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Goleada injusta y condicionada

Tras un varapalo como el recibido, aunque solo sea a modo de goles, cuesta centrarse en hacer un análisis frío sobre el aspecto deportivo, en el que brilló el Athletic durante la primera parte. No habrá aficionado rojiblanco hoy que reconozca que sacó pecho en el descanso y que no soñase tras lo visto en los primeros cuarenta y cinco minutos con dar la campanada en el Bernabéu.

Llegaron los de Bielsa en medio de uno más de esos incendios que provocan los madridistas y su caverna mediática, intentando pescar en río revuelto y si no lo hicieron fue por su falta de puntería, por la endeblez en el remate de Llorente y de Marcos en dos ocasiones más que cantadas. Le faltó la guinda de la eficacia goleadora a un Athletic que fue mejor que el todopoderoso Madrid de Mourinho y Florentino. Contrapuso al fútbol de músculo y eficacia de los locales el toque, la velocidad y la presión que se han convertido en santo y seña de los rojiblancos desde que Bielsa comanda la nave. La primera parte fue una delicia, un homenaje al fútbol.

Pero no pudo ser, a pesar de dejar en la retina un jugadón como la que dio origen al gol, en donde volvió a quedar de manifiesto que a Javi Martínez le sobran fuerzas cuando juega de central, poniendo en bandeja el cero a uno a Llorente tras hacer el de Aiegi una pared de libro con Herrera. No pudo ser porque para ganar en el viejo Chamartín hay que hacer todo bien y tener fortuna. EL Athletic falló cara a puerta e hizo el Tancredo. No puede calificarse de otra manera lo que Iturraspe hizo en el primer minuto de la reanudación cuando en una jugada sin demasiadas opciones para Kaká le propinó un agarroncito minúsculo, de esos que en el centro del campo se resuelven incluso in tarjeta, por leve, pero que en el área resultó todo un tiro en el pie para los rojiblancos.

Ahí empezaron a morir las opciones para el Athletic. La suerte, la necesaria fortuna, había sido esquiva antes, en la primera parte, cuando Marcelo, más un tren de mercancías que un jugador, entró como una exhalación llevándose el balón y remachando a Gorka. Pero daba la sensación de que el Athletic tenía mucho que decir.

No parecía definitivo el dos a uno y los chicos de Marcelo siguieron a lo suyo. No todo estaba dicho, ni mucho menos. Pero en una contra, otra vez, en una genialidad de Ozil, que recortó a de Marcos, llegó el segundo penalti, más claro que el primero. La consiguiente expulsión sí acabó definitivamente con las opciones y con el partido. Porque el cuarto gol fue anecdótico.

Anecdótico y representativo. Porque si bien es cierto que no se puede poner excusas ante la derrota, el arbitraje perpetrado por Mateu fue calamitoso, por injusto y por sibilino. A pesar de que volveré a ser calificado como azote de los colegiados por algún lector de este humilde blog, la actuación del trencilla tuvo excesiva incidencia en el marcador y en el juego.

El valenciano ha decidido pasar a ser un personaje en esto del reparto de justicia deportiva, quiere ser distinto y se ha convertido en un mequetrefe, en un friki, en una caricatura de sí mismo. Su criterio es inexistente, voluble, de ida y vuelta. Por la misma acción es capaz de amonestar a Cristiano Ronaldo o no hacerlo por exactamente la misma jugada, una zancadilla por detrás sin opción de jugar el balón. Quizá tuvo algo que ver las risas en el túnel de vestuario.

Pero no fue eso lo peor. Lo más lamentable vino a partir del tres a uno, cuando Mateu sacó la hoz, el martillo y la recortada en defensa del capital. Con ventaja de dos goles dejó de señalar un penalti a Ibai con la consiguiente expulsión de Sergio Ramos , ese intelectual; no quiso ver una agresión sobre Toquero y dejó sin señalar al menos dos faltas sobre Muniain en la jugada que dio origen a la contra del tercer gol. 
Desconcertante. Como su criterio, en el que no se sabe qué es falta y qué no lo es.

No se cuestiona la victoria del Madrid, pero sí la forma de lograrla. Y es que esta Liga da muchísimo asco. Era evidente que no se podía consentir que el Madrid pinchase, un segundo tropiezo que cuestione el proyecto que a pachas han ideado Florentino y su bien pagado técnico. Pero no todo vale. El bipartidismo, el puente aéreo, la liga de dos cansa. La falta de respeto al Athletic, también.

Esperemos no ver a Mateu Lahoz en tiempo. Personaje cobarde, rendido al poderoso para caer simpático a la prensa catalana y madrileña. El Athletic cuenta como agravio cada partido en el que el inefable ser aparece vestido de negro, gris, rosa o amarillo. Amorebieta, Ustaritz y Ocio lo saben bien. Por no hablar de su ceguera con el Mirandés el pasado martes. Cobarde. Lo peor que se puede decir de un juez.
Menos mal que no hay tiempo para más. Sólo queda pensar en la Copa, donde hay que hacer bueno el dos a cero. Y esperar no lamentar otra actuación arbitral que nos privó de un tercer gol.
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4 comentarios

  1. Lo primero pedir perdón por colgar mi comentario en un sitio que no correspondía fruto de mi poca pericia en estos menesteres.
    El mejor fichaje del Real Madrid ( más Real que nunca por lo de los robos)nos hizo añicos.....Mejía Dávila consiguió que su compinche Antonio Miguel Mateu Lacoz ( no Lahoz y de posible ascendencia portuguesa) árbitro favorito de Mou se arrepintiera de sus decisiones anteriores y las corrigiera con gran generosidad.
    Me explico, este año en Anoeta se produce un gol de Grizman, la jugada viene precedida de una mano de Busquet un rechace del palo y la jugada acaba en gol,los jugadores de la Real reclaman expulsión de Busquet, como da gol lo zanja con amarilla, si pita penalti era roja.
    Ayer, no da gol pita penalti y expulsión.
    En el primer penalti,la misma jugada y en la misma posición con un agarrón mucho más claro en el area del Espanyol no lo considera penalti,claro que Infante del Mirandés no es Kaká, como tampoco Alain Arroyo es Ozil y el patadón que recibe tampoco es sancionado.
    La agresión de Lass así como las de Pepe,Coentrao ó Carvallo en el Bernabeu deben estar autorizadas por la Constitución, pues se permiten siempre y nunca las ven los trencillas aunque sí el mundo entero gracias a la TV.
    El penalti de Ramos, que significaba la segunda amarilla para el andaluz, como lo iba a pitar después de la trifulca que había tenido Sergio con Mou.... y la bronca que se había chupado del madridísmo en el descanso por una amarilla a un Cristiano desencajado posiblemente por los tres goles de Leo hacía un rato....y la siguiente entrada del divo portugués ¿No era tarjeta?.
    Y las dos faltas que le hacen a Iker antes del cuarto gol?. No las ve o no las considera,total no le habían roto ningún hueso.
    El agarrón a Llorente en el primer corner era mucho más penalti que el de Iturraspe, aunque la verdad la falta de este es de alevin pues no llega ni a enganchón.
    Claro que con este señor visto lo visto tendrán razón loa alicantinos con esa leyenda del señor de Murcia y la valenciana.
    Cuantos penaltis nos pitarán en San Mames con este modelo de arbitraje...Espero que diez o veinte por partido, si Josu ficha a Muñiz ó a Undiano para el puesto de Mejía,porque a Iturralde que cumple con las condiciones de fichajes del Athletic no le pueden ver ni sus colegas.

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  2. Me siento avergonzado de haber defendido a este caradura, cobarde como él solo. Qué impotencia sentí ya con las 3 faltas seguidas de Chimpancé Ramos a Iker que no pitó el hijo de la gran puta y que luego acabó con el 4-1.

    Gontzal, tenías razón.

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  3. Hola Gontzal.
    Poco para agregar pues ya lo han dicho todo, tu y los amigos que comentan.
    El arbitraje me dió asco. Esta liga de dos da asco.
    Y algunos colegiados, si no fuera porque son tan dañinos, provocan risa ver el temor que tienen.
    Un abrazo.

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  4. A mi el arbitraje me molesto no tanto por la incidencia en el resultado, que la tuvo aunque no sé si tanto en la derrota del Athletic, como por la desproporción e injusticia que denotó.

    Estoy harto de que los árbitros tengan raseros distintos. El error es comprensible y disculpable, la actitud servil y cobarde no tiene nombre.

    Es como dices Héctor, da asco, así sin más matices.

    Cuenta Fernando 45 una serie de agravios, representativos, pero hay más, muchos más. Mateu cuenta con demasiados errores en contra del Athletic en su haber. Lo peor de todo es que se ha creído su personaje y recuerda a esos pobres chalados que se creen un enviado de Dios a la tierra. Pero dormirá tranquilo, a Mourinho es el árbitro que más le gusta. El domingo intuimos por qué.

    Anónimo te conozco, sé que eres bastante más generoso y objetivo que yo, pero en este caso ya se ha visto que el valenciano es otro más de tantos.

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Aldez aurretik, eskerrik asko. Gracias por anticipado.