+ 2

Soñando con la final tras un partido infame

El Athletic menos fiel a sí mismo de la era Bielsa consiguió avanzar en una Copa que empieza a oler a final con presencia rojiblanca. Porque al margen de la consideración y respeto que merece un Mirandés que ha eliminado a dos primeras más que el propio Athletic para situarse en semifinales, que tire la primera piedra quien no hubiese firmado este enfrentamiento cuando se produjo el sorteo del cuadro de cruces coperos.
Cierto es que la suerte le ha sonreído al Athletic en este torneo, por lo que ahora toca rematar.

El partido de Mallorca no pasará a la historia, ni del fútbol ni de la estadística. El estadio de los mil nombres (sinceramente, desconozco como se denomina en estos momentos) recibió la eliminatoria con una grada ocupada por dos primos de Serra Ferrer, un amigo de Caparrós y la colonia argentina del megáfono, esa que tiene un nivel de educación inversamente proporcional a los decibelios con la que escupen sus berridos.

En la isla la Copa no importaba y se notó desde el inicio. En la grada y en el campo, porque Caparrós reservó al Chori Castro, cedió la iniciativa y el terreno al Athletic y planteó un partido en busca de un golpe de fortuna, una jugada aislada, basado en esperar, salir a la contra y buscar el fallo rival.

Si la primera parte fue mala, la segunda fue espantosa. No estará satisfecho Bielsa. El Athletic fue incapaz de serenar el juego, de tocar con criterio, de encontrar las asociaciones y automatismos que, poco a poco, han pasado a ser el ADN del juego rojiblanco. Iturraspe no se serenó en todo el encuentro y Herrera no dio con el interruptor. Por si fuera poco, Munian acabó lesionado y reemplazado por un Toquero más inédito que nunca. Precisamente fue Iker quien tuvo la oportunidad de adelantar al Athletic y sentenciar, pero sigue en su línea de fallos cara a puerta.

La reanudación trajo un partido más trabado aún, en la que el Mallorca siguió en su línea de n jugar, de trabar el ritmo, aunque las tarjetas se las llevara, curiosamente, el equipo rojiblanco. El único interés radicaba en saber si el juego directo de los bermellones acabaría dando fruto, permitiéndoles recortar distancias. La incertidumbre, sin embargo, acabó cuando una cesión de Ramis acabó con un gol en propia puerta tras colársele a Calatayud después de un extraño bote.

Tuvo su guasa la jugada. Hay quien dice que fue una concesión a Eñaut Zubikarai tras sus rezos pidiendo vendetta a la virgen ondarrutarra de La Antigua, y quienes vieron en ello un peaje a un Caparrós que, seguro, algo tuvo que ver con que al césped del estadio balear sólo le faltasen los charlies para parecer el escenario de una película de la guerra de Vietnam.

Ahí murió el partido y la eliminatoria. Los militantes del clasificación amigo mostrarán su satisfacción, y los partidarios del buen juego esperarán que se trate de la excepción que confirma la regla. Hubo suerte, cierto, pero tras el asumible tropiezo del Bernabéu era importante volver a la senda de los resultados positivos.

Ya nadie duda de que este proyecto es una realidad y tiene un prometedor futuro. Si a eso uniese una final de Copa se estaría por encima de las expectativas del más exigente. Pero habrá que luchar sangre, sudor y lágrimas ante la troupé de un Carlos Pouso que, seguro, vivirá el enfrentamiento contra los rojiblancos como el mejor premio que la machada que ha protagonizado merecía. Para Vallecas, ahora, toca recuperarse y realizar alguna rotación. Porque el calendario sigue, afortunadamente, colapsado. Bendita locura, afortunado cambio.
Si te ha gustado o te ha parecido de interés esta entrada, cómpartela y ayuda a difundirla. Eskerrik asko.

2 comentarios

  1. Deplorable lo del amigo Caparrós ayer, ¿Cómo cojones se puede plantear un partido así cuando vas 2-0 abajo? Menos mal que fue víctima de sus propias guarradas, con el gol de chiste, producto del patatal que él mismo ordenó que fuera el terreno de juego. No olvidemos como estaba San Mamés el año pasado en el partido de vuelta contra el Barcelona. Tampoco olvidar las patadas del Mallorca en la que no me creo que el entrenador no tenga nada que ver. Lo digo para aquellos que tengan las ganas de aplaudir a Caparrós cuando vuelva en abril a San Mamés.

    Menos mal que 12mil irresponsables sacamos a estos dos personajillos del Athletic Club.

    Manu

    ResponderEliminar
  2. A mi me pareció una sobreactuación la bronca esa que le echa al Arapahoe ese que tenía de central cuando lo expulsan al final del partido. Y todavía algunos siguen insistiendo en darle casi la presidencia de honor del Athletic Club a Jokin. Han crecido más estos jugadores en 6 meses que en los últimos 2 años.

    ResponderEliminar

Este blog lo hacemos entre todos, por lo que no sólo se agradece tu opinión, sino que es necesaria para enriquecerlo. Los comentarios, una vez enviados, se publican automáticamente, no están moderados y aunque en cinco años no ha sido necesario, nos reservamos el derecho de eliminar y/o modificar los comentarios que contengan lenguaje inapropiado, spam o resulten ofensivos.

Aldez aurretik, eskerrik asko. Gracias por anticipado.