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Diga treinta y tres. Victoria y vendetta.

Donde más puede dolerle al Pérez más famoso –con permiso del ratón-. La penitencia, a la altura del pecado. Que no quiere alojar una final con el Athletic como contendiente, pues se le vence en el terreno de juego y se le deja en bandeja de plata el liderato liguero a su eterno rival. Así, sin insultos, como hace tres años. Primero, porque no es el estilo que mejor representa al Athletic y, segundo, porque siempre te puede aparecer Tebas, el palanganero que don Florentino puso al frente de la Liga para que defendiese sus intereses en la patronal de la Liga, un zorro al frente del gallinero en el que cacarean más alto quienes más tienen que perder para satisfacción del silente gallo del corral, con poca cresta pero con gafas, corbata y maneras gangsteriles.

Y así, contra todo pronóstico, en el momento de más dudas sobre la posible respuesta física de un Athletic baqueteado por lo cargado del calendario y la penalización adicional a la que, precisamente, le somete el tal Tebas con las arbitrarias decisiones en lo que a los días y horas de los partidos se refiere, van los leones, desmelenados desde hace una semana, marcándose un partido de los que hacen salir de San Mamés henchido de gozo hasta al más exigente de los aficionados.

Todo un alarde de fuerza, de lucha, de garra, de entrega, para doblegar al rival que más gusta en La Catedral. Y una victoria de las de antes, basada en la identificación de los jugadores con los colores que visten, con fútbol made in Athletic, ese que ha sido santo y seña de este Club. Se cierra una semana en la que el aficionado ha podido recuperar el orgullo herido, la ilusión, la confianza. Y todo ello basado, principalmente, en el rendimiento de un equipo que ha dado, por fin, la de cal. Espoleado no se sabe muy bien por qué, el partidazo contra el Espanyol tuvo su segundo acto contra el Real Madrid.

Con un once condicionado, pero sin excusas, resultó que el Atheltic le comió la tostada a un pusilánime Real Madrid, que se fue derrotado sin oponer resistencia en la primera mitad y que para cuando quiso poner remedio, se encontró con once tipos dispuestos a guardar la renta con uñas y dientes. Sin necesidad del otro fútbol, de polémicas, de beneficio arbitral, a base de coraje, de sudor, del trabajo denodado de todos y cada uno, como debe ser para vencer a uno de estos catálogos de futbolistas, pues no es otra cosa el Madrid.

Con un Aduriz que llama la atención a sus treinta y cuatro más allá de nuestras fronteras, un líder más humilde y trabajador que el más elemental de los peones; con una defensa salvaje donde Gurpegi renació de sus cenizas, Etxeita continua con humilde entrega total, un mejoradísimo Balenziaga, que no cedió un milímetro al tal Bale, de Marcos haciendo gala del atleta que esconce bajo la zurigorri…

Qué decir del centro del campo. Obligado Valverde a confiar en Beñat donde casi todos queremos verle, el de Igorre se marcó, por fin, el partido que llevábamos esperando desde que rompimos la hucha para entregar muchos de nuestros ahorros al Betis. Porque Rico no sorprendió, solo cabe agradecer un esfuerzo sobrehumano que le hizo acabar con calambres a la finalización del encuentro. Munain, mejoradísimo sin los rigores tácticos de ser alineado por la banda zurda; Iraola regalando una lección de lo que es aplicar la inteligencia cuando el físico flojea, a sus quinientos partidos, el día que el Txopo le da la bienvenida a su Club, el de las leyendas; o Williams, el bueno de Iñaki, que decide dar el paso definitivo al frente el día que más lo agradece la parroquia, en ese partido en que sobre el tapete hay más focos que nunca. Pues date. El chaval se marca un partidazo para la esperanza, para dar, de paso, con la puerta en las narices a los que tildan la tradición del Athletic de racista. Un vasco, negro, hijo de africanos, criado en categorías inferiores. Hala. A jugar a pala. Que busquen otro argumento para poner al Athletic en evidencia. A ver si lo encuentran.

Ahí estaba, otra chorrada, inventada por los insensatos capaces de organizar una güija para invocar el espíritu de Juanito, ahora que parece que lo de tridente ya no tiene adeptos, airean eso de la BBC. Pero sólo acabaron sonriendo los que sintonizan ETB. Sacaron a Chicharito, pero tan solo valió el bacalao, el que cantaría seguro el gran Hoss desde algún sitio. El que transformó Aduriz, tras gran jugada por banda y mejor centro de Rico, un golazo que en tribuna norte cantamos desde el momento en que el remate salió de la cabeza de Aritz.

Claro que hubo que sufrir, que tener fortuna. Aunque también la tuvo el Madrid cuando Aritz robó la cartera por segunda vez al matarife Pepe y el balón se estrelló en el palo. Vaya esa por la que se le fue a Bale a la madera, en la más clara del partido.

Mérito adicional tiene vencer con el trencilla designado por la Federación, el tal Undiano, un tardorequeté que por si solo es capaz de desequilibrar la balanza del lado merengue, con más peligro que si el trío arbitral estuviese compuesto por Yolanda Barcina y auxiliada en bandas por Miguel Sanz y Jaime Ignacio del Burgo. Pero no pudo el bueno de Mallenco. El Athletic lo bordó, no necesitó ir más allá del reglamento y se lo pusieron imposible al que tanas tardes ha amargado a este equipo.

Como amargado acabó Cristiano, que no dio una a derechas, desesperado e iracundo, abucheado por un San Mamés que supo crispar al portugués sin necesidad de dar argumentos a Tebas, aspirante ahora a Cid Campeador del juego limpio en el fútbol y que lleva camino de coartar la libertad de expresión a cualquier aficionado. Uno se lo puede imaginar hoy, escuchando los abucheos a Cristiano del derecho y del revés por ver si puede encontrar algo punible donde no hubo más que una concatenación de ues.

Llega el Athletic a una posición cómoda en la tabla, en la que, a pesar de las buenas noticias, sigue dando rabia comprobar que el equipo no haya sabido engancharse a esto de la Liga un poco antes, toda vez que la séptima plaza que daría derecho pasaporte para Europa parece lejana para un equipo que no ha dado sensación de saber competir hasta hace escasos días.

Esperemos que las alegrías lleguen para quedarse. Clasificación copera, respiro en Liga, normalización del calendario y varios jugadores demostrando que el plantel es algo más amplio de lo que el propio entrenador creía. Así que la entrega de unos y el aparcar la terquedad del otro deben dar lugar a una oxigenación que propicie llegar el 30 de mayo con opciones de todo. El camino es el de ayer. Porque no es peor el Madrid que el Barça ni viceversa. Estos, que se han pasado la crisis vía puente aéreo, son vencibles. La historia se lo debe al Athletic. Y esta plantilla debe a su afición una final competida. Por nosotros que no se preocupen. El éxodo está garantizado. Sea al Caloret de doña Rita –a ver si nos deja algo de alcohol la buena señora- o a acabar con las reservas de fino a La Cartuja.
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5 comentarios

  1. No comparto para nada la euoforia reinante, el entrenador de turno, el ínclito Ernesto Javier, no ha sido capaz de sacar el rendimiento acorde a la calidad de los jugadores con los que cuenta. Hasta hace dos días se volvía a escuchar aquello de "con lo que tenemos. no puede hacer milagros". Tiene un arte especial para buscar excusas a todo lo que le ocurre y eso acaba calando en mucha gente. Le faltó tiempo tras conseguir el cuarto puesto para dar más mérito a su gesta, destacando que dadas las limitaciones, era poco menos que una gesta.

    Labor deficiente la del Cacereño a todas luces, incluida una trayectoria en Copa en la que se cuenta un partido brillante, la vuelta contra unos pericos cagados hasta las patas, y varios ridículos que merecieron una eliminación, incluida una ida de semifinales en la que sólo la ingenuidad blanquiazul evitó que sentenciaran la eliminatoria.

    El paso por Europa, lo que otorga prestigio a un Club, no ha podido ser más ridículo y esto no debe salir gratis. El nombre del club tirado por los suelos con ridículos como el de Borisov.

    En la liga ya es un poco tarde para aspirar al séptimo puesto, y este pico alto físico en el que está el equipo no va a durar tres meses, es más, si se quiere estar a tope a finales de mayo, conviene levantar el pie del acelerador.

    Meritorio lo del sábado, sin duda, buen partido ante un flojísimo Madrid, increible que para que Beñat juegue en su puesto tenga que estar lesionado Iturraspe, sancionado Sanjo y cedido Morán (no olvidemos que el Cacereño optó por esta opción antes en varias ocasiones).

    Ya que tenemos que aguantar al patilludo y entrado en carnes Telleria durante cuatro años más, espero que por lo menos tengamos un entrenador digno.

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    1. Lo de la euforia, como lo de la depresión, es inherente al fútbol y más viviéndose como se vive aquí, no nos vamos a engañar, Manolete.

      Yo a Valverde le he visto más acertado las últimas semanas, ha dado su brazo a torcer en algunas cosas, no demasiadas, pero suficientes para que el equipo haya dado otra imagen. Lo de las fobias y filias es una cuestión respetable. Casi casi, la base de este circo.

      Con respecto a la llegada a la final, discrepo. Por más que no se haya bordado, casi nadie recuerda el cómo, ni en 2009, ni en 2012 ni ahora. La trayectoria no ha sido mala, a pesar de que por el camino hayan quedado partidos infumables como los de Alcoy o en casa contra Celta o Espanyol. Pero ha habido algo de suerte, cierto, si bien se han eliminado a tres primeras, que sí creo que es algo que se debe valorar. se han combinado partidos malos, muy malos, que por si solos hubiesen significado la eliminación, pero esto es un juego de balances, de ida y vuelta. El Espanyol pudo y no definió, y en el partido de vuelta el Athletic lo bordó. Contra el Celta, los gallegos se suicidaron en Vigo y no quisieron o supieron en San Mamés.

      Del paso en Europa no vamos a dar más vueltas, creo que ya ha quedado todo dicho por aquí, y coincidimos.

      Y no sé si euforia, que nunca es bueno, pero algo de alegría es, además de necesaria, recomendable. Yo, al menos, prefiero quedarme con el asunto de la final, la victoria contra el MAdrid o la esperanza de que el equipo confirme la mejoría. Y si no, ya volveremos a comentarlo aquí.

      Lo de Ernesto Javier es una ironía tan fina que no sé si el resto de lectorres alcanzarán a entenderla ;-)

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    2. Te puedo admitir que se olvide el cómo si se gana la copa, ¿pero por llegar a la final?

      En 2009 sucedió porque este club se haya inmerso en una mediodridad tal que se celebró aquello cómo un título porque llevábamos 25 años sin oler una final, pero ahora que llevamos 4 en 6 años, creo que el cómo es importante. Sé que tengo una forma de ver las cosas diferente al 99% de la afición.

      Los que no tenemos talento para el humor copiamos a nuestros maestros, aprendo mucho de ti.

      En esta final hay más posibilidades de ser competitivos, por una parte este Barcelona no está ni de lejos al nivel del de Guardiola, y por otro, el Athletic va a llegar con muchísima menos carga de partidos y con la mente puesta en ese día desde mucho tiempo antes. Siguen siendo muy favoritos pero creo que esta vez va a haber partido.

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  2. Me quedo con varios detalles. El Athletic que estamos conociendo estos últimos partidos es un equipo infinitamente más competitivo, práctico y serio que el conocido hasta ahora. Que estéticamente no será el Ajax de los 70, pero parece un equipo que juega a lo que sabe, y en el apartado defensivo, da la sensación de que la derrota con el Torino (y la forma en la que se produjo sobre todo), ha escocido, y mucho. Y parece que el primero que ha tomado nota ha sido Valverde. Me alegro. También me quedo con que el equipo, con bajas muy sensibles, menos descanso, etc, es capaz de sobreponerse y vencer a todo un Real Madrid.El partido en Eibar y en Barcelona han marcado una nueva forma de competir. Jugadores como Balenziaga, Etxeita, San José, Beñat, Williams, Iraola de nuevo en mediocampo (qué jugador, Gontzal!), Muniain,se han aprendido la lección. Parece que nos estamos "Simeonizando", lo cual me lleva a pensar que esta vez no haremos el primo en la final. La competiremos. Gente como Aduriz, Rico o Gurpegi, tienen ante sí el ultimo tren para sumar un título. Gente así, que han conocido el fútbol de barro y las miserias de este mundillo, creo que va a vender muy cara su derrota. Nada que ver con Floris, el amueblado y cía. Tiene buena pinta esto.

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    1. La clave es llegar a la final con el equipo bien de moral y oxigenando a la plantilla, repartiendo minutos. Habrá que ir administrando las fuerzas de Aduriz, que no creo que cayese de crío en la marmita de Panoramix... aunque a veces lo parezca.

      Me alegra leerte por aquí, Aitor. Supongo que en días como estos es divertido vivir el ambiente capitalino. Que si la copa, que si pérdida del liderato en San Mamés... ;-)

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