+ 3

Un Athletic sin virtudes


La intensidad. Esa fue la clave. Lo que ha determinado, o mejor, había determinado, la era Garitano saltó por los aires el sábado, en ese partido en que todo aficionado al Athletic, independientemente del resultado, espera de su equipo que dé la cara.

Y sin intensidad, el Athletic no es nadie. Lo dejé como sentencia en Twitter al descanso, en la esperanza de un despertar del equipo en la segunda mitad. Pero ni estuvo ni se le esperó al conjunto rojiblanco. En su crónica del partido, allá por la noche del sábado, lo dejó también reflejado el maestro Latxaga ya desde su primer párrafo.

No tuvo mucho misterio realizar el análisis del partido: la Real fue más. No porque se viese a once virtuosos, sino porque el Athletic no fue nada. Incapaz en las disputas, tarde en todas; fallando en lo que no venía fallando, el entramando defensivo; lento en las transiciones, sin ideas en la distribución, o sea, naufragando en el centro del campo; y absolutamente desarmado en ataque con un Williams calamitoso.

Los rojiblancos no fueron nada porque las virtudes que les acompañaban desde el cambio en el banquillo brillaron por su ausencia. Defendieron peor que mal y encajaron un gol de la nada por otro fallo imperdonable de Dani García. Y es que el chaval, cuando falla, como la española cuando besa, lo hace de verdad. El de Zumarraga perdió de vista un balón que viajaba con Ryanair desde área txuriurdin para vigilar a Oyarzabal -otra lumbrera que el fútbol ha puesto al servicio de la lógica, la geografía y la aritmética- con el mismo éxito que intentar la semana pasada avistar un Cabify en la Castellana madrileña.

Fue encajar el gol y desaparecer el Athletic para agrandarse una Real que se limitó a empujar y no ceder en la disputa. Le bastó otro mal despeje en área zurigorri –lo de que no se despeja hacia dentro del área se explica en las Haurreskolas- para que William José –manda güevos el nombrecito- enviase a la red un disparo impresionante ante el que nada pudo hacer Herrerín.

Porque Herrerín fue uno de los nombres de la semana, por reflejar como nadie lo que nunca se debe hacer antes de un partido de máxima competitividad: hablar calentito en la sala de prensa y callar cuando toca mojarse en el campo. Y es que uno no solo no pertenecería al club de fans del portero ni so promesa de pensión vitalicia, no. Es que le pondría al chaval a ensalada de cebolleta y lechuga hasta que terminen de urbanizar la península de Zorrozaurre: o sea, el resto de nuestras vidas. Son las cosas de la televisión, que dejaron un cruel primer plano del guardameta en el que más parecía un habitual de la Oktoberfest que un deportista profesional.

La segunda parte discurrió por parecidos derroteros. Con un Athletic que no hubiese puntuado ni prorrogando el partido dos semanas. Tan claro fue que ni tan siquiera acortando distancias por un penaltito made in Mateu los leones intentaron, con más de diez minutos por delante, encerrar a la Real o jugar con sus nervios.

Si el derbi de la primera vuelta dejó al peor Athletic de la era Berizzo, capaz golearse a sí mismo sin necesidad de actuar al rival, el de Anoeta fue, con mucho, el peor partido desde que Gaizka Garitano tomase las riendas.

Ahora todas esas bocas que atrevida y prematuramente hablaban de Europa, vuelven a angustiarse al mirar la clasificación y ver que el domingo acude a La Catedral todo un Barcelona. En muchos casos, fueron periodistas que ahora tienen la desfachatez de acusar de voluble al entorno. Ellos son así. Están todavía embriagados por su victoria en las urnas.

Dura semana por delante para el Athletic. Un Athletic que dio la sorpresa del mercado invernal de fichajes a nivel mundial con la compra de Kenan Kodro, y que batía records al llenar San Mamés para un partido del femenino. Son los nuevos tiempos que rigen, jaleados y silenciadios por la prensa del nuevo régimen.

Porque de la misma forma que algunos se mostraban orgullosos de haber propiciado que el Club entrara en el Guinness por aquello de la machada de llenar San Mamés para un partido de mujeres, dejan hoy para reseña de página par la afluencia a Lezama para un importante partido liguero del equipo femenino.

Tiempo habrá para comprobar los gestos de cara a la galería, el parecer antes que ser. Como tiempo habrá para que Alkorta rinda cuenta de sus apuestas. Lo mismo por Kodro que de todos esos que ya empiezan a poblar Lezama. La última, la de Andoni Bombín, que entra como metodólogo más por haber trabajado juntos en el pasado que por tener un brillante currículo. Pero qué más dará. El Club está abierto en canal informativamente, que de eso se trataba, y ya nada se pone en cuestión, a todo se le concede el beneficio de la duda.

Por tener, tenemos hasta aval, según dicen. Ya solo nos falta que expliquen quién avala y de dónde sale el dinero. No es por empeño personal, por ser el particular molino de algunos quijotes que cruzamos los dedos ante los nuevos tiempos: es por estar preparado como cada vez que en ocasiones anteriores estaban cogidos por pinzas. De eso podría hablar Alkorta, pero no querrá. Él, del Horno, Aduriz… pero no aprendemos. Y nos seguirán tratando como lo que somos: masa futbolera.
Si te ha gustado o te ha parecido de interés esta entrada, cómpartela y ayuda a difundirla. Eskerrik asko.

3 comentarios

  1. Perfecto análisis del partido, Gontzal, incluso de alguna cosita de la previa. Jornadas duras para los que vivimos en tierras del Este, je,je,je.
    Herrerín,en la toma parecía Ronaldo el Gordo, pero no puede ser que esté así, digo yo. Hombre, se estaba tatuando por etapas La Ultima Cena, pero daba la impresión de que se había devorado hasta a los comensales.
    Oyarzabal, no, si de aritmética entiende, que gracias a nosotros tiene un "pedazo-contrato".Estuvo muy locuaz el sábado pero no aclaró si su beso al escudo, como en la ida, fue con lengua o piquito. El de WJ será a la brasileña, con todo.
    Y como sé que esto te gusta, vamos a repasar la ubicuidad de Elizegi durante el finde. Sábado: Visita de médico a la peña de Mondragón, comida previa al partido con "El Señor de la Guerra", asistencia al desastre, vuelta a Bilbao y velada de boxeo en el Frontón Bizkaia imponiendo un fajín de campeón; ya no hay azafatas que queda cavernícola.
    Domingo: Partido del Athletic femenino, comería en alguna parte y vuelta a Lezama para ver al Bilbao Athletic.Por la noche caería alguna entrevista, siempre hay un Radiotaxi dispuesto o un La Farola del que echar mano.
    Si me permites un consejillo, ¿por qué no cuelgas en twitter lo que escribes en el blog?

    ResponderEliminar
  2. Jajaja me estoy descojonando (con perdón) todavía con la idea de que Herrerín se haya jamado a los doce apostoles... supongo que sería que el plan era infame. Supongo o quiero suponer...

    La hiperactividad del cocinero es maravillosa. Yo, como José María García con lo del dinero de las quinielas, sigo preguntando por el dinero de los avales, que me tiene "tó loco". Estoy deseando saber quién apoquina, cuánto... incluso conocer si el mando en plaza que dicen tiene Ercoreca en Palacio se debe a que ha tirado de hucha.

    Lo de Twitter... pues sí, supongo que entre pereza, desidia y un poco de timidez.

    Soy a la blogosfera lo que Iturraspe al fútbol ;-)

    ResponderEliminar
  3. ¿Un lánguido exblogger? No, no me lo puedo creer.

    ResponderEliminar

Este blog lo hacemos entre todos, por lo que no sólo se agradece tu opinión, sino que es necesaria para enriquecerlo. Los comentarios, una vez enviados, se publican automáticamente, no están moderados y aunque en cinco años no ha sido necesario, nos reservamos el derecho de eliminar y/o modificar los comentarios que contengan lenguaje inapropiado, spam o resulten ofensivos.

Aldez aurretik, eskerrik asko. Gracias por anticipado.