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Pésimo partido que lo fía todo a San Mamés

Una cosa son los sorteos benévolos y otra los paseos militares. Si alguien pensó que la Copa iba a ser cosa sencilla, sin desgaste, sin coste para el equipo, ayer tuvo respuesta en el Carlos Belmonte, un estadio que, a pesar de la inyección económica en el Club manchego de algún jugador internacional, presentaba un paupérrimo aspecto en su terreno de juego.

Ante la probable mayor concentración de partidos de competición que se recuerda en tiempo, Bielsa respondió a las dudas sobre las rotaciones con su alineación tipo, quizá buscando dar primero, encarrilar la eliminatoria lo antes posible para que a medida que pasen los partidos las exigencias no aumenten en exceso.

Pero sucedió lo contrario. El Athletic desperdició la posibilidad de llegar el próximo jueves a San Mamés con un marcador más cómodo. Todo porque en noventa minutos de tedio futbolístico fue incapaz de poner de manifiesto su superioridad, de convertir en peligro la posesión, en el partido de la era Bielsa que menos ocasiones de gol generó.

Empezó pronto a presionar el Albacete, buscando durante los cinco primeros minutos sorprender a los rojiblancos, y poco a poco el partido evolucionó hacia donde la lógica suponía, hacia el control del encuentro por parte del equipo de Primera. Pero esa mayor posesión no se transformó en nada positivo merced a la ausencia de velocidad, a los constantes fallos en la elaboración y en la entrega. Los rojiblancos se marcaron un encuentro con menos ritmo que un disco de Los Pecos, y así es difícil doblegar a nadie en el universo balompédico, sea de la categoría de bronce o sea de regional.

Evidenciando cada vez más que la falta de Llorente es un problema de orden mayor, con un Toquero que fracasa como referente atacante y al que solo se le ve cómodo en las caídas hacia banda, la espesura a partir de la línea del centro del campo fue tal que no obligó al portero local a protagonizar ninguna intervención. La ocasión del encuentro fue, sin duda, la que protagonizó Iraola, con un tiro que se fue al palo por la parte externa, tras brillante pase de Iturraspe, en la mejor jugada del partido. Ahí estuvo una de las claves, pero es una constante que este equipo desperdicie ocasiones, y el problema se convierte en drama cuando sólo se es capaz de generar una ocasión clara.

No gustó a Bielsa la disposición de su equipo en la primera parte, por lo que retocó el once inicial con dos sustituciones, las de de Marcos y Susaeta, y dio entrada a San José e Ibai, quien poco a poco comienza a ganar presencia. El dibujo también varió, pasando a los tres centrales y buscando la profundidad de los carrileros. Las intenciones, sin embargo, no solo se quedaron en eso, en mera buena voluntad, sino que el equipo se espesó más aún. Iturraspe, que no hizo mal partido, vio como Ander Herrera desaparecía y que Muniain no acababa de encontrar un hilo de juego, lo que ya no puede achacarse a la falta de frescura. Conduce en exceso Iker y no acierta a la hora de soltar el balón, ni en tiempo ni en forma.

El marcador deja demasiado abierto el encuentro de vuelta, más de lo deseable, pero parece evidente que el futuro en la Copa sigue siendo asequible si de lo que se trata es de ganar en San Mamés a un rival de segunda B por la mínima. Sólo preocupa, y no es baladí el asunto, el problema con la referencia en ataque. Si la lesión de Llorente no evoluciona de forma inmediata, es más que necesario buscar alguna formula alternativa a la actual.

Poco tiempo queda para probaturas y no existe, además, mucho donde elegir pues tampoco en el filial parece que despunte nadie. Tiempo y partido de sobra hay para comprobar si el entrenador idea alguna variante con los mimbres que ya tiene. A priori, parece claro que Muniain presenta más peligro centrado y cerca del área, que Toquero aporta más con libertad para caer hacia los costados o que la estrategia, otro gran déficit, sólo aparece con David López e Iñigo Pérez sobre el campo.

Por destacar lo poco positivo, al menos en tierras albaceteñas la defensa estuvo a la altura, con un Amorebieta sobresaliente, que no solo ha recuperado sus virtudes, sino que presenta una calma y un poso hasta ahora desconocidos.

Pero esto no para. Aparcada la copa hasta el próximo jueves, toca ahora capitulo liguero en el Alfonso Pérez de Getafe, campo incómodo donde los haya, y en el que se comprobará la viabilidad de aguantar vivos en tres competiciones. Porque en Liga urge seguir puntuando y de tres en tres.
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2 comentarios

  1. Menos mal que en defensa consiguieron adelantarse (casi) siempre a los del Alba antes del último disparo, así que tampoco Gorka pasó por grandes apuros.
    Lo de Muniain y el resto del ataque sí que es preocupante, aunque Marcelo diga que no hacen falta refuerzos; no sé si en el BA hay algo pero habría que pensar en el plan C.

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  2. Algo hay que hacer Iñaki, porque si con Llorente ya cuesta hacer goles, sin él es casi imposible. Y o tiene culpa Toquero.

    Bielsa ha conseguido hacer una plantilla versátil, menos en la delantera. Ahí sí, así es difícil. Muy difícil. Pero habrá que idear algo. Y puede que pase por centrar algo más a Muniain y dar las bandas a Susaeta (o Ibai) y de Marcos.

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