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Cruel fuga de puntos

Salió el Athletic enchufado, como se esperaba, a buscar de cara la victoria, en base a las características marca de la casa, esas que encarna Toquero, que comenzó el partido con el cuchillo entre los dientes hasta que tuvo que soltarlo, allá por la hora de juego, por extenuación.

Simbolizó, una vez más, el de Valdegobia el Athletic de la era Caparrós, ese que revoluciona los partidos hasta conseguir un ritmo infernal, que busca embotellar a los rivales y vencerles por aplastamiento. Resultó con el Sporting y a punto estuvo de conseguirlo con el Valencia, pero los ché no son terceros por casualidad. Supieron aguantar el envite, y la suerte, la falta de acierto en el remate por parte de los rojiblancos, y definir en los momentos clave les dieron tres puntos que no merecieron.

Ayudó, también, la evidencia del mayor hándicap que el entrenador del Athletic tiene como entrenador: su dificultad a la hora de hacer los cambios. A la vuelta del descanso el Athletic perdió definitivamente el control del balón y del centro del campo. Mientras se minimizaban las fuerzas de Gurpegi y Javi Martínez, que habían conseguido paliar la diferencia de calidad en la zona central, se evidenciaba que David López hacía, incomprensiblemente, de Susaeta; Koikili no conectaba con Muniain, y de Marcos, que hacía un partido brillante en ataque, tenía problemas para entenderse con San José a la hora de cerrar ciertos huecos.

Pudo parecer que dar entrada a Orbaiz tenía todo el sentido del mundo, incluso apostar por aquel mal llamado tribote, ahora desterrado, con Gurpegi orientado hacia la derecha en sustitución de un López que naufragaba, pudiera tener sentido. Hubiese dado consistencia al centro del campo y posesión de balón para buscar alguna buena contra. El cambio, que tanto demandaba la grada, tardó en llegar, se tuvo que hacer ya con empate en el marcador, y se produjo como casi siempre, puesto por puesto, sin alterar el esquema de juego.

Fue una pena, porque no mereció el Athletic perder, aunque la justicia del fútbol la da el acierto. El Valencia lo tuvo y el Athletic fue generoso. Cierto es, también, que hablar de justicia en fútbol se debe relacionar con los árbitros. Mentar a Muñiz o a Undiano es, sin embargo, sinónimo de injusticia, de desequilibrio, de desproporción en cuanto a criterio.

De poco vale protestar contra Muñiz. Perpetró otra de las suyas. Y ya son excesivas. Pero nada se puede esperar de las quejas. El colegiado asturiano está más que blindado. Es el protegido de otro astur, el famoso Díaz Vega, alias Manolín el del Banco o la perrona, factótum del Comité Técnico de Árbitros, y que tuvo durante años como auxiliar al que, dicen, es el progenitor del gominas, un tal Muñiz Farpón. Con estos antecedentes, poco importará que el todavía estudiante César dejara campar a sus anchas con impunidad al impresentable David Navarro, para acabar por amenazar con la expulsión a un Llorente -brillante su gol, por cierto- al que sacó de quicio.

El de Utrera no tendrá mucho motivo para abroncar hoy a los suyos cuando repasen el encuentro de ayer. El esfuerzo fue encomiable, la puesta en escena generosa. Falló la puntería. Y quizás la suerte, esa que sobró a los de Emery. Tres derrotas consecutivas, en las que en todas ellas se pudo lograr algo más, han dilapidado parte de la ventaja sobre los perseguidores por la clasificación europea que, a pesar de todo, sigue estando al alcance. Toca reaccionar y la próxima parada, en Zaragoza, parece factible para poder aumentar los puntos del casillero. No será fácil. Herrera amenaza con darlo todo y Undiano Mallenco, que suele demostrar que tiene también su particular cláusula anti-Athletic, que tan popular (confúndase, si se quiere, con alguna tendencia política) es entre el navarrismo más rancio, complicarán la cosa a los zurigorris.

Para no venir de vacío, será necesario que el ala izquierda funcione, pues la banda de los paticortos parecen tener la sociedad en liquidación, que el equipo recupere el tono físico tras vaciarse contra el Valencia y que se mejore en lo que se refiere a puntería frente a la puerta rival. Porque la actitud se les supone. La rabia demostrada por algunos ayer frente al micrófono se debe traducir en agresividad deportiva. Si no, de poco valdrá. Y recemos para que no llueva, que a Iraizoz se ve que no le agrada blocar balones. Ya lo decía Irureta. Era mejor cuando tenían costurones.

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Una derrota honrosa

No pudo ser. Aunque de antemano ya se descontaban los tres puntos de la visita al Nou Camp, fuese por la inercia de la euforia a la vuelta de Miribilla o por el orgullo de ver de nuevo al Getxo Rugby de nuevo en la máxima categoría, la cosa es que a eso de las uno se sentó a ver el partido del Athletic con la esperanza de ver al equipo conseguir algo positivo. No lo hizo en forma de resultado, pero hay derrotas de las que se extraen cosas positivas, y la de ayer fue una de ellas.

El equipo ha crecido, ha madurado, y ya no se parece a aquel grupo al que se sacaba de los partidos con facilidad en cuanto el guión se salía de lo previsto. En otra época, y no tan lejana, un gol del todo poderoso equipo de Guardiola en el minuto tres hubiese significado una goleada de escándalo. Precedentes existen más que suficientes. De aquel más que doloroso 7-0 sólo han pasado diez años, por ejemplo.

Para puntuar en los campos de Barça o Madrid se deben dar muchas circunstancias, entre ellas defender a la perfección –como en el partido de ida de Copa-, aprovechar al máximo las ocasiones y recibir arbitrajes valientes. Ninguna de estas tres premisas se dieron ayer y por ello es lógico salir derrotado. Llorente tuvo una opción clara de empatar en la primera, pero remató de forma que Pinto pudo alcanzar el balón y Koikili quedó demasiado expuesto a mostrar sus carencias, máxime cuando Gabilondo, que ayudó lo suyo, fue reemplazado por un Muniain que no supo ayudarle en la cobertura, como quedó de manifiesto en el segundo gol, cuando Alves dejó en evidencia a ambos.

Si a ello se una la faena de aliño de Ramírez Domínguez, se complica puntuar. Al árbitro andaluz poco ayudaron sus linieres, por ejemplo con el fuera de juego de Alves que dio origen al 1-0 y con otro, inexistente, señalado a Toquero, y él mismo se mostró permisivo con el Barça y riguroso con el Athletic. Sabemos ya, desgraciadamente, que Rostro Pálido de Fuentealbilla es intocable, pero alguna de las tarjetas mostradas al Athletic y la amarilla vista por Piqué -ese defensor al que dicen que en Sudáfrica inocularon un virus de origen colombiano-, resultaron desproporcionadas. Máxime si se compara con la condescendencia que este mismo trencilla tuvo en San Mamés con el Racing hace poco más de un mes. Y sí, también es cierto que pudo pitar penalti de Javi Martínez a Messi, pero eso –y sólo eso- ya se están cansando de decirlo en los medios que intentan interesadamente desactivar la campaña del Villarato. A su favor, señalar el claro penalti de Busquets, ese que trasformó Iraola y que contribuye a ir alejando la psicosis por los lanzamientos de penas máximas.

No me gustó la alineación de Caparrós. Cierto que salió bien en Copa, pero cada partido es un mundo y no parece tener sentido dar la titularidad a un jugador con el que no se cuenta y en una posición para la que no parece demasiado preparado -ni futbolista, ni equipo-, en un esquema que, quien sabe, quizá sea el que deba plantearse la próxima campaña para hacer sitio al jugador que de tierras joteras viene al precio de 4+4=11 millones de euros. Y no, los números no son un error, son las particulares matemáticas que JOL, hombre de letras y vocero de la Junta, ha explicado en un medio católico que recauda dinero de los anuncios de prostitución.

De nuevo destacó Ekiza en la defensa, acompañado esta vez por un Amorebieta acelerado, un Koi sobrepasado y un Iraola que tuvo que atender demasiado trabajo, hasta el punto de ver su quinta amarilla. Veremos qué sucede contra el Valencia, pero todo apunta a que el próximo lateral derecho lucirá el número 10. Cómo cambian los tiempos. Y no, mejor no repasar quiénes lo han llevado en la historia del Athletic y recordar que por caprichos de algún pequeño púgil de Iparralde también tuvo que lucirlo Larrazabal. Positivo fue, también, lo atento y resolutivo que estuvo bajo palos Iraizoz, que parece haber desterrado la irregularidad del principio de campaña.

De la misma forma que el planteamiento inicial no fue adecuado, con el Athletic sobrepasado durante toda la primera parte, la entrada de Toquero dio otro aire a los leones. Con idéntica y escasísima posesión, en la segunda parte la mayor verticalidad permitió meter el miedo en el cuerpo a los culés. El resto de cambios, sin embargo, no surtieron efecto. El intento de cerrar la banda derecha del Barça situando a Muniain resultó baldío, pues Gabilondo estaba realizando un buen trabajo de ayuda a Koi y, sin embargo, Susaeta naufragaba en la derecha, una vez más, desperdiciando otra de las enésimas oportunidades que sólo él ha tenido de la mano del de Utrera, al que caracteriza una excesiva previsibilidad a la hora de hacer los cambios. La presencia del de La Txantrea se antojaba necesaria –de hecho se echó de menos de inicio-, y no se entiende que deba siempre recurrirse a él para jugar en banda izquierda. La movilidad de Toquero, su facilidad para caer a banda, y la libertad de movimientos que gustan a Iker, hubiesen permitido ver juntos a estos dos y Gabilondo. De no haber funcionado, se podría haber dado entrada a David López por el de Añorga.

Amortizado parte del colchón que existía sobre los perseguidores por un puesto europeo, al equipo sólo le queda ganar el próximo domingo, ahora que comienzan los exámenes que certificarán si el actual quinto puesto es más mérito deportivo que consecuencia de un calendario benévolo. Será el próximo domingo a las 21 horas, así que vaya desde aquí mi solidaridad con los que tengan que verlo por televisión y padecer al insoportable Carlos Martínez, el del Plus.

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Buenos vinos. Malos tratos.


La primer jornada liguera en Argentina ha dejado poco material para el análisis y es lógico que así sea. Los jugadores aún acusan los efectos de la pretemporada, donde se busca conseguir la base física que servirá de sostén para el resto del año. Conforme vayan pasando las fechas, la torpeza de músculos cargados en exceso le dará paso a la precisión y a la soltura … aunque en muchos casos esto no ocurrirá jamás.

Sin embargo hay dos hechos salientes que no quería dejarles de comentar … mal que me pese.

Mendoza es una provincia argentina situada en la Región de Cuyo. Con una superficie de 148.827 kilómetros cuadrados, es la séptima provincia más extensa del país y podría asegurarles que es una de las más bellas. Sorprende la limpieza de sus calles y el frescor de las mismas y es inolvidable caminar por ellas, sintiendo el permanente rumor del agua de las acequias. Para dar un toque final de hermosura a este escenario, al elevar la vista el viajero se encontrará con la majestuosa Cordillera de los Andes, que en esa parte, el cordón que hermana a toda la América del Sur alcanza su mayor altura con los 6962 metros SNM del cerro Aconcagua.

Famosa por ser la provincia vitivinícola por excelencia, sus caldos se pueden encontrar en los mejores restaurantes europeos y su cepaje Malbec, es considerado el mejor del mundo.

Es también una provincia muy futbolera y es la cuna del Club Deportivo Godoy Cruz Antonio Tomba. Producto de la fusión entre el Sportivo Godoy Cruz y el Club de la bodega Antonio Tomba en el año 1933, es el equipo más convocante a nivel provincial y el más importante de todo el oeste argentino.

Su popularización se acentuó principalmente a partir del año 2005, al ganar el Torneo de Primera B Nacional y logrando posteriormente el ascenso a Primera División al año siguiente.

Estos datos ilustran brevemente al equipo que ha sido el que ha roto con la chatura de una primera fecha anodina y que ha desbaratado todos los pronósticos previos, derrotando a Boca Juniors a domicilio, a priori el máximo candidato al título según las encuestas realizadas por los periódicos. Ha sido un 4 a 1 histórico e inapelable ante una Bombonera llena.

Si, es verdad que Boca Juniors generó no menos de 15 situaciones claras de gol. Que el arquero mendocino fue figura. Que los postes ayudaron. Que Godoy Cruz llegó solo dos veces en el primer tiempo y se fue ganando por 2 a 0, y que el primer gol llega por un error garrafal del arquero García (todo un especialista en este tipo de “bloopers” y que me está haciendo envejecer a pasos agigantados)… pero señores: un 1-4 no da lugar para las excusas y las justificaciones.

Encima, para que su semana fuera inolvidable e indudablemente la más importante de su historia, el “Tomba” o el “bodeguero” como se los conoce popularmente, ha tenido entre semana su debut absoluto en la Copa Libertadores de América, derrotando por 2 a 1 a la siempre difícil Liga Universitaria de Quito, Ecuador, campeón de la edición 2008 y uno de los equipos más duros del continente.

Por eso, a la gente de Godoy Cruz Antonio Tomba –y nunca mejor usada esta expresión- Salud!

La nota amarga de la jornada –y de allí lo de “malos tratos”- ha sido la rotura de ligamentos del mejor jugador de la liga argentina: Giovanni “Gio” Moreno.

Recuerdan que hace unos meses les comentaba que el colombiano era uno de los pocos que devolvía el importe del billete con su manera de jugar al futbol? … pues Gio, se encaminaba a ser la figura descollante del torneo argentino y en este futbol intolerante y peleón, el colombiano no es la primera vez que ha sido tratado con excesiva dureza no exenta de mala intención.

El domingo, su equipo Racing Club enfrentaba de visitante a All Boys y resultó lastimoso ver cómo le han pegado y cómo lo han conversado todo el partido, augurándole que en “la próxima jugada te pego más fuerte”… y cumplían nomás!

Todo muy desagradable y patético, llevado a cabo por un jugador que últimamente viene siendo nota por este tipo de actitudes y por otros escándalos similares y al que ni vale la pena que nombre pues le estaría dando entidad.

Es cierto que la jugada que determinó la rotura del colombiano ha sido casual… pero esto no justifica la “cacería” previa a la que fue sometido durante 70 minutos.

El punto es que el talentoso enganche de Racing, estará –cuanto menos- 7 meses parado y se perderá todo el torneo, además de la Copa América con su selección, a jugarse en Julio en Buenos Aires.

Y los hinchas argentinos perderán –sean del cuadro que sean- al mejor jugador del torneo.

Si algún bodeguero mendocino se siente halagado y feliz por estos comentarios laudatorios sobre el “Tomba” que me contacte que siempre son muy bienvenidas las botellas que vienen de Cuyo … y si algún hincha de la “academia” vuelve a rabiar al recordar la baja de su jugador estrella … en el nombre del fútbol le pido perdón por la grosería de algunos trogloditas que confunden coraje, entrega, fuerza, firmeza … todo atributos que sumados a la estética y a la fantasía hacen del fútbol un deporte único, con gansterismo y patoterismo de la peor estofa.

Ojalá Gio te recuperes pronto.

Ojalá mi arquero García encuentre la manos.

Un abrazo para todos!

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Pues sí, sí hay quinto malo

Quizá porque fuese demasiado buena la oportunidad de poner diez puntos de por medio a los perseguidores por la clasificación para la Europa League, o por aquello de que este equipo nunca termina de aprovechar las ocasiones que se presentan, la cosa es que el Athletic de ayer poco tuvo que ver con el de las últimas jornadas. Alejado de la intensidad de juego que ha caracterizado su éxito, el Mallorca lo borró del partido durante los primeros cuarenta y cinco minutos, donde les desarbolaron por agresividad y por la velocidad con la que movieron en balón.

Con esos argumentos se bastaron para noquear a un Athletic que en el global del partido no sufrió en exceso, pero que tardó en encontrar su sitio en el campo y que cuando lo halló se dio cuenta de que Narváez, el utillero, se había olvidado empaquetar la puntería junto al resto del equipaje rumbo a Mallorca.

Las jugadas clave del partido, con todo, llegaron entre los minutos 9 y 10, cuando a San José le sacaron un remate bajo palos y en la contra, tras un despeje made in Iraizoz, un saque de banda sin aparente peligro se convertía en un pase en profundidad para Nsue que pilló despistado a Koikili, que se pasó de frenada después al intentar frenarle -¡por qué demonios le entraría!- y que, para más INRI, consiguió conectar con Webó, al que los centrales, parsimoniosos, dejaron hacer. Un desajuste colectivo grave que costó demasiado.

Desde ese momento el lateral de Otxandio cuajó, probablemente, el peor partido que se le recuerda y el Athletic sufrió para llegar al descanso con solo un gol de desventaja en el marcador, el mejor resultado que podía darse por juego.

En la segunda, la cosa varió. El Mallorca pretendió buscar la contra con pases entre líneas, máxime tras sustituir Caparrós, en una decisión valiente y acertada, a Koi por Gabilondo, que hizo a los rojiblancos adelantar líneas. Las jugadas de ataque bermellón fueron desactivadas, todas ellas, con maestría por un Ekiza que mostró una solvencia defensiva impropia de un jugador que sólo acumula seis partidos en primera. Sencillamente fue el mejor del Athletic. Y con diferencia.

A partir de ahí los argumentos fueron los correctos, dar la batuta a Orbaiz e intentar colocar balones hacia las bandas para que Muniain hiciese diabluras o David López centrase como sabe. Ninguno de los dos estuvo al nivel que el equipo necesitaba. Tampoco Javi Martínez, muy impreciso, tuvo acierto con el balón, por lo que el Mallorca, solvente en defensa, no pasó excesivos apuros para defender su área, ni en jugada, ni a balón parado en todos los córners que el Athletic forzó. A ello contribuyó un Llorente al que la falta de frescura impide destacar. Al margen de su registro goleador, indiscutible, lleva varias semanas que se le nota incómodo, además de ansioso, sobre el terreno.

Según pasaban los minutos, y a pesar del dominio, se alejaban las posibilidades de sacar nada positivo, por lo que Caparrós optó por dar entrada a Susaeta por David López, en una decisión que buscaba mayor profundidad y que, nuevamente, resultó un fracaso. El eibartarra no evoluciona y cada jornada que pasa queda más claro que su futuro como futbolista se ennegrece por su obsesión por hacer imposible lo aparentemente fácil.

Como último cartucho empleó el de Utrera a Urko Vera, en sustitución de un Toquero que no encontró su sitio, y a punto estuvo de marcar, pero se topó con un Aouate que echó mano de los reflejos para cerrarle la vía al gol.

Debería lamentar el equipo la ocasión perdida, puesto que dos derrotas consecutivas fuera de casa dejarán la nota media acumulada hasta la fecha en un aprobado. Ganar en el Nou Camp se antoja imposible, y la clasificación europea pasa por no dejarse puntos en casa, algo que se hubiese podido permitir el Athletic de haber rascado algo en las islas.

Mientras llega el próximo encuentro, seguiremos soportando los publirreportajes en favor de la continuidad de Macua, y Gurpegi observará cómo los términos justicia y deportiva son impronunciables en la misma frase. Aquellos que a él le condenaron sin remisión desde el minuto uno de su positivo, han conseguido ahora amnistiar a Contador, héroe patrio. Un alcaldable madrileño llamado a fracasar y algún radiopredicador estrábico que amenaza con venir próximamente a Bilbao han conseguido lo que querían.

Cada día queda más claro que si Gurpe hubiese sido futbolista de algún equipo madrileño o hubiese protagonizado alguna gesta vestido de rojigualda nunca hubiera sido sancionado.

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Bienvenido fútbol: lo estábamos esperando

Luego de un período interminable de abstinencia futbolera y de un descanso estival - no sé si merecido, pero largamente necesitado-, tengo el gusto enorme de volver a garabatear impresiones y los hechos más salientes de la Liga Argentina que ha comenzado este fin de semana, y como siempre … desde “la esquina de la Bombonera” que es como decir: “desde el patio de mi casa”.

Extrañaba ya el privilegio de contarle a los amigos de AHZ, de que va la cosa.

Atrás quedarán las promesas de no volver a los estadios. De preguntarse qué sentido tiene perderse toda una tarde aguantando calor, frio, lluvias … volviendo a la casa con un hilo de voz, los pies a la miseria … y en muchas ocasiones –demasiadas- mascullando rabia por ese arbitro malintencionado, o por esos jugadores que entregan su sudor en cuentagotas.

Tampoco servirán las maniobras de autoconvencimiento, en donde uno “trabaja” sobre su psiquis, sugiriéndose los beneficios de ir a pasear con la señora y los chicos a disfrutar de la familia, en lugar de estar sometido a los empujones y los destratos que les suelen propinar en los estadios nuestros de cada día a los sufrientes pagantes, que a pesar de estos tiempos de cifras multimillonarias y players de 20 años con el destino de sus bisnietos asegurados, siguen siendo el factótum de este circo … (a pesar de que el gran dinero provenga de otras “scatolas” … se imaginan un fútbol de estadios vacíos?)

Es que el hincha, luego de cada frustración, se repite hasta el cansancio frases como:

“A la cancha no voy más! …”

“Que éstos de la A.F.A. le vayan a sacar la “guita” a otros”

Y esta es una constante … termina cada campeonato, y si usted es hincha de cualquiera de los 19 cuadros que no cantaron el alirón, no hace más que destilar bronca y decepción … pero el paso de los días irá calmando los ánimos, los nuevos fichajes traerán la promesa de ver en campo un equipo solidario, aceitado, efectivo y ganador.

Que le va uno a hacer? …el amor es más fuerte y uno al fútbol lo lleva en la sangre.

Es un virus del cual no quiere curarse y en el que cada uno de nosotros ha sido inoculado desde muy niño … desde el punto más lejano que se empine nuestra memoria.

Son miles de recuerdos de la mano del padre o de un tío, cuando se jugaban todos los partidos de la fecha a un mismo horario y no había TV ni “merchandising”…

Son los “sanguches” que nuestra madre ponía en el bolso “por si teníamos hambre”…

Son las comidas apuradas y tempraneras de los domingos … “para ver también el preliminar”…

Es esa vieja camiseta de “piqué” que nos trajeron los reyes magos hace como mil años …

Es esa primer pelota de cuero que dormía junto a nosotros, al pie de la cama y a la que engrasábamos con grasa de vaca que le pedíamos al carnicero “para que el cuero no se seque” antes de que aparecieran las “Tango”, “Etrusco” y esta última e impresentable “Jabulani”.

Este fin de semana comienza una nueva liga en el fútbol argentino.

Espero que pueda decirles semanalmente que se están disputando encuentros emotivos, bien jugados, sin trampas. Que aparezcan muchos jóvenes talentos y que los grandes jugadores que a esta liga aún le quedan, estén a la altura de sus contratos y de los ilustres antecesores que han hecho del balompié argentino, un producto de exportación desde hace varias décadas.

Las calles de esta Santa María de los Buenos Aires volverán a llenarse de micros atiborrados de hinchas y banderas. Los bares de la ciudad multiplicarán los gritos. Las planas de los diarios volverán a las letras tamaño catástrofe… y el pueblo volverá a ser feliz por la emoción incomparable y única que solo el fútbol puede lograr.

Bienvenido futbol! … lo estábamos esperando.

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Ética y estética rojiblanca

Y no. Por esta vez no me voy a referir a las holgadísimas chaquetas del presidente García, a sus prominentes patillas o a su desatada cabellera. El problema es otro. El de siempre, el de creer que todo vale en la lucha hacia la presidencia. En la falta de legitimidad de muchas de las decisiones de estos cuatro años y en el calendario de acciones de las últimas semanas, esas que tienen por objeto preparar el aterrizaje en Ibaigane para otros cuatro años.

Hoy, de nuevo en el medio habitual, para menosprecio de periodistas y lectores de otros medios, nos desayunamos con la intención del presidente de sentarse a negociar con el representante –y hermano- de Llorente para blindar la continuidad del delantero en el Athletic. La información no encaja con lo que el titular quiere decir, pero ya sabemos que lo importante ahora no es informar con veracidad –en realidad nunca no ha sido- sino crear un caldo de cultivo favorable a la gestión de la actual junta. Se trata, en realidad, del anuncio de las intenciones de Fernando García. Y ojo, porque el asunto puede tener un coste para el Athletic, puede ser desestabilizador. Como jugador y representante digan que no les interesa ampliar el contrato, volveremos con los rumores sobre la salida del de Rincón de Soto.

Por otra parte, ya existe confirmación del fichaje de Ander Herrera, que marca goles con la Sub 21. Al margen de las cantidades, que parece rondarán entre 9 y 11 millones de euros en función de objetivos, sorprende que ahora el Club esté en condiciones de acometer una inversión de ese calibre, cuando hace escasos meses el contador de la Junta, Juan Antonio Zarate, pintaba una situación económica en mejoría pero no preparada como para desembolsar, de golpe, 4 millones al Zaragoza como ha hecho el Athletic ahora en enero.

En el caso de Herrera, además, ha sorprendido la mezcla de confusas y contradictorias informaciones sobre el presunto interés del Villarreal, alimentadas principalmente por el medio que apoya sin descaro al presidente, y la presencia de Gorka Arrinda como representante del Zaragoza en la operación. De la amistad de Arrinda y Macua nada nuevo que ya no se sepa y que ellos no hayan reconocido, pero estéticamente parece, de nuevo, otra decisión del Athletic dirigida hacia que alguien cercano gane dinero a costa del Club.

Otro de los asuntos que deberá afrontar el presidente es la continuidad de Caparrós. Al margen de su incumplida promesa de no tomar decisiones que comprometiesen la gestión de juntas venideras, las informaciones que llegan sobre el interés del Atlético de Madrid y, principalmente, del Sevilla harán que García deba arriesgar y adelantarse en la toma de decisión antes de saberse proclamado para regir el Athletic otros cuatro años. Desde Sevilla indican que se ofrecerá a Joaquín Jesús un contrato de larga duración, pero que en ningún caso llegará a las cifras de lo que cobra actualmente en Bilbao. ¿Es ético y estético que decida la renovación sin haber anunciado oficialmente que opta a la reelección? ¿sin saber si será el próximo presidente? ¿habrá plancha alternativa con otro candidato para el banquillo? ¿y que lo haga con alguien representado por Gorka Arrinda?

Por último, un asunto que pasa más desapercibido y que, sin embargo, tiene una enorme trascendencia. La modificación de estatutos parece aparcada, y las próximas elecciones se volverán a regir por los antiguos, esos que se querían modificar en gran medida para eliminar el tráfico de firmas que se da para obtener los avales a las candidaturas. Ahora parece no haber prisa. Y le queda a uno la sospecha de si no se habrá ralentizado por interés, por la tranquilidad que da saberse bien avalado por Fermín y averías, por la base de datos de contactos de éstos y sus presuntos arsenales de fotocopias de DNIs.

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La importancia del estado de ánimo

Es innegable que el Athletic se lo ha creído. La forma en que fueron a buscar la victoria el sábado fue sintomática. Un minuto tardaron en marcar, aunque el luminoso no reflejase la diferencia de goles hasta el quince, por el empeño de la saga Teixeira, pues parece que se han conjurado ambos hermanos en que no quede en la península ciudadano que no insulte a su bendita mamá, la conocida señora Vitienes. Seguramente no sea la buena mujer la culpable, pero tampoco el mundo del fútbol se merece ver campar a sus anchas a sus dos vástagos. Aunque pareciese difícil, el hermano mayor, que ha tenido que esperar a la retirada de Pérez Burrul para llegar a primera, es peor, si cabe, que el más joven Fernando.

El caso es que cuando un equipo está lanzado, con confianza y con ganas, pocas cosas le frenan. Goles anulados o penaltis no señalados no fueron óbice para que el Athletic siguiese lanzando crochets y uppercuts hasta que el Sporting cayó noqueado. El penalti innecesario que Gregory hizo a Llorente y que le costó la expulsión por segunda amarilla puso el partido cuesta abajo, permitiendo ver el mejor juego en San Mamés de la era Caparrós, exceptuando, claro, aquel Athletic-Sevilla copero.

Con un equipo asentado en la quinta plaza, con hueco abierto sobre los perseguidores, poco se duda ya de la calidad y capacidad futbolística de la plantilla. Si a ello se une una notable preparación y frescura física, termina por convencer de la potencialidad del equipo a los más escépticos. Nadie discutía a la salida del encuentro del sábado que el Athletic había jugado bien, con un estilo propio, distinto, pero del que gusta en San Mamés. Combinando con juego directo, pero recurriendo principalmente a la velocidad por bandas, los Iraola, David López y Muniain disfrutaron con el juego, se divirtieron, dirigidos por un Orbaiz que recordó que tuvo y que aún retiene una magnífica visión de juego.

Toquero, recuperado físicamente, pudo volver a marcar, tras un regalo de Muniain en forma de pase, algo que hizo que a Llorente se le manifestase un pequeño estado de ansiedad hasta que Susaeta le puso en los pies el tercero de la tarde en una jugada sencilla, de tiralíneas, de esas que demuestran lo difícil que es hacer fácil el fútbol, y para lo que el chaval de la Txantrea está más que sobrado.

Atrás volvió a sorprender el cuajo de Ekiza, que ha llegado para quedarse, dejando compuestos y sin novia a Ocio, Ustaritz y Amorebieta, como pasa con el lateral izquierdo, que por mucho que se siga acumulando jugadores, siempre acaba siendo propiedad de Koikili, el que vino por la puerta de atrás para acabar como imprescindible.

Tiene el equipo en su mano dar el salto de calidad que algunos les reclamamos, demostrar que lo del sábado no es casual, que existe capacidad para hacerlo de continuo, y que la mediocridad de la Liga obliga a luchar por Europa sí o sí. Con el actual estado de ánimo, ese concepto que Valdano asimiló al fútbol -aunque conociendo al argentino seguro que la frase será de otro-, parece sencillo.

Pero dado que en Bizkaia somos proclives a incendiar el Club en los momentos álgidos, esperemos que los debates sobre la continuidad del entrenador, de su rumoreada marcha hacia Sevilla o el debate electoral no descentren la marcha del equipo. De momento, el colectivo parece centrado en lo deportivo, por encima de los rumores sobre la marcha de Llorente que llegan de fuera. Esperemos que tampoco les descentren los rumores, dimes y diretes locales que empezarán en breve.