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Susaeta, guipuzcoano, sentencia a la Real

Y ya está la polémica servida, como siempre que la Real no obtiene un resultado favorable, y la atención centrada en la labor arbitral. Son las consecuencias de plantear enfrentamientos deportivos en términos bélicos, de batalla, de todo o nada, de intentar demostrar una supuesta igualdad entre dos instituciones de niveles distintos, por mucho que se empeñen en tierras vecinas. En Gipuzkoa necesitaban ganar para justificar la temporada, un nuevo proyecto venido a menos, un triunfo que les hubiese puesto a un punto de su bestia negra, su obsesión. De vengar el orgullo herido por un técnico que osó decirles no y dar el sí quiero en una Catedral a cien kilómetros.

Lo cierto es que no lo hizo mal la Real Sociedad, sobre todo en la segunda mitad, pero rascarle puntos a este Athletic no es tarea sencilla. Y eso que los rojiblancos no disputaron, ni mucho menos, un buen encuentro. Con la alineación habitual retocada por la ausencia de Iturraspe, San José actuó de central y Javi Martínez ocupó, por fin, una demarcación demandada por muchos. Aunque no es justo juzgar su rendimiento en esa posición por tan solo un partido, lo cierto es que el de Aiegi no estuvo a la altura, se le vio incómodo, al punto de que pudo comprenderse por qué Bielsa ha optado por Ander Iturraspe para gestionar la salida del balón desde la retaguardia del centro del campo. Justo es reconocer que, por momentos, se llegó a echar de menos al de Abadiño, habitual punto de foco de las más feroces críticas, entre ellas la mía.

El encuentro tuvo mucho ritmo, aunque no brillantez. Al Athletic le costó gestionar bien la circulación del balón así como finalizar en positivo las llegadas a área rival. La Real planteó un buen partido, agresivo, que consiguió neutralizar las bondades del sistema de Bielsa, si bien no pudo evitar ciertas concesiones que en los primeros cuarenta y cinco minutos permitieron al Athletic adelantarse e, incluso, haber podido redondear el marcador. Que Bravo fuese clave dice bastante.

La reanudación pilló al Athletic despistado, quizás pensando en Manchester, como el entorno. Y pudo costar caro puesto que la Real, muy puesta, llegó a marcar un gol que ni el árbitro ni sus asistentes vieron. Pero qué se puede esperar de Mateu Lahoz, ese desconcertante sujeto carente de criterio, bufón del arbitraje, al que solo falta salir vestido de arlequín. Mucho protestan desde Donostia, de forma interesada, quejándose lastimosamente de esa jugada o de una posible segunda amarilla para Amorebieta. Nada dicen de que la primera amonestación al de Iurreta está precedida de una mano de Prieto o que en la primera mitad Zurutuza pudo irse a la caseta por una entrada sobre Herrera que en muchas otras ocasiones este mismo colegiado ha señalado con cartulina roja. Pero es igual, en Gipuzkoa hace años que se sumaron a la calumnia del Villarato.

Cuando peor estaban las cosas, Susaeta desactivó a la Real de libre directo transformado por la escuadra de Bravo. El gol dejó sin ánimo a los txuriurdin y facilitó el final del encuentro. Desconocido estuvo Markel, que transformó el primero finalizando una brillantísima jugada colectiva de toque y precisión, y al que el larguero repelió el que hubiese supuesto el segundo. Dicen que Bielsa cree más en Susaeta que el propio futbolista, al que tardes como la de ayer debiera servir para dar ese paso al frente que necesita para convertirse en un futbolista de referencia y no una medianía.

El Athletic descansa una semana en zona Champions mientras debe afrontar el partido de Manchester el jueves, que forzará un éxodo en Bizkaia que deja a Moisés a la altura de un becario. Certificados en Liga los deberes, deberá afrontar un encuentro complejo, al que llega con la incógnita del rendimiento de Herrera y tras un pésimo encuentro de Llorente frente a la Real. La solvencia defensiva y el pulso del centro del campo parecen claves, así como recuperar la efectividad goleadora.

Tiempo habrá para centrarse en la Europa League. De momento, tres días por delante para disfrutar de lo conseguido en Liga, cierto que en un encuentro trabado, pero que supieron sacar adelante. Refleja a las claras el paso adelante dado por el grupo con respecto a la primera vuelta. Es bueno sacar el carácter y poder ganar cuando los partidos se ponen feos.
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5 comentarios

  1. Villarato!!! Me he estado leyendo las crónicas de los periódicos gipuzkoanos y no tienen desperdicio. Cuanto sentimiento de inferioridad!!!

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  2. ¿Qué opinión te merece el segundo tiempo? En cuanto al aspecto físico. Creo que el Athletic sufrió un decaimiento en ese apartado, algo preocupante ante la cita de Manchester United.

    Un saludo

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  3. Ten cuidado con lo que lees, Jorge. Es adictivo. La verdad es que las crónicas de Oier Fano son de auténtico hooligan. Y sus tuits, de descerebrado, de odiador compulsivo.

    Con respecto a la pregunta del anónimo... pues sí, bajamos el rendimiento, pero tengo la sensación de que no todo fue físico, que no quiere decir que sea mejor. Es decir, la Real volvió mucho más puesta al campo, más agresiva, nos pilló despistados. Después sí, se evidenció la incomodidad de Javi, algo que relaciono más con lo táctico que con lo físico, y el bajón de Herrera, una constante ya, que tuvo que ser sustituido y que notó los noventa minutos con la olímpica.

    Preocupa lo físico, cierto, pero me preocupa especialmente que sigamos teniendo problemas para dar pases a cuatro metros con solvencia. Eso me preocupa más, porque se sigue reiterando y parece¡, a priori, más sencillo de solucionar que lo físico.

    De Manchester me conformo con ven ir con la eliminatoria viva. También me preocupan los despistes defensivos.

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  4. Kaixo Gontzal

    Como se le añoró a Iturraspe. A mí me preocupa esa facilidad para que te birlen el control del partido. Porque la Real es mediocre en ataque, porque si no, con ese dominio en el segundo tiempo, no es normal que en los ultimos 15 metros solo dispararan a puerta con peligro tres veces. En Manchester si el partido enloquece, nos meten 6. El Athletic empezó a cerrar la victoria en cuanto metió algo de pausa. No puedes jugar a la carrera todo el partido, pues en cuanto pierdes el balón, Giggs, Rooney y compañía van a salir como balas y estos si que no perdonan.
    Si hay que marear un poco la pelota para que vaya pasando el tiempo, pues se hace. Recuerdo que en el partido de Donostia el Athletic lo hizo genial cuando sacó a Iturraspe tras el 1-2 y la real ni se acercó a porteria. Simplemente es bajar un poco las revoluciones, tratar de asegurar las posesiones y tratar en lo posible de hacer pases mas fáciles, y no aquellos que de salir te aseguren la inmortalidad.

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  5. Estoy de acuerdo Aitor, como casi siempre, enlazando con mi anterior comentario, tampoco entiendo por qué el Athletic se empeña en complicar los pases cuando va en ventaja en el marcador. Es algo que, principalmente, hace Muniain, pero en lo que también incurren Susaeta, de Marcos, Herrera...

    Cuando vas en ventaja y tienes balón, coño, no te pegues un tiro en el pie. Ayer ese fue la sensación, que ante la presión de la Real no tuvimos ni la precisión ni la paciencia necesaria. Y, efectivamente, el Manchester no es la Real, esos sí tendrán un acierto cada a puerta considerable.

    A priori, claro, que hay que jugar todos los partidos...

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