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Se impuso la lógica y estaremos en... ¿Madrid?

A pesar de los vídeos del jabalí que asustaba al león, de las bravatas de Pouso tras creerse el personaje que creó tras tanta entrevista y una desmedida presencia mediática, lo cierto es que el Athletic no concedió opciones al Mirandés, de forma que para el minuto veinte de partido ya había machacado al equipo burgalés.

San Mamés, a pesar de la frialdad con que se había hablado sobre la semifinal previamente, acabó viviendo una de las tradicionales noches coperas con un ambiente por todo lo alto, algo a lo que siempre contribuye que el partido se celebre tan tarde. Desconozco por qué, pero tengo la sospecha de que existe una relación entre el horario en que la gente accede al campo, el tiempo que permanece en los bares y los decibelios que la afición emite posteriormente en La Catedral, aunque no seré yo quien elabore un teorema sobre algo que no fue capaz ni el propio Licenciado Poza.

Hablar de lo deportivo, tras un partido contra un equipo de la categoría de Bronce, seguramente, sea excesivo pero lo cierto es que el Athletic no falló, lo bordó por momentos, se limitó a gestionar la ventaja con relajo otra media hora y acabó rematando con goleada para favorecer un final de partido de esos que ponen los pelos de punta. La señal más clara es que pese a ser las doce de la noche ni el apuntador se movió de la localidad para agradecer al equipo la seriedad con que se ha tomado la competición que ha dado como fruto el premio que la afición más agradece.

El ambiente del final seguro que sorprendió a Bielsa, a pesar de que la expresividad en comparecencias públicas no sea su fuerte, y encandiló a unos jugadores muy jóvenes que lo celebraron tranquilamente en el campo, sin aficionados que se lo evitase como en otras ocasiones. Significativo fue cómo la plantilla buscó a Llorente y pretendió mantearlo tras un doblete que dispara su cotización. El gesto fue bonito y, esperemos, trascendente.

Para la anécdota quedó la actuación de Undiano Mallenco al que no se dio opción de hacer de las suyas y se maquilla algo la estadística con el trencilla navarro. Ya son seis las victorias de veintiocho encuentros, una estadística aterradora.

Del partido se pueden destacar muchas cosas, la constatación de la mejoría de Susaeta, el partido aseado de Iturraspe, el ver a Javi Martínez disputar unos minutos en el centro del campo… lo que se quiera, pero no es importante.

El Mirandés cayó con honor, luchando hasta el final, goleado pero digno. También en eso colaboró el Athletic, demostrando el respeto debido y jugando con los titulares, que al fin y al cabo siempre es un salvoconducto caer contra un primera que alinea a todos sus figuras. Los aplausos de San Mamés seguro que también los agradecerán durante mucho tiempo.

Ahora toca centrarse en Liga y en Europa toda vez que uno de los grandes objetivos está alcanzado de facto, disputar la final, y la entrada en competición continental prácticamente asegurada. Conociendo al entrenador, seguro que la voluntad de continuar estará muy ligada al empeño que el plantel ponga por seguir compitiendo y creciendo.

Todo con un estilo que engrandece al fútbol, en general, y al Athletic en particular puesto que la filosofía del rosarino entronca a la perfección con un Club que vive este deporte desde un romanticismo que lo hace bien distinto. El éxodo vizcaino que se prepara para Madrid lo demostrará, una vez más, bien a las claras.

Y dado que en lo deportivo se están haciendo las cosas de forma bien distinta, ejemplar, dignas de admiración, llega la prueba de fuego para una directiva a la que solo cabe pedirle que esté a la altura de la transparencia y el buen estilo que se le supone. Es evidente que la demanda de entradas es muy superior a la oferta. Pero tratar de engañar, montar sorteos sin términos y condiciones previamente explicadas, tómbolas propias del Telecupón, directivos que derramen lágrimas porque sus amigos no puedan acudir a la final etcétera deberán quedar en el olvido. Seguro que así será.
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2 comentarios

  1. Poco que añadir, Gontzal. Para mi tranquilidad, se respiró ambiente copero en San Mamés, un poco relajado por momentos, para respiro y agradecimiento de los corazones de la hinchada. Que queda muchísima temporada todavía, incluida en breve, con esta aclimatación no planeada, visita a Rusia.

    Parece que el Bernabeú estará en obras, y no es un chiste. De ser así, voto por el Nou Camp, sea contra quien sea y aunque el viaje sea más largo que a Madrid.

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  2. Me estoy poniendo nerviosísimo Iñaki. Al paso que va la burra voy a tener reservas en todas las capitales de provincia.

    La verdad es que disfruté como el enano que soy, sobre todo en el final de partido. Ver San Mamés abarrotado, sin nadie moverse de su localidad, emociona. La pena es que no se produzca más a menudo.

    Y qué importante es esto para un Club como el Athletic, para enganchar a todos esos chavales a los que los medios les bombardean con los Messi y Cristiano.

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