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Tres puntos, buen juego y parón para el descanso

Puede que sí, que Valverde quisiera obtener la victoria frente a AZ y Valencia, pero en la declaración de intenciones de entre semana, cuando tildó la competición doméstica de prioridad y la europea de ilusión, ya evidenció por donde irían los tiros. Bien porque realmente crea que la mejor manera de llevar a cabo las necesarias rotaciones sea hacerlas todas de golpe, bien porque busque cargarse de razones el día en que suene la flauta y consiga un triunfo que las avale, lo cierto es que, al final, se impuso la lógica tanto en el partido de Holanda como en el de ayer de San Mamés.

Salieron los leones sabedores de lo que se jugaban, de lo escaso de los resultados de los últimos encuentros, y decidieron atajar las dudas desde el pitido inicial. Fue mejor el Athletic, muy superior al Valencia, y de ahí lo contundente del resultado. La mejor noticia, con todo, fue la capacidad de reacción en un equipo que no suele ser especialista en remontadas. Al gol de Parejo, un golazo de falta en toda regla, le sucedieron momentos de duda, en torno a diez o quince minutos en que el equipo estuvo grogui.

Pero pudo rearmarse, de la mejor manera, tras aprovechar su potencial rematador en uno de los muchos córneres lanzados. En este caso, el encargado fue Laporte, aprovechando un despeje defectuoso de Negredo. Y volvió el Athletic a la línea que había marcado desde el inicio del partido, con una defensa seria y concentrada donde brilló, por fin, Aymeric Laporte; con un centro del campo que combinó trabajo y calidad a partes iguales bajo la batuta de un Beñat que regaló una de sus mejores actuaciones como rojiblanco; en una tarde en que acompañaron las bandas, con un Williams en constante crecimiento y un Susaeta que reverdece viejos laureles, bien apoyados todos ellos por un soberbio Raúl García en su mejor actuación con la elástica zurigorri. De Aduriz nada nuevo que decir. Más discreto en la primera mitad, desplegó un recital de trabajo, ambición, liderazgo y, sobre todo, calidad en la segunda mitad. Porque calidad es sabérsela poner a Susaeta como se la pudo en el segundo gol, rematar como un killer en el tercero, y, sobre todo, mantener el espíritu combativo del equipo, por contagio,  como solo él sabe hacerlo. 34 años y once goles marcados a 4 de octubre. Pocas cifras resultan más representativas.

Necesitaba el equipo el triunfo por varios motivos, pero principalmente porque no se había hecho acreedor a tan pocos puntos en lo que iba de Liga. Y por lo bien que sientan siempre las victorias antes de los parones ligueros, que siempre dan para hablar de fútbol más de lo necesario y razonable.
Valverde lo celebró por todo lo alto y aprovechó para sacar pecho en la rueda de prensa. Correcto y razonable, pretendió cargarse de razones por lo realizado el jueves en tierras holandesas. Y volvió a repetir que su función es tomar decisiones difíciles. Craso error. Su función es obtener los mejores resultados posibles, sea tomando decisiones fáciles o difíciles.

El problema radica en que el bueno de Ernesto se obceca con determinadas decisiones desde hace mucho tiempo. Los casos de Beñat o Etxeita pueden parecer los más significativos. El asunto de las rotaciones es otro más. Nadie discute la necesidad de dosificar los minutos, la conveniencia de tener el máximo número de jugadores en condiciones de competir, de hacer que la plantilla sea lo más larga posible.


Pero se discute la forma. El hecho de dar minutos a los menos habituales a todos el mismo día, a futbolistas con poca costumbre de jugar juntos. Pero parece que no hay propósito de enmienda, que el asunto ha pasado a ser ya una apuesta personal, por lo que volveremos, a pesar de haber fracasado ya este año en tres ocasiones, a tener que acostumbrarnos. Al menos hasta conseguir una victoria, para que el entrenador pueda afirmar, por fin, que la razón era suya. Son las cosas de los que se sientan en los banquillos. Y Valverde, por más que sea un tío más que normal, no es ajeno a muchas de las manías de sus compañeros de profesión.
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4 comentarios

  1. Creo que ayer fue el mejor partido que ha hecho el Athletic en lo que llevamos de Liga.
    El 0-1 no es ni falta y aunque Parejo la tira muy bien, Gorka se tira tarde.
    Malo es hacer rotaciones del modo en el que lo hace Valverde pero aún peor es poner a un zurdo como Aketxe en la derecha y a un tren de mercancias como Viguera en la izquierda y además verse obligado a ser el último defensor en la jugada del 1-0 en Alkmaar.

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    1. Lo de la insistencia en alinear a Viguera por la izquierda es otra más. Y ya sabemos lo que le cuesta a Valverde dar su brazo a torcer con ciertas decisiones. Beñat ha vuelto a ser fútblsita cuando Txingurri decidió ponerlo donde casi todo el mundo pedía, o Etxeita resulta ser internacional cuando hace poco más de un año no contaba para nada...

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  2. Muy de acuerdo en general. Destaco varios puntos:
    1.- Williams, Aduriz y Raul García son muy agresivos y competitivos, y contagian a sus compañeros. Todos los balones divididos eran nuestros, y eso es muy buena señal. El jueves en Holanda, fue salir y hacer que se colgaran los holandeses del larguero. Ayer volvieron locos a los valencianistas.

    2.-Laporte está impresionante. Si consigue evitar sus sobradas, va para jugador de talla mundial. Además, es un tipo con carácter, y es algo que no sobra en este equipo.

    3.-Williams es muy pero que muy bueno. Ya no es solo lo que corre, sino que le ves hacer unos controles en carrera y unas fintas para volverte loco, y le está empezando a coger gustillo a buscar el gol cada día con "peor" intención. Va a marcar pronto.

    4.-Mentar a Etxeita dentro de los errores de Valverde puede ser un poco ventajista. Lo cierto es que se le trajo como un fichaje de relleno, sin ruido. Venía del Elche y había estado en el Cartagena y no es que nos tuviéramos que pelear con el top four de Champios para ficharle. Y soy el primero que reconozco que no sabía que era tan bueno. No es el mismo caso que Beñat, que por cierto, lleva un 2015 para enmarcar desde que ha hecho migas con San José.

    5.- Me preocupan ciertas dificultades para crear juego combinativo. No me entiendas mal, que no soy Lillo ni un apóstol del tiqui-taca. Al futbol se puede jugar de muchas formas, pero creo que el Athletic está abusando del juego directo y convirtiéndolo en su única vía.

    Besarkada bat.

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    1. Coincido en casi todo, Aitor. El propio Valverde dijo en rueda de prensa que Williams es muy bueno, y que tiene mucho margen de mejora. Es un futbolista de los que ilusiona.

      Con respecto a Etxeita, como pasó también con Beñat, creo que hay veces que Valverde se obceca, se muestra testarudo en reconocer posibles errores. Y me da lo mismo que sea para estos dos, como la insistencia con Viguera por la izquierda... o las tan mentadas rotaciones.

      Con respecto a la construcción del juego, es cierto, yo también creo que abusamos del fútbol directo y que el propio entrenador ya renuncia a intentar una versión más combinativa...

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