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Un arranque de temporada esperanzador

No deja de tener su cosa, su gracia, que de la noche a la mañana el Athletic haya pasado de ser un frenopático rojiblanco a un balneario petado de miembros de actitud flower power. Los medios, que hace cosa de un mes apretaban y apretaban para sembrar la discordia por la no renovación de Marcelo Bielsa, venden ahora la normalidad alcanzada de la mano de Valverde con una naturalidad sonrojante.

Es divertido, francamente. Leer hoy en el diario correoso y español -ese que para cubrir las vacaciones de su intoxicador de cabecera vuelve a dejar de guardia al mismo novillero al que el año pasado le quedó tan grande la faena- glosar a Valverde por la metamorfosis lograda en tiempo récord, resulta hilarante. Como si los medios fuesen meros testigos de la crispación, se limitasen a recogerla en sus páginas, en sus minutos de radio, y no fuesen los primeros contribuyentes en su generación, se refieren a la tensión del último año como algo ajeno, lejano a su acción. Tampoco tiene desperdicio que en el mencionado diario, y tras destacar la paz lograda por un Txingurri al que presentan como el apagafuegos de Ibaigane, se deje caer que Urrutia, que ha dejado de estar en la diana de las críticas, será el primer señalado en caso de que los resultados no avalen la acción del entrenador cacereño. A algunos les pueden las ganas.