+ 1

Athletic y Muniain se regalan autoestima

Sopla viento de popa para el Athletic de Valverde, es indudable. La derrota sufrida en Balaídos ponía al equipo en la tesitura de remontar una eliminatoria en este San Mamés, además de ser una piedra de toque evidente para comprobar la madurez del equipo, que era aparente hasta ayer, y la personalidad de una plantilla joven, sí, pero con un grado de experiencia que le obliga a dar un salto.


Oportunidad hubo en Sevilla, donde se dejaron dos importantes puntos en el camino por la falta de pegada tras dejar en evidencia el salto cualitativo del Athletic en esta Liga por la ruinosa coyuntura económica que, merecidamente, vive el fútbol estatal, pero ante el Celta no cabía el tropiezo, el matiz. La Copa es un trofeo más ingrato, pero más sincero: o blanco o negro, o pasas o caes, sí o no. Como el álgebra de Boole.

Valverde, que es un tipo extraño en el fútbol, por normal, supo transmitir perfectamente en rueda de prensa qué era lo que había que hacer para pasar la eliminatoria y tuvo, además, el acierto de repetirlo en la caseta y que los suyos le hicieran caso. A priori, parece fácil, pero en un entorno de raros como el fútbol, es misión casi imposible.

Y así salió el Athletic, a afrontar el partido, la eliminatoria, de cara, pero a sabiendas de que el partido duraba noventa minutos y que tan importante casi como marcar era no complicarse la vida encajando un tanto. El partido fue de menos a más, al menos para los rojiblancos; el rival fue del algo a la nada más absoluta.

Pronto se vio que en el Celta había calado el mensaje de Luis Enrique, al punto de que los jugadores celtiñas acabaron por interpretar que el torneo del KO les importaba un bledo. Fácil para el Athletic. Con un Muniain que decidió hacerse un homenaje por cumplir veintiuno y regalarse autoestima en forma de dos goles; Ibai, que celebraba su renovación; Aduriz que combinaba la ansiedad por marcar con un trabajo ímprobo en favor del equipo; Susaeta, ese luchador infatigable con cara de buena persona -que de no haber sido futbolista actuaría en un Belén viviente caracterizado de pastor-, que supo sacar, por fin, petróleo a uno de sus clásicas llegadas al espacio; el sudor de Rico; el sobresaliente permanente en que milita Iturraspe, un jugador cuyos límites él mismo parece desconocer; y una zaga más que asentada que barrió cualquier atisbo de llegada gallega hasta no permitir a la familia de Herrerín poder ver a su pariente por la tele.

Funcionó el Athletic, convenció, y continuó en esa línea que presenta cada semana como un bloque mejoradísimo en aspectos defensivos, con un Balenziaga que empieza a convencer en el puesto más discutido hasta la fecha, que no necesita realizar faltas para dominar la parcela ancha y que con una buena colocación maximiza la recuperación de balones. Parece haber dado con la tecla Txingurri, prueba de ello es que el once tipo, con retoques ya muy puntuales, está más que definido.

No se puede obviar que ayer, los rojiblancos se vieron beneficiados por la actuación de ese mono con pistolas que es Teixeira Vitienes, el malo, que no el peor, que expulsó a Mallo por dos tarjetas amarillas que no parecieron. Pero para ese instante, y a pesar de que el marcador de dos a cero siempre es peligroso, los leones ya llevaban mandando el campo.

El resultado final, abultado para el juego que se desplegó, pero que curiosamente pudo ser mayor, algo paradójico en un equipo al que le cuesta crear peligro en sus numerosas  llegadas, pudo ser aún más favorable.

Bien estará dejar algunas ocasiones y goles para el próximo domingo contra el Rayo. Llegar al parón navideño con el equipo en octavos y aferrado a la cuarta plaza sería un gran regalo para la afición y un boletín con un sobresaliente como nota en la primera evaluación de este equipo.

De almunias, joaquines de día, coquis de noche; de forofas y feroces defensoras de no sé qué pueblos europeos; de margallos con más espolones que carteras; de informadores correosos que cosen trajes desinformativos a medida; de gestores caraduras que olvidan que los actuales lodos que enfangan el fútbol provienen de los polvos que se agitaron en los ochenta y noventa; de todo ello escribiremos en breve. Porque no deja de resultar kafkiano que sea, precisamente, el Athletic quien ni tan siquiera sea sombra de sospecha por su gestión en medio de la cloaca en el que le toca competir.
Si te ha gustado o te ha parecido de interés esta entrada, cómpartela y ayuda a difundirla. Eskerrik asko.

1 comentario

  1. La palabra que me viene a la mente para calificar el triunfo copero ante el Celta es solvencia...y efectividad en la primera parte. La expulsión de Hugo Mallo solamente cabe en el reglamento Teixeira, pero mi impresión es que hubiésemos pasado de todas las maneras. Y ahora en Copa nos espera el Betis, que tiene pinta de tomarse la eliminatoria como el Celta ésta. A mí la competición de Copa de este año tal y como está diseñada, perdó,n amañada, me resulta semejante a lo de las pantallitas de videojuegos. Habrá que seguir pasando pantallas sin pensar en el "al di lá".

    Es una gran noticia que Muniain se nos vaya recuperando, se nota, sin duda, que se está jugando un contrato pero desconozco dónde.

    ResponderEliminar

Este blog lo hacemos entre todos, por lo que no sólo se agradece tu opinión, sino que es necesaria para enriquecerlo. Los comentarios, una vez enviados, se publican automáticamente, no están moderados y aunque en cinco años no ha sido necesario, nos reservamos el derecho de eliminar y/o modificar los comentarios que contengan lenguaje inapropiado, spam o resulten ofensivos.

Aldez aurretik, eskerrik asko. Gracias por anticipado.