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El barro frena a un gran Athletic

Ahora lo llaman vintage. Haciendo un ejercicio de quitar el color al televisor, el partido, en blanco y negro, evocaba los de otra época. De esos que hemos tenido constancia por las crónicas y escasas fotografías, pero que casi creemos haber vivido de tanta mención y referencia.

Y el Athletic, como el de antaño, fue amo y señor del encuentro, pero a diferencia de lo que se hubiese dicho entonces, el barrizal, el impracticable terreno de juego, perjudicó a los leones. Frenó su juego. Qué hubiese sido del partido con otra climatología es fútbol-ficción, como lo es especular ahora con un resultado aún más favorable para los rojiblancos de cara a afrontar en una semana la vuelta.

Ya está hecho. Queda lamentar la falta de acierto rematador, pero son las paradojas del fútbol. Si hace diez días el Valencia sufrió un varapalo en el marcador por parte de un Athletic que transformó prácticamente todo lo que tuvo, ayer los ché se fueron vivos merced a la actuación de su portero y a que Aduriz no tuvo su día. Qué se le va a hacer.

Poco cabe reprochar a los de Valverde. Poco no, nada. A la ambición, la entrega, la solidaridad del equipo, solo cabe darle una nota alta. En lo colectivo y en lo individual. Al sobresaliente y batallador Raúl, a un Beñat que demostró que para jugar partidos como el de ayer no hace falta tener un físico privilegiado, sino vaciarse y saber mover el balón. Que no se puede en corto, pues se da un recital de lo que es desplazar en largo.

Porque ayer los jugadores del Athletic abrieron el tarro de las esencias para, tras calzarse el taco largo y enfundarse el buzo, dar una lección de lo que es trabajar a destajo. También Susaeta y de Marcos, lanzados sobre todo la primera mitad, al igual que Laporte, amo y señor de la zaga con su potencia, secundado por un Balenziaga que firma estas semanas sus mejores actuaciones de su carrera.

Sólo queda mentalizarse para la batalla más complicada del curso ante un Valencia que justificaría su temporada pasando de ronda en Europa. A fe que lo intentarán, que será una encerrona, que el Athletic sufrirá de lo lindo. Pero queda la esperanza de un equipo que sabe armarse cuando es necesario, que tiene gol y muchas ganas de plantar cara.

Porque da la sensación de que creen en lo que hacen, de no haber fisuras, de estar todos a una, jugadores y entrenador, entrenador y jugadores. No hay más que ver los resultados encadenados en los últimos cuatro encuentros, que se traducen en victorias, con diez goles a favor y tan solo uno en contra, en un momento en que el equipo despertaba dudas, por juego, por acumulación de partidos, por señales de agotamiento que ahora se demuestran que pudieron ser más sicológicas que físicas en un equipo que ha vuelto a estar como un cohete.

Las dudas estriban más para el domingo, donde se deberá rotar casi todo, si es posible hasta el césped. Aunque el partido contra un Betis en su mejor momento de la temporada es importantísimo, parece momento de volver a apostar por Merino como falso nueve para que Aduriz, que fue duda hasta el miércoles, pueda oxigenarse. Habrá que o bien apostar por San José, al que hay que felicitar por su paternidad, o dejarle disfrutar de Markel hasta dentro de seis días y volver a poner a prueba a Iturraspe, al que San Mamés aportó ayer su particular terapia para rehabilitarlo en la faceta mental.

Toca faena de aliño a la hora del ángelus el próximo domingo, un partido que deberá sacarse adelante con lo justo, economizando esfuerzos, esperando que den el callo los que pretenden convencer a Txingurri de que en la plantilla hay más de catorce jugadores. Sabin, Lekue, Iturraspe, Rico, Bóveda… varios de ellos tendrán ocasión de reivindicarse. Pero no nos engañemos. En rojo debe quedar marcado el día de San Patricio. Si por alguien tienen que tener simpatía el patrón irlandés debe ser por el Athletic. Vamos a sufrir, lo tengo claro. Tanto, como que este equipo merece pasar de ronda y que hará lo que esté en sus manos, y más, para lograrlo. Pase lo que pase, con estos tíos se puede ir a cualquier lado. Qué gusto.
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5 comentarios

  1. 18.15 ¿hora del angelus? ¿Y tú, Gontzal, has ido al mismo colegio de curas que fui yo? Ja, ja, ja.

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    1. El ángel del señor anunció a María, Contini, jajajaja

      Por lo demás, he leído en el Ambigú tú resumen del partido y veo que coincidimos al 100%, como casi siempre.

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  2. Un honor, Gontzal.
    Pásate de vez en cuando por el Ambigú, se te echa de menos.

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  3. E incluso, hasta en lo de la animación pareció que retornábamos a aquella arcadia de la vieja Catedral que algunos tanto añoran (aunque yo creo que ni era tanto ni ahora es tan poco; dependía de más factores, como la hora o el tipo de competición)

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    1. Lo de la animación del viejo campo está sobrevalorado, sobre todo de los años noventa en adelante...

      De todas maneras, a mí sí me preocupa la frialdad de San Mamés en demasiadas ocasiones...

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