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Emoción y esperanza

Si el partido del sábado resultó un trámite tras quedar el tren liguero en vía la muerta en Zaragoza, donde los menos habituales cuajaron actuaciones dispares, las horas hasta el miércoles empiezan a hacerse eternas. No hay conversación en calle, oficina, medio de transporte o taberna que no se centre en el asunto de las entradas, de los viajes, de las probabilidades de volver con la copa o de cómo quedar para verse en Bucarest.

El Athletic ha despertado a Bizkaia como hacía años que no lo hacía, recuperando el orgullo por el equipo a niveles inéditos desde los ochenta. Las tiendas oficiales arrasadas, las gentes, los balcones, las ventanas repletas de distintivos zurigorris y, lo más importante, con los más pequeños orgullosos de portar la rojiblanca y de ser del Athletic.

Costará un tiempo juzgar con justicia lo que ha logrado el equipo, el tiempo necesario para coger algo de perspectiva para poderlo valorar. Si bien en liga el final de competición ha descafeinado algo la impresión, con una posición en la tabla que, como bien dijo Bielsa, no representa los méritos contraídos por el equipo por juego y sensaciones, se tardarán años en vivir días como los presentes, por ilusión y por logros deportivos.

Quienes asistimos a San Mamés el sábado seguramente lo hicimos, de manera más o menos consciente, como una despedida, como un homenaje, para emular esas escenas donde en una estación de tren, pañuelo en mano, se despide a quienes parten hacia una batalla. Deportiva, pero batalla. Y difícil. El miércoles el Athletic tendrá oportunidad de demostrar cuánto ha crecido de la mano de Bielsa, que es mucho, pero el encuentro servirá para calibrar hasta dónde. Si el día de la semifinal contra el Sporting de Portugal sorprendió el grupo por la seriedad del encuentro, por cómo manejó los tempos en un envite que, de por sí, entrañaba más dificultades que la propia final, por aquello de tener que ganar pero no valer cualquier resultado, pasado mañana llegará el día para que los capitaneados por Iraola presenten su tesis doctoral.

Pase lo que pase este Athletic ha hecho ya historia, pero una final deja un poso demasiado amargo cuando no se vence. El descaro, la valentía, el punto de inconsciencia de los de Bielsa debería obtener premio. Como homenaje al fútbol de ataque, al espectáculo que dignifica el deporte, a una tradición, a un romanticismo que mantiene viva la esencia en una época en la que los equipos multimillonarios que obtienen títulos tan solo concentran a veinticinco mil personas para una celebración. Menos de los vizcainos que estarían dispuestos a ir al fin del mundo con su equipo, porque Bucarest no será el fin del mundo, pero sí el fin de Europa.

Con un desplazamiento complicado, a una ciudad con infraestructuras y medios limitados para acoger un evento deportivo que ha pillado a los organizadores con el pie cambiado, se desconoce el número de vascos que acogerá la capital rumana. Si el número de charters resulta excesivo para poder acoger en el aeropuerto Henri Coanda, las líneas de vuelo regulares irán atestadas de seguidores que haremos cuantas escalas sean necesarias para llegar al este europeo. En mi caso, Milán y Venecia serán puntos de parada obligatorios.

Tras recoger ayer domingo las entradas, tras aguardar hasta las nueve de la mañana desde las seis y media, evitados los tickets que la propia UEFA anunciaba como de visión limitada y con las tarjetas de embarque impresas, las horas se hacen eternas para comenzar mañana por la mañana la odisea. El cosquilleo en el estómago es ya inevitable. Tres días de vacaciones obligan a terminar una serie de tareas, pero cuesta concentrarse.

Desconozco si tendré ocasión de actualizar el blog o de dar señales de vida a través de alguna red social para dejar testimonio de lo que vamos viviendo. Se intentará. En días como este sientes de golpe las sensaciones que te han transmitido quienes te han inoculado el virus del Athletic. Esas batallas que te han contado en casa, esas finales del 77, tan mencionada ahora en los periódicos, esos partidos contra el Betis o Juventus que, aunque perdidas, sirvieron para agrandar aún más la leyenda. Si los desplazamientos a Bucarest parecen complicados, un esfuerzo, resultan una broma comparados con los que hacían horas y horas en viejísimos vehículos para seguir al Athletic por toda la península. Así lo hizo mi aita en su día, un athleticzale nacido en Madrid cuyo padre se empeñó en que fuese seguidor del equipo más auténtico.

Por eso soy del Athletic, porque un loco que no se apellidaba Bielsa decidió desde antes de los años cincuenta llevar a su hijo, mi padre, desde Madrid, a partidos del equipo bilbaino, fuesen finales o partidos de liga y hubiese que viajar las horas que hubiese que viajar. Ahora, cuando reverdeces las imágenes de los años 82-82 y 83-84, cierras un poco los ojos y te vienen las imágenes de la gabarra o de aquella tarde en que nos desplazamos a San Mamés cuatro adultos y tres niños en nuestro coche, rojo, un Talbot 150, BI-2910-AC, ataviados con banderas e ikurriñas, para asistir a un partido de San Mamés en que el Athletic se jugaba una liga contra la Real. Con nueve años entiendes lo justo, te sorprendes que alguien tan serio como aitite, en cuyo regazo viajaba tu hermano de cinco años, mostrase una euforia que le llevaba a sostener una bandera en la ventana del coche.

Hoy, casualmente día del cumpleños de mi aita, sólo me queda darle las gracias por haberme hecho militar en esta locura que nos tiene con el corazón en un puño y el lagrimal a punto de dar la salida a un maná de emociones.

No sé qué puede ser ganar una final, vivir todos esos sentimientos. Mientras tanto, disfrutemos con la ilusión y la esperanza. Bendito 2012.
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6 comentarios

  1. Buen viaje y volved con la Copa, por aquellos, por los de ahora y por los futuros.

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  2. Yo hasta el miércoles no viajo, pero tengo el estómago que me hace "txibiritas"... Esta nos la traemos, eh Gontzal! Cueste lo que cueste.

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  3. +1 Contini. Que os oigamos rugir desde el Botxo. Que digo el Botxo, desde toda Euskal Herria y desde el mundo mundial. Aurrera Athletic eta besarkada zurigorri itzela!

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  4. Contini, volveremos con ella. Que disfrutes del partido en territorio comanche, que seguro que no estás solo, aunque los oieresfanos sigan sembrando odio y sectarismo.

    Jorge, aunque sea por la cola que soportamos, que sea para bien. A ver si te veo y echamos un trago.

    Iñaki idatzi bat zor deutsut. Besarkada bat eta ia Errumaniatik bertatik zaratie entzuten dogun.

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  5. Disfrutadlo!!! Y manda algún tweet.

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  6. Gontzal ... he llegado tarde para desearte toda la suerte antes de que partieras en busca de un sueño.
    Tu nota me ha puesto como un flan y la guardo en una carpeta donde archivo todos esos escritos a los que siempre regreso a hecharles mano, para volverlos a disfrutar.
    Para abreviar el cuento, TRAIGANSE LA COPA. Lo ha sentenciado Ferguson ... lo ha dicho Guardiola y lo deseamos todos los extrapartidarios a los que nos gustan -en partes iguales- la impronta del Athletic y el futbol bien jugado.
    Te decía que allí ibas junto a otros miles en busca de un sueño ...
    En busca de un sueño, tallaron la piedra
    En busca de un sueño, Dios vino a la tierra
    GORA ATHLETIC!

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