejado la jornada, sea que finalmente Huracán cayó en zona de promoción, y River luego de 16 fechas pudo dejar ese lugar incómodo.

Igualmente cuidado! que esto de los promedios es lo más parecido al “Juego de la Oca” y un traspié te retrocede un par de casilleros y vuelta a empezar.

Podría afirmarse que si la liga española carece de emoción por lo previsible, ya que todo se circunscribe a “azul o colorao” (aunque luego de lo visto el lunes … no caben dudas de quien es el mejor) la liga argentina carece de emoción por lo mediocre.

Lo más atractivo que ha dejado la semana futbolera, ha sido la primera final que ayer noche ha jugado Independiente, que vuelve a una final continental luego de 15 años.

Su rival fue el Goias de Brasil, equipo que curiosamente descendió este año a la División B y que –de coronarse campeón- lograría un hecho inédito: que un equipo descendido se consagre como el mejor de América en el segundo semestre del año (aunque la Copa que todos quieren ganar y que da más brillo a las vitrinas de un club, sea la Libertadores… esta Copa Sudamericana crece anualmente en prestigio a favor de los importantes dineros que aporta, conforme van pasando etapas).

El estadio fue el imponente Serra Dourada, típicamente brasilero, inmenso (en localidades y en las dimensiones de su campo), con el césped como les gusta a los brasileros … alto, bien alto. El resultado, 2 a 0 para los dueños de casa. El partido final a jugarse el miércoles próximo, se jugará en el remozado estadio de Independiente –que será un volcán- con un resultado perfectamente revertible para los “rojos” y que los pone a las puertas de su conquista internacional número 16, y con la posibilidad de ingresar a otras copas que le permitan destronar a Boca Juniors como el “Rey de Copas”.

Copas perfectamente válidas que cuando las juegan los demás –léase Interamericana, léase Recopa, etc- nadie discute de su oficialidad … pero cuando las juega Boca Juniors, se tratan de menoscabar, menospreciar e incluso de dar carácter de “amistosas”.

Si hasta he oído algún hincha entusiasmado con la posibilidad de jugar la “Suruga Cup” … así se dice?

Todo bien … la ignorancia es algo que se cura. La estupidez … jamás.

Pero antes de que algunos ojos comiencen a mirarme con mal brillo y pensando en todos los amigos que tengo que sufren y gozan según la suerte de los “diablos rojos”, espero que puedan dar vuelta el resultado el miércoles y festejar una nueva copa, que si bien comenzó de un modo irregular … terminará siendo bien merecida!

Si me preguntan por un pálpito, creo que la copa se quedará en Argentina y eso espero que ocurra (sólo me gustaría un “tilin” de reciprocidad, ya que he tenido que soportar estos últimos años, tantas miserias intelectuales…).

Sería un volver a las fuentes, como cuando en la famosa gira de 1925 por Europa, Boca Juniors reforzó su equipo con íconos de otros clubs como Manuel Seoane (El Porvenir –luego figura mítica de Independiente-), Cesáreo Onzari (Huracán), Luis Vaccaro (Argentinos Juniors), Octavio Díaz (Rosario Central) y Roberto Cochrane (Tiro Federal de Rosario).

No sé si estábamos mejor … pero no éramos mejores antes?

Ese volver la memoria a tiempos pretéritos, me lleva a una Buenos Aires llena de baldíos. Una Buenos Aires de muchos espacios abiertos. De mucho tiempo libre. De enjambres de chiquilines corriendo todo el día detrás de un balón, o –como el libro del maestro Eduardo Galeano- “Futbol a sol y a sombra”.

En esos años únicos y por únicos, inolvidables, cada barrio tenía sus estrellas del balompié. En cada baldío un crack. En cada picado un artista de la globa. En cada canchita, un artesano del embuste y el engaño, del arabesco inverosímil, de la contorsión, de la filigrana y de entre todos los barrios uno: Barracas.

Allí pegadito a La Boca como si fuesen dos hermanos siameses, allí entre las Avenidas Patricios y Montes de Oca … allí estaba “el ojo que mira al magma” y son tantos los cracks salidos de esos empredrados que en uno solo los nombro a todos: Alfredo Di Stefano.

Hoy la factoría de cracks se ha trasladado. Ya no quedan los baldíos ni los conventillos. Hoy mágicamente los duendes futboleros han decretado que los que admiran al mundo con su arte se horneen a 12.000 kilómetros de aquí. Hoy los que asombran a los aficionados se gestan en una vieja casa rural catalana llamada “La Masía” donde la estatua de un abuelito en bronce recibe a los visitantes. Desde allí llegan los alevines de todas partes de España y de más allá también … y allí han gestado uno de los pocos equipos que yo he visto que consiguen la panacea del fútbol “precisión con velocidad, y con un control casi absoluto del balón”.

Pocos equipos en la historia del futbol han logrado lo que este Barcelona de Guardiola.

El Real Madrid de Kopa - Rial - Di stefano - Puskas y Gento ... el Ajax del ´72-´73 (que era la selección de Holanda más Van Haneggem ,aquel zurdo del Feyennord.

Y no me olvido del Santos de Pelé de los ´60 (eran malabaristas, globbetrotters, si... pero a otro ritmo. Los rivales casi que miraban las fantasías que hacían Pele y sus compañeros, y cuando los marcajes eran férreos, ya no había ni tanto lucimiento ni tantas goleadas).

Tampoco me olvido del Inter de Helenio Herrera, ni del Milan de los holandeses ... pero ninguno me ha generado lo que este Barcelona de Xabi, Messi, Iniesta, Busquets (que jugador!) Piquet, Puyol, Pedro … todos ellos horneados en esa factoría blaugrana, que asombra al mundo.

No es Barracas la que hoy alumbra a los benditos desfachatados. Hoy la “maravilla” se gesta en esa casa rural que es La Masía.

Quizá mañana haya alumbramientos masivos en Lezama, para beneplácito de todos los amigos del “zarpazo” donde tanto y tan bien trabajan … o en algún lugar del planeta donde los caprichosos dioses del fútbol pongan el ojo y digan … AQUÍ! … aquí pondremos nuestros afanes a partir de ahora.

Los clubes del mundo, a trabajar pues!

A trabajar mucho y bien con los niños y los jóvenes …que uno nunca sabe cual es el billete que tiene el premio!

Un abrazo y –como diría Silvio-

“Buenas noches amigos … y enemigos”