+ 0

Las matemáticas no convencen a San Mamés

Sería fácil hacer leña, pero reconforta ver la reacción de San Mamés, censurando la aplicación fría de la calculadora a algo tan pasional como el fútbol. Caparrós comenzó a cavar su tumba en Iruña, a la finalización del partido, con esa frase que en Bizkaia quedará para representar su concepto del juego. Clasificación, amigo. Y eso fue lo que dio a la afición el domingo. Pero si esperaba una fiesta, una Catedral entregada al resultadismo, obtuvo una clara y contundente respuesta.

Dicen que el de Utrera está enfadado, molesto. No entiende que no se valore el mérito que, sin duda, tiene dejar este plantel en Europa. Y es lógico en un resultadista nato. Pero la diferencia estriba en que al aficionado que acude cada quince días a San Mamés, o el que semanalmente se presenta en el bar, se le atraganta ver jugar al Athletic. Aburre. Soberanamente. Y el fútbol es mucho más que el resultado. Por eso los partidos duran 90 minutos, en los que se pretende ver espectáculo, y no finalizan cuando el árbitro lanza la moneda.

Hay muchos conceptos de buen juego, a pesar de que la irrupción del Barça de Guardiola haya consagrado el estilo de su equipo como única forma de jugar bien. En San Mamés se tiene una idea clara de lo que gusta e incluso con Caparrós se ha podido ver por momentos, aunque escasos. Sin embargo, el final de esta liga, con un equipo físicamente agotado, en el que los resultados y la clasificación han estado más unidos al desatino de rivales y a la fortuna, han dejado en evidencia la necesidad de intentar a futuro cosas distintas.

Lo visto el domingo frente al Málaga difícilmente tiene un pase. Cierto que los de Pellegrini son un equipo bien trabajado, en forma y reforzado. Que jugó más y mejor, que incluso en inferioridad mantuvo el dominio del juego. Pero el Athletic fue conformista, no ya en el campo, sino en el planteamiento previo, cuando Caparrós afirmaba entre semana que lo importante no era el quinto puesto, sólo la clasificación europea. Y se demostró en el campo, en la actitud timorata de un equipo que no transmitió, que no arriesgó, que solo creo peligro a balón parado, y beneficiado de un arbitraje hogareño de un Muñiz al que por avería del temporizador de su aparato de rayos UVA por momentos se confundía con Baptista.

Ahora la preocupación invade al irresponsable García. Ese sujeto que por desgracia dirige los designios del Club y que lleva dos meses de precampaña, tomando decisiones que sólo a él benefician y que condicionan el futuro del Athletic. Pretendió una fiesta el domingo, anunciar elecciones en loor de multitud y sólo encontró pitos donde pretendía palmas.

Afirma su particular vocero que estudia dilatar la convocatoria electoral para anunciarla tras la renovación del contrato televisivo, que presumiblemente se verá incrementado en una cantidad importante, con objeto de afianzar su perfil gestor.

Pero la estrategia del actual presidente corre riesgos. El primero, el de presentarse con Caparrós de entrenador y con el pasaporte europeo bajo el brazo, ya le ha salido rana. El segundo, el de retrasar el proceso electoral para cercenar las opciones de Urrutia corre riesgo de dejar al Club al borde del colapso. Si el Racing ganara al Athletic, como el inefable Revilluca pretende, y quedase séptimo con la consiguiente obligación de disputar dos previas de Europa League, el Athletic se podría encontrar con el equipo en Lezama sin presidente y, más que probablemente, sin entrenador.

Ese es el perfil de García Macua. El de la propaganda, el del uso partidista del Club en su favor, ese al que no importa el futuro de la entidad si él no la rige. Pero no todo puede ser el cálculo. En lo deportivo ya lo ha dejado claro San Mamés, y en lo social quizá se lo deje también claro el socio. Devaluado Caparrós, todo apunta a una campaña en la que se vuelvan a confrontar proyectos deportivos. Para desgracia del Athletic.
Si te ha gustado o te ha parecido de interés esta entrada, cómpartela y ayuda a difundirla. Eskerrik asko.

Publicar un comentario

Este blog lo hacemos entre todos, por lo que no sólo se agradece tu opinión, sino que es necesaria para enriquecerlo. Los comentarios, una vez enviados, se publican automáticamente, no están moderados y aunque en cinco años no ha sido necesario, nos reservamos el derecho de eliminar y/o modificar los comentarios que contengan lenguaje inapropiado, spam o resulten ofensivos.

Aldez aurretik, eskerrik asko. Gracias por anticipado.