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Plantando el campamento base en Europa

Con un fútbol infame en la segunda mitad, merced a que aflorara el cansancio acumulado por aquello de intentar dar la campanada copera en el Nou Camp, y más que aceptable en la primera, en la que el Athletic debió dejar el partido más que encarrilado por las clamorosas ocasiones que marraron Aduriz y, principalmente, un Sabin Merino que las dispuso de varios colores y sabores, lo cierto es que los tres puntos cosechados al sur de Madrid sirven para serenar ánimos, acumular grasa para el invierno competitivo y tomar aire en un equipo necesitado de descanso de todo tipo.

Cierto que el Getafe perdonó dos ocasiones claras, una finalizando el encuentro, de esas que resulta incomprensible enviar fuera, y otra sacada por Gorka de debajo de sus piernas in extremis. Pero a pesar de los pesares, el Athletic fue justo vencedor de un encuentro en el que el Getafe tan solo propuso voltaje y jugar al límite del reglamento ante la comprensiva mirada del catalán Estrada, que despachó la tarde con una faena al estilo europeo, casera a más no poder, mirando para otro lado no solo dentro de las áreas, sino ante las entradas duras y reiteradas de los centrales, Velázquez y Cala, especialmente de este último, que tuvo el mérito de perder los papeles no solo en el terreno de juego, sino posteriormente, a través de las redes sociales.

Llevamos semanas reclamándolo, pero es igual, parece claro que errar frente al Athletic sale barato, no hay polémicas, no tiene trascendencia, no genera bullicio. De Getafe el Athletic volvió con más tarjetas que su oponente, a pesar de que ahí se cometieran sendas agresiones sobre Aduriz y Gurpegi en las áreas y con el balón en juego, un penalti clamoroso por agarrón de Cala sobre Aduriz, de esos que resulta imposible no ver, y faltas con la única determinación de cortar el juego por parte de, otra vez, Cala y Velázquez ante las que Estrada no aplicó el mismo reglamento que, de manera acertada, sí empleó con San José, Balenziaga, Etxeita, Beñat o de Marcos.

Porque da legitimidad no dejar las protestas para los días en que no gana, porque llueve sobre mojado, porque el Athletic acumula penaltis y tarjetas en contra, alguien en Ibaigane debería poner de manifiesto esto ante el Comité Técnico de Árbitros.

En lo deportivo el equipo aguarda con un par de jornadas de descanso para empezar a preparar la enésima pelea contra las huestes del indeseable Marcelino, que como casi siempre que viene a San Mamés vestirá la piel de cordero en esas ruedas de prensa previas cargadas de cinismo. Ser, seguramente, el único cartucho que le queda al equipo para no descartar ya esa cuarta plaza que, a pesar de las declaraciones de la plantilla, parece hoy por hoy una quimera, parece suficiente aliciente para un plantel que ha salido reforzado de su eliminatoria copera, con todo lo que ello significa.

Y es que no se debe perder de vista que el equipo ha sostenido el nivel a pesar de haber perdido a Raúl García, un jugador más que clave e insustituible hoy por hoy, que Muniain, nuevamente de recaída por problemas musculares, no aporta aún lo que de él se espera, o que Iturraspe sufre un preocupante calvario por continuas lesiones. La noticia es que, a pesar de ello, con nombres como Merino, Lekue o Eraso, el grupo se ha afianzado en la zona noble de la tabla.

Habrá pues que seguir confiando, disfrutar del estado de forma de Aduriz mientras dure, de la mejora continua de un Williams que ya marca hasta de cabeza, de un Beñat que maneja el centro del campo con brillantez, del trabajo sordo de un San José muy consolidado, del asentamiento de Balenziaga, al que solo cabe pedir que no arroje la toalla cada vez que profundiza por banda. Quizás como asignaturas pendientes queden mejorar la solidez y contundencia defensiva, el aprovechamiento de llegadas y ocasiones –aquello de la pericia, sí- y buscar alternativas sólidas en algunas posiciones.

De momento, veremos si ante la próxima baja de De Marcos la elección de Valverde pasa por la solidez defensiva de Bóveda, lo previsible, o el descaro de Lekue, una de las mejores noticias de Lezama de este año. La otra, la de Sabin Merino, debería ir aparejada de una dosis de transfusión de sangre. Cierto es que no todo el mundo dispone del gen competitivo de Raúl, Aritz o Williams, pero en primera solo se triunfa cuando se marcan diferencias. Si se goza de técnica, de calidad, de altura, cabe desterrar la frialdad y maximizar la entrega. 
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3 comentarios

  1. Si Estrada, o sus auxiliares, no ven el penalti, llave de lucha libre, que le hacen a Aduriz al final del partido, es para irse todos a la óptica más cercana.
    En cuanto a Cala, Calita... Visto su historial deportivo en la Guía Marca, debería lavarse la boca antes de besar las botas que calzan Aduriz o Gurpegui. Eso y no salir "ciclado" que es como estuvo todo el partido.
    Pocos han habaldo de ello pero un puntito, esta vez sí, es de Gorka que le hace un paradón a lo escuela argentina a Scepovic cuando se iba solo a portería.

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  2. Gorka anda firme y discreto, dentro de sus virtudes, y minimizando fallos. Por cierto, ¿veremos a Kepa o a Remiro en la primera plantilla el año que viene?

    ¿O seguiremos con el del flequillo?

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  3. Kepa está más hecho que Remiro. El del flequillo que lleva tatuada la última cena me desconcierta y me sorprende, no siempre para bien.

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