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El rectángulo de Las Bermudas

No sería una idea descabellada que Bielsa tirase de ayuda externa para poder resolver el acuciante problema que está haciendo a los rojiblancos no ganar partidos. A bote pronto surge el nombre de Jiménez del Oso, aunque también valdría otro Jiménez, alavés este, de nombre Iker y que presenta un espantoso programa en Cuatro, Cuarto Milenio.

Porque lo que les sucede a los jugadores del Athletic al llegar al área rival empieza a ser un fenómeno paranormal. No tiene sentido. El equipo triangula, maneja el balón con soltura y llega a línea de tres cuartos de campo rival con frecuencia. Pero ese dominio se diluye siempre al arrimarse a las líneas que delimitan el área grande. Es el rectángulo de Las Bermudas.

El Villarreal, que se presentaba como un equipo temido merced a los rotos que le ha ido haciendo a lo largo de las temporadas del último lustro, no sólo no estuvo en muchas fases a merced del Athletic, sino que fue privado por los leones de manejar el balón, algo por lo que siempre se han caracterizado.

El dibujo ideado para la ocasión por Bielsa, igual al presentado en Málaga, pero con la entrada obligada de Aurtenetxe por de Marcos, y la variante de Javi Martínez en la medular por Iturraspe, más el debut de Ekiza en el eje de la zaga, contribuyó a ver un Athletic bien plantado, que mantuvo la posesión del cuero y que lo recuperó con velocidad cuando estuvo en posesión del Submarino Amarillo. Brillaron Javi Martínez y Ekiza en sus puestos, de lo que seguro que tomaría buena nota el entrenador, que se ve que lo que analiza en rueda de prensa es más que mera palabrería. Autocrítica sincera.

El dominio, sin embargo, no se transformó en excesivas ocasiones claras de gol, si bien los visitantes, que no presionaron tan arriba como Rayo o Betis, tampoco gozaron prácticamente de ninguna.

El gol local, poco antes del descanso y tras una buena conexión, fue noticia. Porque apareció un más que ausente Gabilondo para transformarlo y porque Iraola puso un centro en condiciones desde banda, una rara avis. Y porque el equipo se adelantaba por primera vez esta Liga. También hacía justicia, porque era el Athletic el equipo que se afanaba en intentar ganar ante un Villarreal que buscaba la contienda en el centro del campo para salir a la contra, pero sin asumir riesgos.

La segunda parte se caracterizó por un fútbol más trabado, con un equipo castellonense que se abonó al mal llamado otro fútbol. Y ahí se encontró no solo con la comprensión del colegiado Iglesias Villanueva, sino con su inestimable colaboración. Siguiendo con los expedientes X, es inexplicable que un jugador como Ekiza, el mejor de los 22 que saltaron al campo, tuviese que abandonar el campo expulsado viendo, por ejemplo, como aguantaba sobre el terreno un matarife como Mussachio. Faltas, saques de banda, fueras de juego, posibles penaltis... las jugadas polémicas fueron innumerables y en todas en las que hubo duda favoreció al equipo amarillo. Pero con todo, lo peor fue su criterio en el aspecto disciplinario. Consintió al Villarreal trabar el juego con faltas técnicas y numerosas pérdidas de tiempo.

Precisamente en una pérdida de balón de Gurpegi, que pareció falta, llegó la jugada del empate, con empanada de la defensa local y una salida en la que Gorka pudo hacer, otra vez, algo más. Y ahí murió el partido, ante un Villarreal que hizo lo posible por conservar el resultado y un Athletic al que la entrada de Toquero sólo dio algo de punch hasta que el impresentable colegiado decidió mandar a Ekiza a la ducha.

Hay razones para la esperanza. El equipo juega cada vez mejor, con un buen equilibrio ataque defensa, pero es cierto que adolece de falta de profundidad. Llorente no aparece, no se haya en el esquema, y se le ve lento, sobre todo con el balón en los pies. Muniain, que asombró en Bratislava jugando por dentro, no acaba de despuntar, no se le ve fresco, bien por jugar demasiado alejado del área o por el alto número de partidos disputados a alto ritmo. Destacó Aurtenetxe, que no cuajó mal partido, a pesar de que no estuvo demasiado acertado en los metros finales. La mención de ayer, con todo, sólo puede ser para Ekiza. Es evidente que su partido convenció a Bielsa. Su titularidad es obligatoria.

El PSG espera el jueves y la Real a mediodía del domingo. Quizás fuese razonable rotar y reservar el potencial para Anoeta. Porque en Donostia se puede y se debe ganar.
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2 comentarios

  1. Me parece todo bastante acertado. Sólo una puntualización, contra el Rayo también se comenzó ganando con gol de Iturraspe. Es un detalle sin importancia pero el otro día comentaba con los amigos la posible diferencia que supone "amarrar" un partido que se ha puesto a favor cuando el equipo está pensado para jugar hacia arriba.

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  2. Ondo etorria, Urtzi.

    Cierto, nos adelantamos contra el Rayo con golazo de Iturraspe, se me cruzó el cable. Lo que pasa es que esos 6 minutos hasta el empate se me hicieron como 6 segundos...

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Aldez aurretik, eskerrik asko. Gracias por anticipado.