+ 9

Imperdonable

Si alguien cree que el Athletic mereció mucho más de lo obtenido en el Pizjuán es que vio otro partido. Porque los rojiblancos se hicieron acreedores a la derrota por cometer, una vez más, otra retahíla de los habituales desatinos, algo que finalizando la temporada resulta inadmisible.

Si malo fue encajar un gol en el primer balón colgado al área tras una falta innecesaria de Gurpegi, peor fue el colofón que se puso al encuentro dejando, de nuevo, con cara de tontos a quienes contemplábamos el partido mientras padecíamos la transmisión de la cadena que la progresía mediática española vendió a Berlusconi.

Aburre ya hablar del equipo, de sus fallos, de sus errores, de sus carencias. Por ser las mismas desde agosto en el apartado defensivo y porque sigue adoleciendo de esa falta de pericia que Bielsa acertara a definir hace año y medio pero que ha sido incapaz no ya de erradicar, sino tan siquiera mitigar en todo ese periodo.

Para quienes aún quieran militar en el optimismo quedará la reacción del equipo a un gol tempranero, el atrevimiento o la velocidad del costado derecho en las jugadas de ataque. Insuficiente. Insuficiente en contraprestación a una endeblez defensiva lacerante, a un centro del campo incapaz de trenzar varios pases seguidos con sentido o de conservar el balón cuando se requiere. Por no hablar de la desesperante falta de acierto en los metros finales, más allá de esa imaginaria línea de tres cuartos en la que al Athletic se le nublan los sentidos.

Anecdótica fue la presencia de Llorente, más preocupado por lo individual, por intentar la jugada en solitario que le permitiese recuperar la notoriedad, que por participar del juego colectivo. Y eso que su presencia en el campo, a pesar de su falta de forma, sigue evidenciando que era un jugador más que necesario para el Athletic y el Club el mejor de los destinos deportivos que podía tener.

Cierto que al de Rincón de Soto le hicieron dos penaltis clamorosos, pero enfrente se situaba el inefable Mateu Lahoz, un tiparraco perdido entre el árbitro que es y el que pretende ser, un sujeto que contribuye a desesperar a aficionados, malo, y futbolistas, inadmisible. Y es que el bueno de Antonio Miguel contribuye a la creación de una atmósfera de correcalle en la que los jugadores no saben a qué atenerse y que acaba en una especie de batalla campal. Del sigan, sigan pasa al tarjeteo absoluto, como si un semáforo pasase del verde al rojo sin encender la luz de color ámbar, un caos, vamos. Bien haría alguien, aunque ya es tarde, en exigirle que aplique el reglamento y, sobre todo, exigirle que reflexione sobre qué piensa él de su estilo arbitral, lo que cree que piensan los demás y hacerle ver lo que realmente pensamos de cada atentado al fútbol que perpetra.

Claro que los nuestros lo ponen fácil, como si de un grupo de párvulos ansiosos se tratase. Alguien que haya visto un mínimo de siete minutos de fútbol de primera división sabía que tras la expulsión de Navarro vendría la compensación. Aduriz e Iturraspe se dedicaron a comprar boletos, pero fue Laporte quien por eso de la impulsividad que va aparejada a la edad de juvenil se lo puso a huevo al árbitro valenciano. Con ello, Aymeric eclipsó una notable actuación.

Así, cuando tocaba serenar el encuentro, asegurar un puntito y buscar con inteligencia y velocidad los espacios, el Athletic continuó en el intercambio de golpes sin sentido, en la pérdida absurda de balones por pases sencillos errados y por la ya clásica falta de acierto rematador.

Hay alguien que representa mejor que nadie las paradojas de este equipo. Es Ander Herrera, el futbolista que debe manejar el compás, marcar el rumbo. Capaz de cosas interesantes y de complicar el juego hasta extremos inaceptables. Amigo del tacón –mal dado, claro- cuando el lateral se encuentra incorporado en ataque, del caracoleo innecesario, del pase al hueco imposible… Si la persona con fama de tener la cabeza bien amueblada da ese rendimiento, ¿qué podemos esperar de otros tipos con la mollera decorada en Ikea?

Pues esta tarde, después de todo esto, pocas ganas dan ya de ir a por el famoso abono para presenciar el partido del domingo contra el Madrid y el de quién sabe cuándo contra el Barça. Los de Mourinho, a los que ya de por sí suele dárseles bien San Mamés, se encontrarán enfrente un once de remiendos por la alegría tarjetera del profeta del sigan, sigan y de la inconsistencia futbolística de la tropa flower power de Bielsa.

Por si acaso, no guardemos la calculadora en el cajón y pongámosle pilas nuevas. Qué pesadilla de año y vaya mesecito de abril que nos espera. A Coruña será clave, pero que acabe esto cuanto antes, de verdad.
Si te ha gustado o te ha parecido de interés esta entrada, cómpartela y ayuda a difundirla. Eskerrik asko.

9 comentarios

  1. Me quedo con la frase final. Se me esta haciendo insufrible el año, por favor que acabe cuanto antes, ni la despedida de san mames anima a ir a ver al athletic.
    El partido fue vistoso para el espectador pero como equipo esto es un desastre, un correcalles, no hay rigor tactico , individualidades ....... ¿seria un milagro lo del año pasado?

    ResponderEliminar
  2. Tiene razón Iker, el partido fue un correcalles y vistoso para un espectador neutral. Como una peli entretenida, sin más, aunque tenga fallos de guión o situaciones inverosímiles.

    No comprendo cómo no supimos gestionar una situación de superioridad numérica, lo convertimos otra vez en igualdad y después, en la práctica, en inferioridad. Gracias a varios partidos seguidos de superioridad numérica perfectamente aprovechados, RSOC sacó puntos y está donde está.

    Mateu Lahoz tuvo un criterio en la primera parte y otro en la segunda, se cree una mezcla entre Collina y un árbitro británico pero no pasa de ser una versión educada de Mazorra Freire. Miedo me da recibir al Madrid con un equipo de circunstancias y en caara sensación de inferioridad. Para jugarnos finales con un Depor en horas bajas, no hacía falta ir a Rosario a por un mago, se tenía más cerca a Mané.

    Como no lo has comentado, Gontzal, yo lo digo; me pareció un esperpento, una situación grotesca, la subida de Iraizoz a rematar una jugada a balón parado cuando quedaban tres minutos de partido. No sé de quién fue la idea pero refleja lo que fue el partido y toda la temporada.

    ResponderEliminar
  3. Pues sí, yo empiezo a pensar que lo del año pasado fue una conjunción astral, porque esto ya no hay quien lo analice desde un punto de vista racional.

    Sobre lo que dice Iker del rigor táctico, es cierto, no existe, ni eso ni tan siquiera un criterio sobre qué hacer en ciertas situaciones. La sensación, además, es que a pesar de que pasen los años, la actitud de muchos sigue siendo de juvenil.

    Contini, Mateu es una víctima de un personaje que creó, al que jalearon los medios madrileños y han acabado por crear una estafa de tiparraco, un árbitro bipolar, con doble personalidad, que pasa de no apreciar ninguna falta a acabar después por amonestar cualquier contacto.

    Sí, lo de Iraizoz se me pasó, tienes razón, esperpéntico, quizás sea representativo del grado de histeria del colectivo, aficionados incluidos. El entorno del Athletic se ha vuelto loco este año.

    ResponderEliminar
  4. Jaja, que bueno, acordaros de José Antonio. Por cierto, ¿quién dijo aquello de no tienes mazorra idea?

    Y es que hay que encontrar algo divertido, que si no...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Iñaki, igual García es el autor de la frase. Era genial Mazorra, cuando arbitraba sabías que la iba a liar.Butanito le llamaba Johnny El Demente y Mazorra era muy amigo de Pepe Gutiérrez, que siempre le defendía ante García.

      Eliminar
  5. Gontzal, voy a seguir discrepando contigo en el tema de LLorente. Empiezas diciendo que anecdótica fue la presencia de Fernando, para luego en el siguiente parrafo decir que, cierto que al de Rincón de Soto le hicieron dos penaltis clamorosos.

    Vamos... ponte por un casual que los pita el árbitro... ¿Ya sería anecdótica su presencia?
    Ya sé que luego dices que demostró que era un jugador más que necesario para este equipo... Pero... yo creo que hay que verlo todo.
    También yo diré que sí, que en un par de jugadas se lía la manta y se pone a regatear, cuando quizá era más fácil otra cosa (será por mimetismo y hacer como sus compañeros que necesitas 3 paredes y 4 taconazos para entrar en el área...). Pero también es cierto que hizo una buena dejada a Muniain en el borde del área que el chiquitín chutó como siempre (sin fuerza y poco colocado), y que en una del interior del área centró al punto de penalti y sacó un contrario (al principio me pareció que con la mano, pero no...), y luego le volvió el balón a él y en vez de chutar volvió a regatear para el centro del área.
    Conclusión: que su participación me pareció para la forma que tendrá algo destacada. De hecho me dio rabia que no siguiera en el 2º tiempo más minutos (igual estaba muerto...). Y luego, visto lo que hizo Aduriz después, está claro que Aduriz no lo mejoró. Más bien al contrario.

    Vaya rollo te he metido... Igual hago un corta y pega para poner esto mismo en mi página... Perdona, que te "castigue así"

    Sobre todo lo demás que comentas no te digo nada porque estoy de acuerdo con todo lo que dices.

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya sabes Euup que discrepar está más que permitido, es mas, se agradece. Sé que no compartimos opinión sobre el caso de Llorente, por eso se valoran opiniones distintas, tanto las que pones aquí como las que se pueden leer en tu blog.

      No creo que sea contradictorio lo que digo, me explico. O lo intento. Es cierto que a Llorente le hicieron dos penaltis, como también le hicieron otro el día del Granada. Pero tanto los que le han hecho a él como los que se han cometido sobre otros compañeros ya sabemos que pasan al limbo sin rubor arbitral. Cierto, también, que tuvo ocasiones como para haber podido marcar, pero le pudo el afán de notoriedad, las ansias por ser protagonista absoluto, por intentar marcar para recuperar los minutos perdidos en televisión o radio. Fue individualista, no intentó favorecer al equipo.

      Con respecto a su juego, no creo que vayamos a descubrir ahora su potencial, su capacidad para desequilibrar, lo que podría haber aportado a este equipo si hubiese decidido dar lo que tenía que haber dado esta temporada.

      Porque si algo tengo yo claro, y creo que es la base de la discrepancia, es que si Llorente no juega es porque el entrenador no observa en él la intensidad necesaria como para darle el protagonismo que un jugador de su nivel debería demostrar en partidos y, sobre todo, entrenamientos.

      Luego ya podríamos entrar en debatir sobre las razones, donde cada aficionado del Athletic tiene su teoría, más o menos cercanas a cada una de las partes, y donde casi todo el mundo tiene su parte de razón.

      No me cabe duda a estas alturas que la directiva no ha gestionado bien este caso, como más claro tengo aún que no es fácil solucionar un problema de un jugador que ha querido marcharse y de un representante que ha sembrado la discordia creyendo que bajo presión la junta cedería a sus intereses.

      Por desgracia, el pagano el Athletic, y los sufridores, nosotros.

      Eliminar
  6. Sí que también se han hecho penaltis sobre otros compañeros, pero para uno que les hacen a los otros a LLorente le hacen dos. La diferencia es clara, porque es más peligroso en el área, incluso no estando en forma, por el mismo miedo que provoca. Igual que se lleva más a los centrales que cualquier otro delantero.

    Sobre lo del individualismo ya comentaba que me pareció más por acelere que por hacer su jugada como comentáis (porque no eres sólo). De hecho en otras jugadas de este partido el balón lo pasa, como a Muniain en el tiro que te comento, y lo otra que va a centro del área. En las otras igual sigue él porque el pase no es sencillo y para perderlo... (pero claro, esto es lo que creo yo, porque no lo considero individualista)

    La intensidad, la puso, y contra el Granada para mí también, incluso con criterio. Otra cosa es que le lleguen balones... Que no está en forma, lógico, le falta rodaje y partidos.

    Lo de los representantes... buf... vamos a dejarlo, porque quieren su beneficio o el de los jugadores¿?¿?¿

    Y caso dificilísimo, para la junta y lo ha llevado muy mal, para mí por no venderlo.

    Y efectivamente, los paganos el Athletic y nosotros. Pero también la Junta y el propio jugador que ni unos ni otros creo que han salido bien parados.

    ResponderEliminar
  7. Siento discrepar con lo de la junta.

    Creéis vosotros que puestos a vender en junio se podrían sacar 40 kilos por javi y fernandos? Ni por el forro.

    Con la decisión de la junta se cobro un dineral que no hubiese pagado nadie y se han dejado muchas cosas sentadas para el futuro. Los 10 Kilos que nos cuestan los fernandos este año nos los ahorraremos a la larga en fichas de futuras estrellas.

    Si Aduriz se hubiera lesionado ,y llorente vendido, Urrutia seria ciudadano Uzbeko hace tiempo y el athletic a saber donde.

    Esta horrible temporada deja unas bases muy solidas para el futuro y veremos que derroteros toma el futbol en españa los proximos años.

    ResponderEliminar

Este blog lo hacemos entre todos, por lo que no sólo se agradece tu opinión, sino que es necesaria para enriquecerlo. Los comentarios, una vez enviados, se publican automáticamente, no están moderados y aunque en cinco años no ha sido necesario, nos reservamos el derecho de eliminar y/o modificar los comentarios que contengan lenguaje inapropiado, spam o resulten ofensivos.

Aldez aurretik, eskerrik asko. Gracias por anticipado.