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Ser o no ser ... (confiable)

Traspuesta la línea del Ecuador de la liga Argentina y mientras esperamos ver quien jugará la final de Champions en Wembley, la afición local asiste a un campeonato interesante por lo impredecible. Quince equipos separados por 6 unidades me eximen de mayores explicaciones y basta como dato significativo el hecho de que en la última fecha los tres equipos que lideraban las posiciones –Velez Sarsfield; River Plate y Estudiantes- han perdido y los tres en su feudo. Si hasta el mismo Velez cayó derrotado en el “José Amalfitani” contra el último de la tabla y casi condenado a descender: Quilmes Athletic Club … díganme si no es de locos! … y como no me resulta sencillo hablar de orates y explicar sus cuestiones, prefiero contarles algo que levantará polvareda y le quitará el escaso, exiguo resto de credibilidad que tiene el referato argentino.

Hace unas fechas, el Tribunal de Disciplina de la A.F.A. le quitó un cartón amarillo al jugador de Tigre, Martín Galmarini, que había sido amonestado injustamente y se le había privado de un gol legítimo por una supuesta mano que la televisión demostró que no era tal.

En ese momento pensé -recuerdo- que se estaba sentando un precedente muy peligroso. Tenemos un futbol muy marrullero en ocasiones y muy pícaro en otras … además de muy tramposo en todas, y esto iba a generar más de un problema. Y el problema (o los problemas) no tardaron en llegar. En el partido que Argentinos Juniors le ganó a Racing Club, al jugador de Racing ,Teófilo Gutiérrez no le cobraron un penal y además lo amonestaron porque el árbitro entendió que había simulado la falta. Con esta amarilla, el delantero colombiano -máximo referente ofensivo de “la academia”- se perdería el partido próximo contra River Plate, en un duelo muy importante para la andadura posterior de ambos equipos en el torneo. Aunque aún no esté oficializada esta información, todo indicaría -y uso aún el potencial- que el Tribunal de Disciplina le quitará esa amarilla a “Teo” Gutiérrez y podrá jugar contra “los Millonarios. Ojalá que esta medida no prospere.

Imaginan el revuelo que esto ha generado en todo el ambiente del fútbol? … ya hay directivos de otros clubes, muñidos de videos que demuestran errores arbitrales en su contra, para que se revea en los escritorios, lo que el juez sancionó en la grama … quien detendrá esta bola de nieve, luego de que las inteligencias del Tribunal echaron esta piedra a rodar?

Con que respaldo saldrán a impartir justicia estos -de por si- pésimos árbitros que hoy tenemos? Sospechados todos de ineptitud, soberbia, disparidad de criterios y -esto va de mío- en muchos casos, venalidad? (aunque después se claven los puñales y muchos comunicadores digan frases hipócritas como “yo creo en la honestidad de todos los árbitros”)

Yo particularmente creo en la honestidad de algunos … no en la de todos y podría dar nombres aunque no venga al caso decirlo acá.

Luis Pestarino apareció en el referato argentino en 1963 con un estilo singular al que muchos calificaron de “payasesco”. Alto y flaco, gesticulaba y hacía señas que resultaban graciosas :

”yo prefería dirigir así y ganarme a los futbolistas, sacarles una sonrisa y terminar aplaudido por locales y visitantes, en lugar de terminar los encuentros con 2 o 3 jugadores menos” solía decir.

Antes de dedicarse al arbitraje Don Luis estuvo a punto de convertirse en sacerdote. Sin embargo, cuando estaba cerca de recibir los hábitos, su madre quedó viuda y debió abandonar el seminario para trabajar y ayudar a “parar la olla” en su casa.

Otra de sus frases: “En la cancha yo era un padre que debía cuidar a veintidós hijos. Hablaba con los jugadores y hasta era capaz de cantar en el campo de juego, para descomprimir una situación y tranquilizar a aquel jugador que estaba alterado”

Una tarde de 1977 dirigiendo un partido horrible entre Huracán y Racing Club, una marca de heladeras (Zenith) que patrocinaba entonces las transmisiones deportivas y premiaba al mejor jugador de la cancha con uno de estos electrodomésticos, ante lo malo que había sido el partido, le dio el premio a él!

Solía decirle a sus “hijos” : “Que tarjeta queres? … la roja o la amarilla?” …“la amarilla Don Luis” era la respuesta del jugador en cuestión, domado en apenas segundos.

Dirigió once clásicos entre Boca y River … jamás tuvo el mínimo inconveniente, y había cada “nenes” de ambos lados …

En una oportunidad, se dio el gusto de decir en un clásico tucumano al rojo vivo entre Atlético y San Martín: “Hijo mío … para mí fue foul. Ahora si vos crees que no fue, cuando te recibas de árbitro, no la cobres” a un hincha exaltado que lo insultaba por la sanción de una falta.

Don Luis Pestarino se retiró del referato en 1979, gozando del afecto y la credibilidad de jugadores e hinchas de todos los colores. Los tiempos cambiaron. El futbol cambió y ya no hubo otro como Don Luis.

En sus tiempos no hacía falta recurrir a un video para cambiar un fallo.

Ni falta que hacía

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2 comentarios

  1. es fácil acostumbrarse a lo malo, a lo mediocre, y eso es lo que está pasando en el fútbol argentino, no sólo en cuanto al juego sino a lo que lo rodea: los jugadores, los dirigentes, los árbitros, los barrabravas....

    también es fácil acostumbrarse a lo bueno, y bien malacostumbrados que estamos tus lectores al siempre encontrarnos con notas interesantísimas, llenas de color, anécdotas y una sabia mirada sobre el fútbol y la sociedad.

    Abrazo de una bostera!!

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  2. "Alguna vez harán un monumento
    los de la barra brava a mi bostera"

    Pués me parece que yo tendré que hacertelo a ti para sufragar conceptos tan elogiosos. Muchas gracias!
    Es verdad lo que dices, pero lo último que podemos hacer es naturalizar los desaguisados, las incoherencias, por más que estas se reiteren en todos los ámbitos de un modo pertinaz.
    Todo puede mejorar y es nuestra obligación pugnar por ello.
    Un abrazo!

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Aldez aurretik, eskerrik asko. Gracias por anticipado.