+ 2

Un mero trámite instrascendente

El trámite de ayer en Israel, que no interesó a prácticamente nadie, ni público, ni televisiones, ni tan siquiera a algunos jugadores de la primera plantilla, certificó la sensación de fracaso que sobrevuela los ambientes rojiblancos. Pocas veces se presenta la oportunidad de disputar competiciones europeas y menos un grupo tan asequible. A la mezcla de desidia, mal fútbol, falta de intensidad, naufragio defensivo y sequía goleadora que ha caracterizado el triste deambular del Athletic en competición continental, se sumó ayer una victoria que tan solo habrá alegrado sobremanera a Alberto Uribe-Echevarría, por aquello del valor económico de las victorias, y que con un equipo plagado de inexpertos futbolistas en esto del deporte profesional se bastaron para evidenciar que el Hapoel era algo más que una pera en dulce.

Y es que hablando de peras, el chico del pueblo de donde salen en cantidades industriales, Llorente, ha sido clave en ambos enfrentamientos. Titular ayer, jugando rodeado de jóvenes promesas, en una imagen que recordaba un poco a esos partidos de patio de colegio donde se alinean chavales de primaria acompañados de alguno de bachiller, el circunstancial capitán (no es baladí el detalle con lo que aún colea de la polémica de la pasada semana) marcó un gol pero no supo aprovechar el encuentro para reivindicarse o para poner en valor la cotización que en los despachos algún pariente suyo se empeña en mantener. Por Israel pensarán que el nueve tan peligroso del que les advertían sería otro, porque es difícil recordar un doble enfrentamiento en los que un delantero haya podido tener tantas ocasiones de gol y fallar tanto. Son los riesgos y las consecuencias de estar fuera de forma en lo físico y ausente en lo psicológico.

Intrascendente, con sensación de pachanga, fue un encuentro más para ilusionar a los que en un futuro debieran tomar el relevo de los que ayer descansaron, que para poder valorar nada en su justa medida. Primero porque verlo a través de Internet, en una de esas páginas que lo ofrecen gratis a base de trasmitir la señal de alguna televisión, es francamente incómodo. Segundo, porque nunca es justo juzgar la labor de los futbolistas el día de debut, siempre distorsiona, bien sea por los nervios, que dificultan rendir, o por la extramotivación, que hace parecer mejor de lo que se es. Y tercero, porque el nivel del rival solo vale encabronarse por no haber podido obtener los tres puntos en el partido de San Mamés.


Parece haber coincidencia en destacar el juego de dos centrocampistas, Peña y Morán, curiosamente acompañados de Toquero, o la solvencia defensiva de Aymeric. Y también preocupó, dejó una muy mala sensación, la banda izquierda por el rendimiento de Castillo e Isma López.

En una semana, con todo, habrá oportunidad de repetir espectáculo. La directiva ya anuncia que regalará entradas a quienes adquirieron (adquirimos) el bono para los tres encuentros. Será uno de esos encuentros propicios para que los menos habituales acudan a San Mamés, o para que algunos socios puedan llevar a sus hijos. No es una mala decisión ocupar la grada de alguien con un mínimo de ilusión ahora que los más habituales empezamos a mostrar sin haber arrancado la página de noviembre del calendario una total apatía hacia el equipo y lo que queda de temporada.

Menos mal que aún queda gente con humor. El gacetillero que habitualmente escribe sobre el Athletic en el periódico de esos que dejan en el cepillo de la iglesia del Carmen de Neguri parte -pequeña, además- del dinero que obtienen por publicar anuncios de contactos en sus diarios, escribía ayer noche que Llorente y Toquero fueron de los que se situaron en la zona media. El riojano falló muchas ocasiones. Está falto de forma y muy lejos del jugador que marcaba diferencias. Eso sí, al menos recaudó el primer gol de los rojiblancos. El 0-2 fue de Toquero. Guiño al pasado, como en los tiempos de Caparrós los goles los recaudaron Llorente y Toquero. Efectivamente, un pasado en el que alguno, a base de filtraciones, vivía bastante mejor.
Si te ha gustado o te ha parecido de interés esta entrada, cómpartela y ayuda a difundirla. Eskerrik asko.

2 comentarios

  1. Es imperdonable no haber pasado a diecieseisavos de final en EL siendo, como somos, superiores a Hapoel y Sparta.
    ¿Sequía goleadora en EL? El Slaven recibió 4, el HJK tuvo 9, otros tres los israelíes y otros tantos los franceses. Al Sparta le hemos metido uno, de momento. Más que sequía goleadora lo que veo es que necesitamos llegar muchas veces a puerta para meter gol.
    ¿Endeblez defensiva? Desde luego, el Slaven nos hizo 3, el HJK otros 3, el Hapoel 1, el Sparta 3(de momento) y el Lyon, 5.Solamente ayer hemos mantenido la puerta a cero.

    En cuanto al partido contra el Sparta, que no se nos olvide que es el último de competición europea que se verá en el actual campo. Quizás ese sea el mayor aliciente.

    ResponderEliminar
  2. Sequía goleadora en cuanto a la necesidad. Si juegas "a lo loco" a marcar uno más que el rival, todo es poco.

    Si a pesar de jugar "alegre" encajas goles hasta cuando el rival no llega, estás como estamos.

    Tienes razón Contini, pero sólo es una diferencia de matices. Desde luego, contra el Hapoel sí se puede hablar de sequía goleadora.

    ResponderEliminar

Este blog lo hacemos entre todos, por lo que no sólo se agradece tu opinión, sino que es necesaria para enriquecerlo. Los comentarios, una vez enviados, se publican automáticamente, no están moderados y aunque en cinco años no ha sido necesario, nos reservamos el derecho de eliminar y/o modificar los comentarios que contengan lenguaje inapropiado, spam o resulten ofensivos.

Aldez aurretik, eskerrik asko. Gracias por anticipado.