+ 4

Dejen salir antes de entrar

La presentación de Valverde no ha causado sorpresa ni en la estación espacial MIR toda vez que nadie en Bizkaia dudaba de la identidad del inquilino del banquillo para la próxima campaña incluso desde antes de conocerse en boca de Urrutia que Bielsa no continuaría vistiendo el chándal rojiblanco.

Urrutia, dicen que asesorado por Arana, aunque bien podía estarlo por el propio Pedro Arriola, cabeza pensante de un Rajoy con el que el lekeittarra guarda demasiadas similitudes (comunicación desastrosa, mensajes vacíos de contenido y que aguanta hasta que amainen los temporales cuando toma decisiones polémicas cuyas justificaciones procura ocultar) ha esperado dos semanas para anunciar lo obvio. Durante ese periodo hemos podido observar una hilarante campaña por parte de Vocento intentando abrir la brecha entre afición y directiva.

+ 14

Bielsa merecía formas propias del estilo Athletic

A nadie pilla ya por sorpresa casi nada en este Athletic, por lo que el anuncio de rueda de prensa de Urrutia, para un viernes y a la hora de empezar a tomar vinos, que ya son ganas de meter el dedo en el ojo a los periodistas, no deparó demasiadas sorpresas. Ni en la decisión comunicada –o algo parecido-, ni en las formas, ni en la riqueza de los mensajes, ni en la frialdad de lo transmitido.

Todos dábamos por amortizado a Bielsa desde hacía ya meses, así que huelgan ahora todas estas muestras de dolor impostado, que en la mayoría de los casos obedece a intereses bastardos más que a una admiración real por Marcelo Bielsa, que bien la merece. Se está utilizando al rosarino más como excusa para abofetear a Urrutia, ganada a pulso, que como merecedor de una salida por la puerta grande de Ibaigane. Pero este Athletic, más cainita a medida que con los años acumula procesos electorales, lleva en campaña electoral dos años y aún le aguardan otros dos por delante.

+ 2

San Mamesen heriotzean

"Azken hatsa huela bertsoik sakonena"

Ahora que resulta fácil dejarse llevar por la nostalgia, que las emociones están a flor de piel tras el homenajea lo que no deja de ser una construcción de hierro y hormigón, pero que tan dentro llevamos como escenario de muchas de las ilusiones vividas durante mucho años, no está de más recordar, como bien decía ayer Iñaki Murua, que tenemos futuro, intentar dar la importancia justa al momento y al hecho, quedarse con que todo es un punto y seguido, para seguir con la historia prácticamente en el mismo sitio.

+ 8

Se abre el telón para la rumorología

Pues terminó la pesadilla en Vallecas, dejando el partido el mismo sabor agrio de toda la temporada tras un encuentro voluntarioso de los rojiblancos, incluso meritorio por haber dado la cara en inferioridad numérica, pero que no acabó en victoria por lo de casi siempre, los incorregibles fallos individuales que han sido una constante y el principal lastre de un año aciago.

Para la anécdota queda el encuentro de Vallecas toda vez que nada se jugaba el equipo y después de que no sirviese ni tan siquiera para haber maquillado algo la clasificación final. Aduriz, hipermotivado, pagó el peaje a su exceso de ímpetu ante una hiena como Muñiz, ese colegiado con aspecto de oficial de las SS alemanas y que tiene la misma simpatía por el Athletic que los germanos de esa época por los judíos. Reventado el partido para los diez minutos por esa lacra para el fútbol que es el hijo del linier amigo y acompañante de Manolo Diáz Vega, otrora árbitro, ahora mandamás en la Federación, el Athletic no se deshizo y procuró aplicar el recetario Bielsa de la mejor manera, quizás como homenaje de despedida al que algunos dan ya como sustituido por Valverde.

No va más en lo deportivo, se acercan las vacaciones para la plantilla a falta de la disputa de la pachanga del miércoles, y comienza la hora de rellenar durante casi dos meses los espacios deportivos de los medios con balances y análisis, en aquellos medianamente serios, y de rumorología barata en los malintencionados o los militantes en el frikismo periodístico.

Se despide, por fin, Llorente, sin lágrimas como en San Mamés, agasajado por aficionados rayistas, que algo habrá hecho bien el del pueblo de las peras para que en Madrid volviesen a aplaudirle, esta vez no los Ultra Sur, pero sí los sobrinos de Ramoncín.

En estas andamos cuando Valverde anuncia que no renueva por el Valencia, para alegría de Vocento, que ya da por hecho el fichaje, no porque tengan fuentes en Ibaigane que lo confirmen, que a estos, además, las confirmaciones de las noticias les importan un bledo, ya se vio con el asunto del Nacional de Montevideo, sino porque de esta forma meten algo más de presión a Urrutia, enfadan a los defensores a ultranza de Bielsa y hacen que el entorno zurigorri sufra las mismas consecuencias que la aldea gala de Astérix tras el paso de Detritus en el genial álbum La Cizaña.

Ya sabemos que a estas alturas nadie da puntada sin hilo en la defensa de sus intereses, y los de Vocento, encargados los remiendos al novillero Juanma Mallo, cuyas puntadas parecen dadas con las amarras del buque Muñatones, son tan creíbles como las informaciones que han ido dando para el banquillo. Recordemos que en el último mes El Correo Español, en sus páginas de deportes, esas que van situadas tras los anuncios con fotos de meretrices –lo primero es lo primero-, han afirmado que la opción era Ziganda, para apostar después por Valverde, a la vez que tampoco descartaban que siguiese Bielsa. Una estrategia maravillosa para ir al casino y jugar a la ruleta, apostar por todos los números, y luego vanagloriarse de haber acertado el número. Cara, sí, pero con un ciento por ciento de efectividad. Unos genios estos tipos que en sus informaciones mentan más, directa o indirectamente, a Andrés Arana que a cualquier otro miembro del Club. Obsesiones mezcladas con estrategias desestabilizadoras. ¿Alguien recuerda cuántas veces mencionaron a Jabyer Fernández el primer año de la era Macua?. Ya, sí, lo sé, qué preguntas más absurdas se me ocurren. Será que es lunes.

Mientras, Urrutia permanece callado, algo en lo que reincide a pesar de que son legión los que le recomiendan bienintencionadamente que se mueva, que sea ágil, claro y transparente, puesto que ni Bielsa merece ese trato ni parece adecuada la sokatira estratégica que se vislumbra en las ruedas de prensa. No pasa nada por defender un cambio de entrenador, por mucho que Bielsa guste, es legítimo que lo haga puesto que las urnas aún avalan su mandato y a la mayoría nos faltan datos en clave interna, aunque la rumorología sí apunta a la difícil convivencia con el rosarino dentro del Club.

Sea porque se vea que el ambiente es irrespirable, porque no convence la apuesta del argentino de no reforzar el equipo con fichajes externos, porque se considere que el ciclo ha finalizado, que Valverdo o el propio Ziganda son opciones más acordes con la opinión de caseta… sean cuales sean las razones, lo único que se le pide a Josu es agilidad, valentía y que evite en la medida que pueda que algunos sigan utilizando cualquier situación con ánimo desestabilizador, que es lo que está sucediendo, máxime con un volcán ante los medios como es Bielsa, un personaje quizás más valorado por la envolvente – me refiero a algo más que al chándal- que por los méritos exclusivamente deportivos de su bienio.

Por si las cosas no estaban suficientemente enredadas ha tenido que surgir el inoportuno de turno, el perejil de muchas salsas, un yonki de la atención mediática. No seré yo, en coherencia, quien desde un blog afee a otro socio lo que afirma en el suyo, ni mucho menos quien cercene su derecho a opinar. El problema radica, como ya sucediera con José Luis Bilbao en su momento, en que Iñaki Anasagasti vuelve a utilizar su relevancia pública para asestar un rejonazo a Urrutia camuflado en el derecho que tiene como socio. Lo hace torpemente, fiel a su estilo, mezclando en su texto, precisamente, la política, demostrando que el Partido Nacionalista Vasco no ha sido ajeno a los procesos electorales. Dice que últimamente ya no es así, aunque creerlo depende de la voluntad de cada uno.

Tan es así que el guante lanzado por Anasagasti enseguida fue recogido por los frikis de la teletienda, esos que salen en la más local de nuestras televisiones, la de pantalla tocada con txapela, para -esta vez desde Twitter y no desde esa especie de bazar chino que usan como plató- buscar la notoriedad parapetados en su condición de afiliados al partido de Anasagasti y chapoteargustosos en el charco creado por el manguerazo del desmelenado senador.

Así pues ya tenemos diversión para toda la semana, que el fútbol es lo de menos, lo del miércoles un bolo y lo que vende son la división, la tensión, los debates estériles y deliberadamente dirigidos (como las encuestas en portada de algunos medios digitales). Lo único que se debe lamentar de todo esto es que el Athletic esté situado en medio de las vías, con tanto tren avisando de que llegan y con un conductor que no parece tener reflejos suficientes como para sacarlo del cruce antes de que bajen las barreras.


Me encantaría conocer en detalle qué opina el parlanchín Anasagasti sobre la gestión del Bilbao Basket, por ejemplo, aunque quizás no sea aficionado al basket ni socio de ese Club. Podríamos plantear poner un pequeño escote entre el autor de este blog y sus dos o tres lectores para pagarle la cuota al senador y leer con interés cómo define la gestión de Arrinda, los oscuros patrocinios, los vaivenes de la Diputación y los equilibrios argumentales en el trapecio del Diputado General para justificar las ayudas a un club profesional con la caja de Hacienda petada de telarañas. De eso, ni mu. Parece más sencillo atizar a Urrutia, ahora que todo el mundo se anima, o convertirse en martillo de herejes de la monarquía después de años de besamanos. El loro viejo que no aprende a hablar, al que aparcaron en el senado y ha resultado allí tan molesto como un armario ropero en mitad del pasillo, es difícilmente silenciable. Que se lo pregunten a algún conocido periodista, que ya sufrió las consecuencias de su acertada decisión de dejar de publicarle al senador socio del Athletic sus homilías dominicales. Entonces los dirigentes de Deia de la época pasaron a ser unos urrutias cualquiera. Son las formas y maneras de este hombre y de algunos otros.