+ 4

Euritan dantzan

Bizirik nau, ta holan sentitzen naz, topera nau, geur inork ez nau geldittuko. Egun goibel hau egun argi bihurtu nahi dot geurkoan, gogoa dekot eta kale erdixen ez dot inoren baimenik biher dantzan hasten naz ie...! Dantzan kalien danak begire dantzan kalien…

Así salieron al campo, a convertir en un espectáculo en alta definición un día gris y triste, donde la siempre luminosa Sevilla acabó tan gris como una tarde se sirimiri en el Bilbao de los ochenta. Más aún en lo deportivo que en lo climatológico. Un juguete roto los de Mel en manos de un equipo con ganas, con ansias de victoria, que se encuentra vivo, a tope, con ganas de que nadie pueda pararlo.

Joseba Vivanco en su crónica de Gara de hoy habla de cantar bajo la lluvia. Viendo el partido de ayer a mí me pareció más un baile, no en mitad de la calle, pero sí en el Benito Villamarín, porque lo cierto es que el Athletic bailó al Betis bajo una intensa lluvia, algo tan poco visto en Sevilla. Lo de la lluvia, y lo de que el Athletic venza con contundencia a alguno de los equipos sevillanos.

Quizás pueda valerle a Valverde la canción a la que pone voz Alex Sardui como le servía el Viva la Vida de Coldplay a Guardiola para motivar a su estratosférico Barça, porque algo ha debido sucederle a este Athletic que lleva varios partidos consecutivos en los que parece que se lo ha terminado de creer.

Más allá de la concatenación del fantástico estado y momento de sus jugadores franquicia, da la sensación de que, por fin, todos ellos se han conjurado para colocarse donde le corresponde, en el teórico lugar que por potencial de la plantilla merece.

Y a ello, a obtener vitorias indiscutibles, contribuye, y mucho, la forma de jugar, eso que se define con un concepto tan amplio, ambiguo y discutible como el buen juego. Porque nadie, independientemente del tipo de juego que le agrade, podrá decir que el Athletic no jugó brillantemente a fútbol ayer en Sevilla. Dominando todos los aspectos del juego, alternando el fútbol combinativo con la velocidad endiablada, las dosis justas de fútbol especulativo o la contundencia y el peligro constante a balón parado, los remates de cabeza con las entradas en velocidad o los tiros desde fuera del área. Por no hablar de los desplazamientos en largo, con algunos balones brillantes enviados, como no, por Beñat y controlados con maestría por la vanguardia zurigorri.

Una gozada. Porque los rojiblancos salieron a ganar sin ambages, desde el primer minuto y hasta el final. Porque para el minuto ocho mandaban en el marcador, pero ya habían dilapidado otras dos ocasiones claras. Y esa fue, por desgracia, la constante del partido, abocado no al sufrimiento pero sí a cierto nerviosismo porque tras recortar el Betis la ventaja de dos goles en el marcador, era imposible no lamentar la goleada de escándalo perdonada por el Athletic.

Afortunadamente hubo justicia. Raúl García, a la tercera, se desquitó en la txanpa final, para redondear la faena y poner las cosas donde debían. Él fue, seguramente, el jugador más conectado y responsable de cuanto se vio en el campo, por más que Williams se lleve los honores. El trabajo destajista de García, que le sienta como un guante a Aduriz -hay que ver cómo se entienden-, el control brillante del tempo del partido y de la parcela central por parte de Beñat, una brújula con precisión científica, una defensa asentada, y unas bandas conectadas, han bastado para que este Athletic estas últimas semanas, haya pasado a ser una máquina de creación de ocasiones. Lo de Sevilla, por tanto, tan solo fue la demostración de que el trabajo realizar y la línea marcada van dando fruto.

Y ahora vuelve el debate de la pericia, término que Bielsa puso en el lenguaje futbolístico vizcaino para definir con acierto la falta de precisión de su equipo en el remate. Algo así volvió a suceder contra el Betis, como ya pasara contra el Sporting el pasado lunes. Porque ahora el problema está en que a los delanteros les cuesta aprovechar las ocasiones que de todos los colores y sabores les ponen desde toda clase de posiciones.

El Athletic se encarama, poco a poco, a la parte noble de la tabla cuando, de nuevo, vuelve a plagarse el calendario de citas competitivas, momento en el que deberán aparecer por la titularidad los menos habituales, veremos en qué tipo de combinaciones. La presencia ayer de Merino en lugar de Susaeta volvió a evidenciar la posibilidad de hacer pequeños retoques sin debilitamiento alguno del rendimiento del equipo, lo que debiera ser ejemplo claro para Valverde de la necesidad de ir dando minutos a muchos futbolistas en compañía de quienes más rodados están. Porque Bóveda cuajó una segunda parte aseada, o porque Lekue demostró que él también puede hacer daño por banda si junto a él en el campo  existen dos tipos como Aduriz o Raúl García, que lo mismo rematan de manera brillante que vuelven locos a los defensas con sus imprevisibles movimientos.

Hasta el jueves, por tanto, tocará hablar del equipo, pero sobre todo de Williams, que esto del fútbol  ya se sabe cómo es, y cada vez diferencia menos el grano de la paja, por lo que los dos goles marcados por el chaval eclipsan casi todo lo demás. A diferencia de la opinión generalizada, al menos de la publicada, sin quitar mérito a Iñaki por su partido, que dos goles son dos goles, flaco favor haríamos al futbolista si además de glosar sus virtudes no se incide en todos los aspectos en que debe mejorar. Precisamente por ser esa la mejor noticia sobre Williams, la cantidad de aspectos en los que tiene margen de mejora. Si a las características que ya atesora se le suma que se pueda pulir la precipitación en las decisiones y la falta de precisión, estaremos a las puertas de un auténtico jugadorazo. Pero no volvamos a cometer el error de hacer creer al futbolista que ha llegado justo cuando tan solo acaba de empezar a andar.

Si te ha gustado o te ha parecido de interés esta entrada, cómpartela y ayuda a difundirla. Eskerrik asko.

4 comentarios

  1. Aupa Gontzal

    Lo que hemos hablado. El Athletic tiene una buena columna vertebral que le hace ser mejor que la mayoría de los equipos, y ha metido un plus competitivo con Aduriz y Raul García, que hace mejores a sus compañeros. A todos. Desde Susaeta a Williams, Beñat, De Marcos o Lekue. Hay más huecos para todos porque hay más gente a la que marcar, y con gente así, la indolencia no sale gratis. Me contaba un amigo merengue hace años que algo parecido pasó en el Real Madrid de los 70 cuando ficharon a Stielike. Todo el mundo tieso como una vela, metiendo la pierna, trabajando, siendo contundente y sin arrugarte, que al tío Uli le importaba poco echarte una bronca en medio del partido con el Bernabéu lleno si consideraba que habías sido pasivo.

    Por otra parte, como noticia positiva, el gran número de carnets de socio del Athletic que van a quedar libres según me aseguraban, por el fichaje de Raul García. Les estoy esperando.

    ResponderEliminar
  2. Uy, de carnets debiera estar el fondo de la ría lleno, y no hay ninguno, me aseguran.

    Toda la vida la gente amenazando, pero ni el tato se mueve. Para final de Liga, Raúl García será el nuevo lehendakari de La Catdedral. Somos así.

    El equipo muy mejorado, esperemos, así lo parece, que la linea ascendente haya llegado para quedarse.

    Comentaremos.

    ResponderEliminar
  3. Gontzal, tienes que promocionar más tus presencias televisivas, ja, ja..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Admirado Coronel, lo que pretendo es todo lo contrario, jajaja

      Eliminar

Este blog lo hacemos entre todos, por lo que no sólo se agradece tu opinión, sino que es necesaria para enriquecerlo. Los comentarios, una vez enviados, se publican automáticamente, no están moderados y aunque en cinco años no ha sido necesario, nos reservamos el derecho de eliminar y/o modificar los comentarios que contengan lenguaje inapropiado, spam o resulten ofensivos.

Aldez aurretik, eskerrik asko. Gracias por anticipado.